En su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2021 el Papa Francisco escribió este 19 de marzo que “le gusta pensar en San José, el custodio de Jesús y de la Iglesia, como custodio de las vocaciones” y destacó su disponibilidad en el servicio y la fidelidad en su vocación.

La 58ª Jornada Mundial de Oración para las Vocaciones se llevará a cabo el 25 de abril de 2021, cuarto Domingo de Pascua, con el tema: “San José: el sueño de la vocación”.

En el texto difundido por el Vaticano este 19 de marzo, Solemnidad de San José, el Pontífice destacó que San José es “una figura extraordinaria, y al mismo tiempo tan cercana a nuestra condicio´n humana”. “San José no impactaba, tampoco posei´a carismas particulares ni apareci´a importante a la vista de los dema´s. No era famoso y tampoco se haci´a notar, los Evangelios no recogen ni una sola palabra suya. Sin embargo, con su vida ordinaria, realizo´ algo extraordinario a los ojos de Dios”, explicó.

Además, el Santo Padre recordó que el pasado 8 de diciembre comenzo´ el An~o dedicado especialmente a San José con motivo del 150º aniversario de la declaracio´n de San Jose´ como Patrono de la Iglesia universal. Ocasión en la que escribió la carta aposto´lica Patris corde para “que crezca el amor a este gran santo”.

El Papa señaló que, así como “San Jose´ reconocio´ un corazo´n de padre, capaz de dar y generar vida en lo cotidiano. Las vocaciones tienden a esto: a generar y regenerar la vida cada di´a” y agregó que “el Sen~or quiere forjar corazones de padres, corazones de madres; corazones abiertos, capaces de grandes impulsos, generosos en la entrega, compasivos en el consuelo de la angustia y firmes en el fortalecimiento de la esperanza”.

Esto es lo que el sacerdocio y la vida consagrada necesitan, especialmente hoy, en tiempos marcados por la fragilidad y los sufrimientos causados tambie´n por la pandemia, que ha suscitado incertidumbre y miedo sobre el futuro y el mismo sentido de la vida. San Jose´ viene a nuestro encuentro con su mansedumbre, como santo de la puerta de al lado; al mismo tiempo, su fuerte testimonio puede orientarnos en el camino”, afirmó el Papa.

Tres palabras sobre San José

En esta línea, el Santo Padre destacó tres palabras claves sobre San José que pueden ayudar a toda vocación: sueño, servicio y fidelidad.

El Papa dijo que “todos en la vida suen~an con realizarse” sin embargo, advirtió que sobre los “objetivos efi´meros -como el e´xito, el dinero y la diversio´n-, que no son capaces de satisfacernos” y añadió que “es el amor el que da sentido a la vida, porque revela su misterio. La vida, en efecto, solo se tiene si se da, so´lo se posee verdaderamente si se entrega plenamente”.

Luego, el Pontífice recordó que los Evangelios narran cuatro sueños de San Jose´ que eran “llamadas divinas, pero no fueron fa´ciles de acoger” ya que “despue´s de cada suen~o, Jose´ tuvo que cambiar sus planes y arriesgarse, sacrificando sus propios proyectos para secundar los proyectos misteriosos de Dios”.

De este modo, el Papa describió que “los suen~os condujeron a Jose´ a aventuras que nunca habri´a imaginado. El primero desestabilizo´ su noviazgo, pero lo convirtio´ en padre del Mesi´as; el segundo lo hizo huir a Egipto, pero salvo´ la vida de su familia; el tercero anunciaba el regreso a su patria y el cuarto le hizo cambiar nuevamente sus planes lleva´ndolo a Nazaret, el mismo lugar donde Jesu´s iba a comenzar la proclamacio´n del Reino de Dios. En todas estas vicisitudes, la valenti´a de seguir la voluntad de Dios resulto´ victoriosa”.

Asi´ pasa en la vocacio´n: la llamada divina siempre impulsa a salir, a entregarse, a ir ma´s alla´. No hay fe sin riesgo. So´lo abandona´ndose confiadamente a la gracia, dejando de lado los propios planes y comodidades se dice verdaderamente ‘si´’ a Dios. Y cada ‘sí’ da frutos, porque se adhiere a un plan ma´s grande, del que so´lo vislumbramos detalles, pero que el Artista divino conoce y lleva adelante, para hacer de cada vida una obra maestra”.

