Al finalizar la Audiencia General de este miércoles, el papa Francisco envió un saludo especial a todas las madres del mundo, especialmente a las que sufren por sus hijos.

Lo hizo durante su saludo a los peregrinos de lengua italiana, a quienes recordó que el ocho de septiembre, la Iglesia celebra la Natividad de la Virgen María. 

“Mañana celebraremos la fiesta de la Natividad de la Virgen María", dijo el papa Francisco.

"María experimentó la ternura de Dios como hija, llena de gracia, para después donar esta ternura como madre, a través de la unión a la misión de su Hijo Jesús”, explicó.

“Quisiera mostrar mi cercanía a todas las madres, especialmente a aquellas que tienen hijos que sufren; hijos marginados, hijos enfermos, e hijos encarcelados”. 

A continuación, pidió una oración por aquellas madres cuyos hijos han sido detenidos, para que no pierdan la esperanza. 

Desgraciadamente en las cárceles hay tanta gente que se quita la vida, a veces también los jóvenes”, lamentó el Papa. 

“El amor de una madre puede preservar este peligro. Que la Virgen consuele a todas estas madres afligidas por el sufrimiento de los hijos”, concluyó el Santo Padre. 

La Iglesia recuerda el día del nacimiento de la Virgen María cada 8 de septiembre.

Esta celebración es conocida en Oriente desde el siglo VI y fue fijada el día con el que se abre el año litúrgico bizantino.