El ciclista colombiano Egan Bernal, ganador del Tour de Francia en 2019 y del Giro de Italia en 2021, asistió el miércoles 16 de junio a la Audiencia General celebrada en el Palacio Apostólico del Vaticano y regaló al Papa Francisco una bicicleta Pinarello y la “maglia rosa”, la camiseta que portan los vencedores del Giro de Italia.

Según explicó el ciclista colombiano a la prensa acreditada ante la Santa Sede, el Santo Padre lo saludó y lo bendijo a él y a su novia al finalizar la Audiencia General.

Bernal señaló a los periodistas que “ésta es la experiencia más bonita que he tenido en la vida. Creo que he tenido bastantes experiencias en la vida, pero esta es única. Mi familia es católica, yo soy católico. Crecí en una familia católica y sentir su presencia en ese momento fue realmente increíble. Estoy muy contento por esta experiencia tan bonita que acabo de vivir”.

Insistió en que poder saludar al Papa y conversar con él ha sido una experiencia “más importante que la del Tour o la del Giro”.

Sobre cómo se desarrolló el encuentro explicó que “primero lo he saludado, luego empezó un poco a bromear diciendo que subía muy rápido en la bicicleta y me ha preguntado que cuántos ‘tintos’ (cafés) tomaba antes de una escapada, porque subía muy fuerte. Luego hemos hablado un poco. Le he dado la bicicleta Pinarello, especialmente pintada para él, y luego la ‘maglia rosa’, le he dicho que era de mi parte y de todos los colombianos que en este momento tenemos necesidad de una bendición de su parte”.

“Luego le dije que, en nombre de todos los colombianos que en este momento necesitamos una bendición de su parte, y luego nos bendijo a mí y a mi novia”, señaló.

Afirmó sentirse “todavía un poco nervioso y en shock por lo que pasó. Estaba muy sorprendido de tener su presencia ahí. Creo que fue una experiencia única y ha sido la experiencia más bonita de mi vida. Antes decía que crecí en una familia católica, soy católico así que para mí esto ha sido el mayor encuentro con Dios hasta el momento. Fue una experiencia única”.

Subrayó que, de cara al futuro, “creo que siempre vienen nuevas metas. En este momento creo que en la parte profesional todavía hay muchas cosas por hacer, incluso en la parte personal y espiritual, después de un encuentro así creo que dan ganas de reflexionar sobre lo que es uno como persona. Todavía queda mucho por hacer”.

En el ámbito deportivo, reconoció que, tras ganar el Tour de Francia y el Giro de Italia, ganar la Vuelta España es uno de sus objetivos: “Siempre lo he dicho, y lo pienso así, que son tres las grandes vueltas: está el Tour, el Giro y la Vuelta a España. Esas son las tres grandes. Es la Triple Corona. Ya he ganado el Tour y el Giro y para completar esa Triple Corona, que es el sueño de todo ciclista, me queda la Vuelta a España, que para mí sería un sueño poder completarla y sería algo realmente increíble en el deporte en general”.

Preguntado sobre si reza cuando compite, aseguró que “sí, al menos yo lo hago. Soy católico y antes de las etapas que son más difíciles, donde puede ocurrir cualquier cosa, cuando no se está muy seguro, pues en esos momentos, al menos yo, rezo un poco más y me encomiendo al Señor”. “Se reza antes y después, cuando uno está a punto de partir una etapa un poco clave es cuando uno más se encomienda a Dios. Por lo menos yo lo hago”.

Por último, sobre los casos de dopaje que afectaron al ciclismo en el pasado, aseguró que “aquella fase ya está superada. Ahora es un ciclismo totalmente diferente. Por lo tanto, creo que en este momento es uno de los deportes más limpios, está tan controlado que creo que es de los deportes más limpios”.