En este sentido, el Papa subrayó que “San Jose´ representa un icono ejemplar de la acogida de los proyectos de Dios” por lo que rezó para que “e´l ayude a todos, especialmente a los jo´venes en discernimiento, a realizar los suen~os que Dios tiene para ellos; que inspire la iniciativa valiente para decir ‘si´; al Sen~or, que siempre sorprende y nunca decepciona”.

Después, el Santo Padre destacó que los Evangelios demuestran la importancia del servicio en la vida de San José “que vivio´ enteramente para los dema´s y nunca para si´ mismo” y añadió que es un modelo para el sacerdocio y la vida consagrada porque “cuando una vocacio´n, ya sea en la vida matrimonial, ce´libe o virginal, no alcanza la madurez de la entrega de si´ misma detenie´ndose so´lo en la lo´gica del sacrificio, entonces en lugar de convertirse en signo de la belleza y la alegri´a del amor corre el riesgo de expresar infelicidad, tristeza y frustracio´n”.

Así, el Papa indicó que “para San Jose´ el servicio, expresio´n concreta del don de si´ mismo, no fue so´lo un ideal elevado, sino que se convirtio´ en regla de vida cotidiana”.

“¡Que´ hermoso ejemplo de vida cristiana damos cuando no perseguimos obstinadamente nuestras propias ambiciones y no nos dejamos paralizar por nuestras nostalgias, sino que nos ocupamos de lo que el Sen~or nos confi´a por medio de la Iglesia! Asi´, Dios derrama sobre nosotros su Espi´ritu, su creatividad; y hace maravillas, como en Jose´”, dijo el Papa. 

Asimismo, el Santo Padre explicó que “adema´s de la llamada de Dios -que cumple nuestros suen~os ma´s grandes- y de nuestra respuesta -que se concreta en el servicio disponible y el cuidado atento-, hay un tercer aspecto que atraviesa la vida de San Jose´ y la vocacio´n cristiana, marcando el ritmo de lo cotidiano: la fidelidad”.

Por ello, el Papa destacó que San José “en el silencio laborioso de cada di´a persevera en su adhesio´n a Dios y a sus planes... Cultiva todo con paciencia. Sabe que la existencia se construye solo con la continua adhesio´n a las grandes opciones. Esto corresponde a la laboriosidad serena y constante con la que desempen~o´ el humilde oficio de carpintero, por el que no inspiro´ las cro´nicas de la e´poca, sino la vida cotidiana de todo padre, de todo trabajador y de todo cristiano a lo largo de los siglos. Porque la vocacio´n, como la vida, solo madura por medio de la fidelidad de cada di´a”.

En esta línea, el Santo Padre recordó que “las primeras palabras que San Jose´ escucho´ en suen~os fueron una invitacio´n a no tener miedo, porque Dios es fiel a sus promesas”.

“No temas: son las palabras que el Sen~or te dirige tambie´n a ti, querida hermana, y a ti, querido hermano, cuando, aun en medio de incertidumbres y vacilaciones, sientes que ya no puedes postergar el deseo de entregarle tu vida. Son las palabras que te repite cuando, alli´ donde te encuentres, quiza´s en medio de pruebas e incomprensiones, luchas cada di´a por cumplir su voluntad. Son las palabras que redescubres cuando, a lo largo del camino de la llamada, vuelves a tu primer amor. Son las palabras que, como un estribillo, acompan~an a quien dice si´ a Dios con su vida como San Jose´, en la fidelidad de cada di´a”, destacó el Papa.

Por último, el Santo Padre señaló que “la fidelidad es el secreto de la alegri´a” porque “era la alegri´a cotidiana y transparente de la sencillez, la alegri´a que siente quien custodia lo que es importante: la cercani´a fiel a Dios y al pro´jimo”.

“¡Que´ hermoso seri´a si la misma atmo´sfera sencilla y radiante, sobria y esperanzadora, impregnara nuestros seminarios, nuestros institutos religiosos, nuestras casas parroquiales! Es la alegri´a que deseo para ustedes, hermanos y hermanas que generosamente han hecho de Dios el suen~o de sus vidas, para servirlo en los hermanos y en las hermanas que les han sido confiados, mediante una fidelidad que es ya en si´ misma un testimonio, en una e´poca marcada por opciones pasajeras y emociones que se desvanecen sin dejar alegri´a. Que san Jose´, custodio de las vocaciones, los acompan~e con corazo´n de padre”, concluyó el Papa.