Cortesía Centro Papa Francisco 
“La meta de este proyecto es darle voz a los jóvenes afectados por el tema migratorio y apoyar la expansión de los servicios legales a bajo costo que Caridades Católicas ofrece a las familias”, dijo 
 
Cortesía Centro Papa Francisco 
“La meta de este proyecto es darle voz a los jóvenes afectados por el tema migratorio y apoyar la expansión de los servicios legales a bajo costo que Caridades Católicas ofrece a las familias”, dijo 

 

Una serie de autorretratos, presentada en las galerías del centro de Portland, recoge fondos para servicios legales de inmigración.

“Quiero que mi papá se quede conmigo”

“No vamos a darnos por vencidos. Vamos a seguir adelante”.

Las palabras de estudiantes inmigrantes locales de primera y segunda generación están escritas a través de audaces auto retratos, que transmiten miedo y coraje en estos momentos de incertidumbre. 

“Algunos tienen miedo de perder a un amigo, un tío o una abuela; un estudiante tiene a su  padre en proceso de deportación”, dijo Kat Kelley, directora de operaciones del Centro Papa Francisco de Caridades Católicas de Oregón.

Los retratos forman parte de “Ni de aquí, ni de allá”, un proyecto conjunto entre el Centro Papa Francisco y El Programa Hispano Católico.

La meta es darle voz a los jóvenes afectados por el tema migratorio y apoyar la expansión de los servicios legales de bajo costo y de pro-bono que Caridades Católicas ofrece a familias en riesgo de sufrir una separación forzosa. La agencia tiene el único abogado en Oregón que trabaja de tiempo completo y sin ánimo de lucro en casos de inmigración. 

La frase “ni de aquí, ni de allá” significa que “no pertenece ni aquí, ni allá” y es usada frecuentemente por jóvenes bilingües y de ambas culturas para describir la complejidad de ser al tiempo norteamericanos e inmigrantes.

Los trabajos artísticos, creados el otoño pasado por 11 estudiantes de la preparatoria Reynolds High School en Troutdale, permitieron que los participantes no solo expresaran sus pensamientos y sentimientos sino que también actuaran, dijo Adriana López García, directora de servicios juveniles del Programa Hispano Católico, quien coordina un programa mentor para jóvenes.

“Están felices y orgullosos por la oportunidad de recaudar dinero (para servicios legales), porque a veces se sienten impotentes”, dijo López García.

La artista local Patricia Vásquez Gómez, quien desde hace mucho tiempo ha sido defensora de los inmigrantes, guió a los estudiantes durante seis clases de grabados. Los estudiantes tomaron fotos de sí mismos, trazaron sus siluetas y entonces pintaron las imágenes.

En noviembre pasado, la serie artística fue lanzada en varias galerías en el centro de Portland, incluyendo Portland Center Stage, gracias a un consorcio con la Asociación Portland Art Dealers. Las piezas serán instaladas de forma temporal en la oficina del fiscal general del estado durante la primavera.

Kelley dijo que el miedo a la deportación es una experiencia diaria para los estudiantes, con muchos preguntándose, “¿Voy a llegar a casa del colegio y encontrar que mis padres se han ido?” 

Sin embargo, no quieren agobiar a sus familias con sus preocupaciones, agregó López García. “Este proyecto permite que ellos compartan de forma segura su miedo, frustración y tristeza. Para ellos, poder expresarse es algo poderoso”.         

Para apoyar la expansión de los servicios legales para familias inmigrantes de  Caridades Católicas los interesados pueden comunicarse con Kat Kelley al 503-688-2513. 

Es importante contar con el apoyo de la comunidad.

 

 

KatieS@catholicsentinel.org