Servicio Catoólico de Noticias
“Las familias están sufriendo de miedo, división, separación y mucha inestabilidad”, comentó el Obispo Elizondo.
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“Las familias están sufriendo de miedo, división, separación y mucha inestabilidad”, comentó el Obispo Elizondo.


El tema de estas semanas sin duda es la separación de las familias. En la frontera con México son más de 2 mil niños los que se encuentran bajo custodia de las autoridaddes migratorias. Esto se ha dado por la política “tolerancia cero” en torno al tema migratorio que los medios de comunicación han seguido paso a paso.

Pero el hecho de la separación de los niños de sus padres, ha venido ocurriendo durante el primer semestre de este año. La mayoría de los niños son llevados a instalaciones operadas por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos. 

Estas instalaciones se establecieron originalmente para albergar a menores no acompañados, es decir, niños que cruzaron la frontera sin padres o tutores legales en el éxodo masivo de menores desde Centroamérica. Como resultado de la nueva política de la administración actual, estos llamados refugios también albergan cada vez más a niños que cruzaron la frontera con sus padres y posteriormente fueron separados de ellos. Actualmente, hay un total de más de 11.700 niños bajo custodia de la oficina. Estas cifran muestran la realidad de las familias de inmigrantes.

Y el tema, no podía ser ignorado. Durante el V Encuentro Región XII que se realizó en Portland, Oregon el mes de junio, el Obispo Eusebio Elizondo, Obispo auxiliar de Seattle y quien fuera el presidente del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB)  dio su opinión en exclusiva a El Centinela. 

“Yo creo que para que nosotros descubramos la importancia de los inmigrantes debemos ‘encontrar’ a todos estos hispanos que tienen tantísimos tesoros de fe, de familia y por supuesto, aquellos que van creciendo aquí o son nacidos aquí, quienes son una riqueza enorme  para el país y para la Iglesia. Y no una amenaza”.

“Estos inmigrantes serán las siguientes generaciones de ingenieros, doctores científicios, diplomáticos, políticos y por supuesto santos, que seguirán enriqueciendo a nuestra sociedad. Ojalá que muchos también lleguen a ser sacerdotes y religiosas, que van a enriquecer a nuestra Iglesia”.

El Obispo Elizondo quien presentó el primer momento de apertura, en el  V Encuentro Región XII con su ponencia “Dar el Primer Paso”, enfatizó el valor de los hispanos inmigrantes que son parte de la Iglesia Católica.

“Están enriqueciendo a nuestra Iglesia por traer enfoques a nuestra vida de desarrollo en nuevas formas de justicia, de fraternidad, de alegría y de servicio”, reiteró el Obispo Elizondo quien actualmente sirve como presidente del Subcomité de La Iglesia en Latinoamérica.

Al hablar de la mentalidad en torno al tema de las familias de inmigrantes dijo: “Por supuesto hay que cambiar esa mentalidad de que los inmigrantes son una carga para la nación. De ninguna manera lo son. Este país ha tenido una historia de inmigración desde el inicio y los inmigrantes siempre han traído grandeza, belleza y riqueza. Este es el momento de la inmigración hispana que trae un nuevo potencial de tesoros para todos nosotros”, enfatizó.

“Tenemos que seguir ayudándolos indudablemente para que legalicen su situación migratoria y descubran que son una fuerza y tienen mucho que ofrecer a toda la nación y a la Iglesia. El futuro de la Iglesia de manera especial, porque obviamente la inmensa mayoría son católicos y no podemos desatender eso. Y por eso, los Obispos estamos tan involucrados en este tema que nos preocupa y en este servicio e integración de los hispanos de manera especial”.

Y tenemos que agradecer a Dios lo que tenemos, reiteró como lo hizo en su presentación a los delegados de los cinco estados. 

“Y que pena me da siempre, el seguir descubriendo que por desgracia nuestras circunstancias políticas siguen haciendo que tanta gente y tantas familias sigan sufriendo innecesariamente, cuando podrían estar simple y sencillamente en una situación de paz, enriqueciendo a la sociedad con todos los valores que tienen.En cambio, tantas familias están todavía sufriendo división, separación y sobre todo, miedo e inestabilidad. Eso no ayuda a la Nación, porque es gente buena que trabaja duramente. Son personas que han venido simple y sencillamente a buscar una vida mejor”.



         RocioR@ocp.org