Al finalizar el rezo del Ángelus este 30 de mayo, el Papa Francisco alentó nuevamente a leer la Biblia para “encontrar allí la fuerza de nuestra vida”.

“Yo quisiera una vez más decirles que lean la Biblia, que lean la Palabra de Dios, para encontrar allí la fuerza de nuestra vida. Y también -en esto repito- llevar siempre consigo el Nuevo Testamento, un Evangelio de bolsillo: en el bolso, en el bolsillo, para poder leerlo en cualquier momento del día. Así encontraremos a Jesús en la Sagrada Escritura”, exhortó el Papa.

El Santo Padre lanzó esta recomendación tras relatar que esta mañana recibió en el Vaticano a un pequeño grupo de fieles que le obsequió la traducción de toda la Biblia a un dialecto en ocho volúmenes. No especificó de cuál dialecto se trataba.

Sin embargo, el Papa contó que la traducción fue realizada por un hombre y que le implicó ocho años de trabajo y añadió que este hombre “que estaba presente, me dijo que leía, rezaba y traducía”.

Por ello, el Santo Padre quiso agradecer este gesto y animó a “aprender del ejemplo de este hombre que durante ocho años trabajó” y que le confió al Papa que realizaba este trabajo “rezando”.

Domingo de la Palabra de Dios

En septiembre de 2019, el Papa Francisco instituyó el “Domingo de la Palabra de Dios” que la Iglesia Universal celebra cada tercer Domingo del Tiempo Ordinario para hacer “crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura”.

El Santo Padre instituyó este Domingo dedicado a la Palabra de Dios con la Carta Apostólica en forma de “Motu Proprio” titulada “Aperuit Illis” publicada el 30 de septiembre, memoria litu´rgica de San Jero´nimo.

El título de esta Carta Apostólica se basa en el pasaje bíblico de San Lucas del capítulo 24 en el que se describe el gesto de Jesucristo a los discípulos con el cual “les abrio´ el entendimiento para comprender las Escrituras”.

“Dedicar concretamente un domingo del An~o litu´rgico a la Palabra de Dios nos permite, sobre todo, hacer que la Iglesia reviva el gesto del Resucitado que abre tambie´n para nosotros el tesoro de su Palabra para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable”, escribió el Papa.