Jóvenes vestidos de Reyes Magos son fotografiados después de asistir a la celebración de la Misa del Papa Francisco en la fiesta de María, Madre de Dios, en el Vaticano el 1 de enero de 2022. Jóvenes alemanes, italianos y suizos, llamados “sternsingers”, cantan villancicos y recaudan dinero para la caridad entre Navidad y Epifanía cada año. (Foto CNS/Romano Siciliani).
Jóvenes vestidos de Reyes Magos son fotografiados después de asistir a la celebración de la Misa del Papa Francisco en la fiesta de María, Madre de Dios, en el Vaticano el 1 de enero de 2022. Jóvenes alemanes, italianos y suizos, llamados “sternsingers”, cantan villancicos y recaudan dinero para la caridad entre Navidad y Epifanía cada año. (Foto CNS/Romano Siciliani).

En la homilía de la Misa que presidió este 1 de enero en la Solemnidad de María Madre de Dios, el Papa Francisco afirmó que “herir a una mujer es ultrajar a Dios, que de una mujer ha tomado la humanidad”.

Así lo indicó el Santo Padre en su reflexión del Evangelio, en la que explica que María es ejemplo para las madres porque custodian y meditan la palabra de Dios en el corazón.

“Y mientras las madres donan la vida y las mujeres custodian el mundo, trabajemos todos para promover a las madres y proteger a las mujeres”, dijo el Pontífice.

“¡Cuánta violencia hay contra las mujeres! ¡Basta! Herir a una mujer es ultrajar a Dios, que de una mujer ha tomado la humanidad, no de un ángel, no directamente: de una mujer. Como de una mujer, la Iglesia mujer, toma la humanidad de los hijos”, resaltó el Papa Francisco.

“Al inicio del nuevo año pongámonos bajo la protección de esta mujer, la Santa Madre de Dios que es nuestra madre”, subrayó el Papa.

“Que nos ayude a custodiar y meditar cada cosa, sin temer las pruebas, en la gozosa certeza de que el Señor es fiel y sabe transformar las cruces en resurrecciones”, pidió el Pontífice en su homilía.

"Al inicio del nuevo año pongámonos bajo la protección de esta mujer, la Santa Madre de Dios que es nuestra madre", alentó el Pontífice.

"Que nos ayude a custodiar y meditar cada cosa, sin temer las pruebas, en la gozosa certeza de que el Señor es fiel y sabe transformar las cruces en resurrecciones".