En medio del exponencial aumento de infectados y fallecidos por COVID-19 en India, los católicos en el mundo continúan aliviando las necesidades de salud más urgentes de la población más afectada, que es la que vive en zonas rurales.

En mensaje de prensa Catholic Relief Services (CRS) señaló el 12 de mayo que “está enviando ayuda inmediata a los centros médicos fuera de las ciudades más grandes” de India, “para satisfacer las crecientes necesidades en las partes más remotas del país”.

En la actualidad, en India hay más de 23.7 millones de personas con COVID-19 y más de 258 mil fallecidos.

Basado en las cifras registradas los últimos siete días, cada día hay cerca de 375 mil casos nuevos y más de cuatro mil decesos a causa del letal virus en el país.

Además, el sistema de salud está colapsado, hay una carencia de camas hospitalarias, oxígeno medicinal y medicinas.

El director de CRS Asia, Marc D’Silva, señaló que si bien el país está recibiendo apoyo, “los hospitales de la India necesitan más equipos y personal para atender a los pacientes más enfermos”, sobretodo, en las zonas más alejadas de la ciudad.

“Si bien los suministros médicos llegan al país, gran parte de ellos se destinan a hospitales en las ciudades más grandes. Sin embargo, la necesidad también es crítica en las ciudades pequeñas y en las zonas rurales”, señaló.

El jefe de oficina de CRS en India, Jomey Joseph, relató que en la ciudad la situación no deja de ser crítica, pues los enfermos acuden masivamente a los centros de salud. “Los hospitales de las zonas urbanas y metropolitanas están abarrotados, sin espacio para respirar”, dijo.

Explicó que “las familias llevan a los pacientes desde las ambulancias hasta las puertas de los hospitales, solo para ser rechazados sin esperanza. Fuera de las ciudades más grandes, la situación es similar, pero a menudo no hay hospitales, por lo que la gente está inundando las zonas urbanas”.

Joseph advirtió que “a medida que los migrantes regresan a sus hogares desde las ciudades, las zonas rurales están empeorando y tienen poca capacidad de respuesta”.

También subrayó que el principal problema no es el coronavirus, sino la infraestructura hospitalaria deficiente para atender la emergencia; y afirmó que las personas viven con miedo a contagiarse, porque en muchos casos enfermarse significa la muerte.

“Más allá del COVID-19, es la falta de infraestructura lo que está matando a la gente. Las personas están atrapadas por el miedo cuando escuchan noticias de familiares y amigos perdidos y se preguntan: ‘¿Mi familia será la próxima?’”, dijo.

Frente a esta situación, el CRS indicó que “está apoyando a más de 50 hospitales en ciudades pequeñas, a través de la Asociación Católica de Salud de India (CHAI, por sus siglas en inglés)” y  precisó que no solo vean por los pacientes, sino también por el personal de salud.

“La colaboración de CRS con CHAI brindará servicios médicos a más de 100 mil pacientes de COVID-19. Este apoyo incluye la entrega de equipos de protección personal; suministros médicos y desinfectantes; aumento de personal y apoyo voluntario; comida para pacientes en recuperación; y apoyo psicosocial para los trabajadores de la salud”, señaló.

Además, dijo que el CRS “está apoyando a Cáritas India y socios del gobierno local para ayudar a los trabajadores de salud de primera línea” encargados de la vacunación. Se ayuda a “facilitar el registro de vacunas y compartir mensajes de salud pública sobre el COVID-19”, indicó.

Senthil Kumar, representante de CRS India, señaló que una de las fortalezas de India es su experiencia realizando campañas de vacunación de otras enfermedades, y afirmó que será de gran ayuda frenar la expansión del COVID-19.

“Hemos visto un gran éxito en las campañas de vacunación contra la poliomielitis en India. Ahora necesitamos tomar esa experiencia y adaptarla al COVID-19. Necesitamos vacunas en los lugares correctos en el momento correcto, y necesitamos que las personas comprendan los beneficios de la vacunación completa, no solo para ellos, sino para proteger a su familia y comunidad”, dijo.

El CRS también expresó su preocupación “por los impactos secundarios del virus”, especialmente, en el ámbito laboral, pues es lo que permite el sustento y sobrevivencia de las familias en el país.

“Según informes recientes, más de 70 millones de personas en la India se han quedado sin trabajo debido a los cierres”, señaló Kumar. “Ya se perdieron millones de empleos durante los cierres a principios del 2020”, agregó.

“Esta segunda ola podría aplastar a los sectores más marginados de la sociedad. El acceso a los alimentos será limitado”, advirtió y subrayó que “asegurarse de que las familias puedan poner comida en la mesa es una prioridad”.

Por ello, la alianza del CRS con Cáritas “brindará alimentos de emergencia y necesidades básicas para 25 mil personas vulnerables”, añadió.

Finalmente, dijo que si bien el personal de CRS también se ha visto afectado por el coronavirus, continuarán llevando el rostro de Cristo a los que más lo necesitan.

“De una forma u otra, nadie de nuestro personal ha escapado a los efectos de este horrible virus. Nuestra esperanza es que la programación que podamos ofrecer durante esta época oscura ofrezca al menos algo de alivio a los que sufren”, concluyó.

 Los interesados en apoyar las iniciativas de CRS para atender la emergencia del COVID-19 en India, pueden hacer clic AQUÍ.