El Papa Francisco aseguró sus oraciones por el pueblo de los Estados Unidos afectado por el huracán Ida que ha golpeado principalmente los estados de Luisiana, Misisipi, Texas y Alabama.

“Que el Señor reciba las almas de los difuntos y apoye a todos los que sufren esta calamidad”, rezó el Papa después del Ángelus dominical este 5 de septiembre.

El presidente de EEUU, Joe Biden, declaró la situación de desastre para los estados de Luisiana y Mississippi para que puedan recibir ayuda del gobierno federal. De hecho, ante la emergencia, más de 5.200 efectivos del ejército se han desplegado en los estados sureños de Luisiana, Misisipi, Texas y Alabama.

Por su parte, el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos —USCCB— por sus siglas en inglés y arzobispo de Los Ángeles, Mons. José Gomez, advirtió que el huracán Ida “ha golpeado la costa del Golfo y ha traído consigo un daño catastrófico con vientos, lluvias, tormentas e inundaciones. Mientras la tormenta sigue en el continente, continúa golpeando comunidades en varios estados causando daños”.

En un comunicado publicado el 31 de agosto, el arzobispo indicó que “muchas diócesis de la Iglesia en Estados Unidos han sido afectadas” por lo que pidió “a las personas de buena voluntad que se unan a mí en oración por la seguridad, el bienestar y la protección de todos en estas áreas impactadas”.

“También recemos de modo especial por los primeros que responden, los que cuidan la salud y el personal de emergencia que lleva alivio, consuelo y sanación”, escribió Mons. Gomez.

Finalmente, el presidente del Episcopado estadounidense alentó a confiar “a todos nuestros hermanos y hermanas a nuestra Santa Madre y le pedimos su protección continua y su intercesión para que consuele a quienes están sufriendo”.