El arzobispo Gustavo García-Siller de San Antonio consuela a las personas afuera del Centro Cívico SSGT Willie de León, donde los estudiantes habían sido transportados desde la Escuela Primaria Robb después del tiroteo, en Uvalde, Texas, el 24 de mayo de 2022. (Foto CNS/Marco Bello, Reuters).
El arzobispo Gustavo García-Siller de San Antonio consuela a las personas afuera del Centro Cívico SSGT Willie de León, donde los estudiantes habían sido transportados desde la Escuela Primaria Robb después del tiroteo, en Uvalde, Texas, el 24 de mayo de 2022. (Foto CNS/Marco Bello, Reuters).

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Al decir que su corazón estaba entristecido por la noticia de que al menos 19 niños y dos adultos fueron asesinados a tiros en una escuela primaria de Texas, el papa Francisco dijo que era hora de decir “¡basta!” y promulgar leyes más estrictas sobre la venta de armas.

 

Al final de su audiencia general semanal el 25 de mayo, con miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro, el Papa oró públicamente por las víctimas del tiroteo del día anterior en la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas.

 

Con el corazón destrozado por la masacre en la escuela primaria en Texas, rezo por los niños y adultos que fueron asesinados y por sus familias”, dijo el Papa a la multitud.

 

“Es hora de decir: ‘¡basta!’ al tráfico indiscriminado de armas”, dijo el Papa. “Trabajemos todos para garantizar que tales tragedias nunca vuelvan a suceder”.

 

Poco antes de la audiencia, el arzobispo Gustavo García-Siller de San Antonio, una arquidiócesis que incluye a Uvalde, tuiteó: “Santo padre papa Francisco, diga algunas oraciones por las almas de nuestros pequeños asesinados hoy y dos maestros. Uvalde está de luto. Las familias están pasando por un momento muy oscuro. Tu oración les hará bien”.

 

Las autoridades locales dijeron que los niños y adultos fueron asesinados por un estudiante de 18 años de una escuela secundaria cercana. También se reportó la muerte del atacante y al menos tres niños permanecían hospitalizados por las heridas sufridas en el ataque.