El obispo Mark Seitz, de El Paso, Texas, habla con una mujer y un niño mientras camina con los migrantes en el Puente Internacional Lerdo en El Paso, 27 de junio de 2019. Los migrantes que buscan asilo en los Estados Unidos (foto CNS / José Luis González, Reuters)
El obispo Mark Seitz, de El Paso, Texas, habla con una mujer y un niño mientras camina con los migrantes en el Puente Internacional Lerdo en El Paso, 27 de junio de 2019. Los migrantes que buscan asilo en los Estados Unidos (foto CNS / José Luis González, Reuters)

WASHINGTON — El obispo Mark Seitz de El Paso, Texas, pudo ayudar el 27 de junio a una familia inmigrante que pedía asilo cruzar un puente internacional desde México hacia los Estados Unidos.

Bajo las regulaciones actuales, los inmigrantes que buscan asilo deben permanecer al otro lado de la frontera mientras se analiza su solicitud, una disposición del programa "Quédate en México" establecido este año por la administración del presidente estadounidense Donald Trump.

"Se supone que hay excepciones que no están siendo respetadas", dijo el obispo Seitz, quien habló con los funcionarios de inmigración en cuanto a permitir que la familia ingrese.

Uno de los migrantes que el obispo acompañó en la frontera tenía una discapacidad cognitiva y otro sufría de un problema del corazón, según reportó el 27 de junio la agencia de noticias Reuters. No está claro cuántas personas pudieron ingresar. Por el momento, la familia está detenida en una instalación del lado estadounidense de la frontera, mientras su solicitud es procesada --según un video difundido por la Diócesis de El Paso, Texas, después de lo ocurrido.

Dylan Corbett, director ejecutivo del Instituto Fronterizo Esperanza (Hope Border Institute) que ayudó a coordinar la iniciativa, dijo el 27 de junio que se espera que la familia permanezca por lo menos una noche bajo custodia.

"Nosotros, sus abogados, nadie puede contactarlos, vamos a estar sin comunicación", dijo Corbett en el video. "Hay que cruzar los dedos. Ellos están dentro. Están en los Estados Unidos. Al menos están seguros esta noche. Esperamos que así continúen".

Junto con otros prelados estadounidenses, el obispo Seitz argumentó que la política de obligar a los que buscan asilo y a otros a quedarse en las ciudades fronterizas mexicanas mientras esperan que sus casos sean procesados, los expone al peligro. Antes de cruzar el puente, el obispo habló con un grupo de personas que no habían podido entrar. El video muestra a un hombre que se presentó al obispo Seitz de entre la multitud, le contó que era cubano y que estuvo arrestado durante un mes --en México -- y no se le permitía bañarse.

"Rece por nosotros", le pidió el hombre, mostrando al obispo un ojo negro y contándole que le robaron y golpearon después de ser liberado en México. El obispo le dio su bendición.

El final del video muestra a obispo Seitz aliviado, después de que la familia que acompañó fue aceptada en los Estados Unidos.

"En este momento, estoy tan agradecido con Dios", expresó. "En estos días, que vemos tantas cosas que van en contra de los que están buscando refugio en nuestro país, hoy algo ha salido bien. Hoy alguien escuchó y ellos pudieron cruzar. Podrán avanzar en su proceso de asilo aquí en los Estados Unidos con sus seres queridos, seguros y protegidos. Estamos tan agradecidos por eso".

Al comienzo del día, él habló sobre las actitudes antiinmigrantes en los Estados Unidos y los peligros y la pérdida de vida que han generado, especialmente de niños a lo largo de la frontera. El obispo Seitz caminó por el puente y también rezó con los inmigrantes y otros católicos al otro lado de la frontera.

"Estas personas que acompañamos hoy, han sufrido en su corta vida más de lo que ninguno de nosotros podemos imaginar y ahora ellos pueden tener al menos un momento de paz", puntualizó.