Estandartes de nuevos santos cuelgan de la fachada de la Basílica de San Pedro mientras el Papa Francisco celebra la Misa para la canonización de 10 nuevos santos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 15 de mayo de 2022. En esta imagen están Luigi Maria Palazzolo, fundador italiano de la Congregación de las Hermanas de los Pobres, que vivió de 1827 a 1886; César de Bus, el fundador francés de los Padres de la Doctrina Cristiana, que nació en 1544 y murió en 1607; Titus Brandsma, sacerdote y periodista holandés, que nació en 1881 y martirizó en 1942, Devasahayam Pillai, un laico indio nacido en 1712 y martirizado en 1752. (Foto CNS/Paul Haring).
Estandartes de nuevos santos cuelgan de la fachada de la Basílica de San Pedro mientras el Papa Francisco celebra la Misa para la canonización de 10 nuevos santos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 15 de mayo de 2022. En esta imagen están Luigi Maria Palazzolo, fundador italiano de la Congregación de las Hermanas de los Pobres, que vivió de 1827 a 1886; César de Bus, el fundador francés de los Padres de la Doctrina Cristiana, que nació en 1544 y murió en 1607; Titus Brandsma, sacerdote y periodista holandés, que nació en 1881 y martirizó en 1942, Devasahayam Pillai, un laico indio nacido en 1712 y martirizado en 1752. (Foto CNS/Paul Haring).

El Papa Francisco proclamó a 10 nuevos santos de la Iglesia Católica este domingo 15 de mayo, entre ellos a Charles de Foucauld.

 

Se trató de una festiva celebración en la Plaza San Pedro del Vaticano en la que participaron miles de personas y numerosas autoridades civiles y eclesiásticas.

 

En su homilía, el Santo Padre indicó que todos estamos llamados “a servir al Evangelio y a los hermanos y a ofrecer nuestra propia vida desinteresadamente, sin buscar ninguna gloria mundana”.

 

El Papa señaló la importancia de amar que consiste en “servir y dar la vida” y explicó que “servir significa no anteponer los propios intereses, desintoxicarse de los venenos de la avidez y la competición, combatir el cáncer de la indiferencia y la carcoma de la 'auto referencialidad', compartir los carismas y los dones que Dios nos ha dado”.

 

“Preguntémonos, concretamente, ‘¿qué hago por los demás?’, esto es amar, vivamos las cosas ordinarias de cada día con espíritu de servicio, con amor y silenciosamente, sin reivindicar nada”, dijo el Papa.

 

Luego, el Santo Padre describió que dar la vida “no es solo ofrecer algo, como por ejemplo dar algunos bienes propios a los demás, sino darse uno mismo” y alentó a “tocar y mirar la carne de Cristo que sufre en nuestros hermanos y hermanas, es muy importante”.

 

“La santidad no está hecha de algunos actos heroicos, sino de mucho amor cotidiano. ¿Eres consagrada o consagrado? Hay muchos aquí. ¿Eres consagrada o consagrado? Se´ santo viviendo con alegría tu entrega.

 

¿Estás casado(a)? Sé santo(a) amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia.

 

¿Eres un trabajador, una mujer trabajadora? Se´ santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos y luchando por la justicia de tus colegas, para que no se queden sin trabajo, para que tengan siempre un sueldo justo.

 

¿Eres padre, abuela o abuelo? Se´ santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús”, afirmó el Papa.

 

Asimismo, el Papa se dirigió en particular a las autoridades presentes y cuestionó: “dime ¿tienes autoridad? Y aquí, hay mucha gente que tiene autoridad, me pregunto: ¿Tienes autoridad? Se´ santo luchando a favor del bien común y renunciando a tus intereses personales. Este es el camino de la santidad, así de simple, siempre mirar a Jesús en los otros”.

 

“Nuestros compañeros de viaje, hoy canonizados, vivieron la santidad de este modo: se desgastaron por el Evangelio abrazando con entusiasmo su vocación —de sacerdote, de consagrada, de laico—, se desgastaron por el Evangelio, descubrieron una alegría sin igual y se convirtieron en reflejos luminosos del Señor en la historia. Esto es un santo o una santa, un reflejo luminoso del Señor en la historia”, dijo el Santo Padre.

 

Por ello, el Papa alentó: “Intentémoslo también nosotros, no está cerrado el camino hacia la Santidad, es universal, es una llamada para todos nosotros y comienza con el Bautismo, no está cerrado, porque todos estamos llamados a la santidad, a una santidad única e irrepetible”.

 

“La santidad es siempre original, como decía el Beato Carlo Acutis, no hay santidad de fotocopia, la santidad es original, es la mía, la tuya, la de cada uno de nosotros. Es única e irrepetible. Si´, el Señor tiene un proyecto de amor para cada uno, tiene un sueño para tu vida. Acógelo. ¿Qué quieren que les diga? Llévenlo adelante con alegría”, concluyó el Papa.

 

Al finalizar la Misa, el Santo Padre dirigió el rezo del Regina Coeli. Luego, saludó personalmente a muchas de las personas que estaban en el atrio cerca del altar y recorrió con el papamóvil los pasillos de la Plaza San Pedro.

 

Nuevos santos

Los diez nuevos santos de la Iglesia Católica son: Charles de Foucauld, sacerdote diocesano francés, fundador de diez congregaciones religiosas y ocho asociaciones de vida espiritual han surgido de su testimonio y carisma.

 

Tito Bradsma nació en Países Bajos en 1881, entró en la orden de los frailes Carmelitas y se ordenó sacerdote en 1905. Este sacerdote carmelita fue asesinado en el campo de concentración de Dauchau (Alemania) por oponerse al régimen nazi. 

 

Lázaro, llamado Devasahayam, laico, mártir, que nació en el siglo XVIII en la aldea de Nattalam (India) y fue asesinado, por odio a la fe, en Aralvaimozhy (India).

 

César de Bus, sacerdote, fundador de la Congregación de los Padres de la Doctrina Cristiana (Doctrinarios), que nació el 3 de febrero de 1544 en Cavaillon (Francia) y falleció el 15 de abril de 1607 en Avignon (Francia).

 

Luigi Maria Palazzolo, sacerdote, fundador del Instituto de las Hermanas de los Pobres (Instituto Palazzolo).

 

Giustino María Russolillo, sacerdote, fundador de la Sociedad de las Divinas Vocaciones y de la Congregación de las Hermanas de las Divinas Vocaciones.

 

Marie Rivier religiosa francesa fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Presentación de María.

 

Maria Francesca di Gesù (nacida Anna Maria Rubatto), fundadora de las Hermanas Terciarias Capuchinas de Loano, quien nació en Carmagnola (Italia) y falleció en Montevideo (Uruguay).

 

María de Jesús Santocanale es la fundadora de la Congregación de las Hermanas Capuchinas de la Inmaculada de Lourdes. Nació en 1852 en Palermo (Italia) y murió en 1923 en Cinisi (Italia).

 

María Domenica Mantovani, cofundadora y primera superiora general del Instituto de las Hermanitas de la Sagrada Familia.