El papa Francisco nombró a la teóloga argentina Emilce Cuda como la nueva jefe de la Comisión Pontificia para América Latina, cargo que asume el 1 de septiembre. Cuda, laica y madre de dos hijos, trabajará con el nuevo secretario, Rodrigo Guerra López, un mexicano también laico y profesor de filosofía.

La nominación de Cuda fue vista en el país sudamericano como una señal de la lucha continua del Santo Padre contra el clericalismo y como un paso importante para aumentar la presencia de las mujeres en la jerarquía de la iglesia.

"Considero histórica su nominación. Normalmente, las altas posiciones en la Curia son ocupadas por miembros del clero", expresó Carlos Custer, ex embajador argentino en el Vaticano.

Cuda es profesora de teología y ciencias políticas en la Pontificia Universidad Católica Argentina, quien también trabaja en la Universidad Nacional Arturo Jauretche — una universidad estatal — algo poco común entre los teólogos de América Latina. Ella ha sido profesora invitada en la Universidad de Buenos Aires y en varias instituciones estadounidenses, incluyendo la Universidad de St. Thomas y Boston College.

Custer, un dirigente sindical y activista político, señaló que Cuda "es una mujer muy fuerte e importante intelectualmente y está muy cercana a los movimientos sociales y sindicales".

"El movimiento sindical argentino ha tenido una influencia muy fuerte de la doctrina social de la iglesia. Hay un pensamiento cristiano humanista muy profundo en el pueblo trabajador. Emilce Cuda es una académica, pero también es muy cercana a los movimientos sociales y sindicales", Custer manifestó a CNS.

Custer conoció a Cuda hace años durante una reunión anual del ministerio social de los obispos, donde ella fue una de las oradoras. Muchos sindicatos y movimientos populares la invitan a compartir sus visiones políticas y teológicas, acotó.

Uno de ellos es el movimiento latinoamericano de Comunidades Eclesiales de Base, conocido en portugués y español por las siglas CEBs. Francisco Bosch, un teólogo argentino y activista de las Comunidades de Base, asistió a su conferencia regional en Ecuador en marzo de 2020, solo unos días antes del brote de COVID-19.

"Emilce ha dicho para los participantes venidos de varias partes de América Latina que es fundamental reencantar el mundo con el encuentro de fe y política desde nuestra perspectiva latinoamericana. Eso ha sido muy significativo en el momento y es muy significativo ahora", Bosch dijo a CNS.

Bosch describe a Cuda como una "constructora de puentes", una mujer con el don de promover el diálogo, y una organizadora que siempre intenta "estructurar un espíritu de colectivismo".

Sus ideas han surgido en el contexto particular del catolicismo argentino, muy influenciadas no solo por el movimiento obrero sino también por la llamada teología del pueblo — una corriente teológica relacionada con la teología de la liberación y centrada en el pueblo como sujeto histórico-cultural.

"Emilce Cuda fue muy cercana al padre jesuita y teólogo Juan Carlos Scannone, uno de los principales pensadores de la teología del pueblo. Sin embargo, ella desarrolló su propio tipo de teología política", explicó Maria Clara Bingemer, profesora de teología de la Pontificia Universidad Católica de Rio de Janeiro.

Bingemer, quien se ha encontrado con Cuda en varios congresos académicos a lo largo de los años y se ha convertido en su amiga, dijo que uno de los desafíos de la nueva jefa de oficina de la Comisión Pontificia para América Latina será incrementar el "diálogo entre el Norte Global y el Sur Global".

Bingemer señaló que Cuda probablemente se encuentra en una posición particularmente favorable para hacerlo ya que, casada con un estadounidense, pasa parte del año en Arizona.

"Creo que es muy importante que se haya designado una mujer casada, una madre. América Latina todavía tiene una mentalidad misógina y clericalista", agregó Bingemer.

Guerra, el nuevo secretario, enfatizó que su nominación y la de Cuda son parte del "proceso de transformación de las estructuras de la iglesia por parte del papa Francisco".

"El clericalismo es una enfermedad que muchas veces nosotros atribuimos a los padres y obispos. Pero en realidad ella afecta a todos, a los laicos también", él expreso a CNS.

Al nombrar a hombres y mujeres laicos para que ocupen cargos altos, el papa le está mostrando a la gente que una transformación profunda debe tener lugar entre los católicos, tanto en el clero como en los feligreses, dijo.

No es una coincidencia que una laica y no un miembro del clero haya escrito una de las obras más completas sobre el pensamiento del papa Francisco. Cuda es autora de "Para Leer a Francisco: Teología, ética y política", en el que analiza los elementos centrales de sus ideas y las relaciona con el contexto teológico argentino y latinoamericano.

"Así he conocido a Emilce Cuda, leyendo su libro. En él, los pobres aparecen como sujetos centrales de la historia", dijo a CNS el obispo auxiliar Gustavo Carrara de Buenos Aires.

El obispo Carrara dijo que la síntesis de Cuda del pensamiento del papa Francisco enfatiza las relaciones de la iglesia con el mundo laboral, incluidas las personas que han sido excluidas de él por el neoliberalismo.

"Eso era lo que Angelelli (un obispo argentino y miembro del movimiento de teología del pueblo) profesaba: un oído al Evangelio de Cristo, un oído al pueblo", añadió.

Durante los últimos años, Cuda ha sido asesora del consejo de obispos latinoamericanos, lo que le dio la oportunidad de aprender más sobre los desafíos de la iglesia en toda la región.

Ahora, ella y Guerra serán los intermediarios entre el Vaticano y la iglesia latinoamericana, dijo Custer.

"El trabajo del papa en América Latina será mediado por ellos y ellos llevarán al papa las necesidades de la iglesia latinoamericana," acotó.