El Papa Francisco se reúne con Aung San Suu Kyi, consejera del Estado y ministra de Relaciones Exteriores de Myanmar, en el palacio presidencial de Naypyitaw, Myanmar, el 28 de noviembre de 2017, en esta foto de archivo. Los militares de Myanmar dieron golpe de Estado el primero de febrero y detuvieron a los principales líderes políticos, entre ellos Suu Kyi. (CNS Foto/Paul Haring).
El Papa Francisco se reúne con Aung San Suu Kyi, consejera del Estado y ministra de Relaciones Exteriores de Myanmar, en el palacio presidencial de Naypyitaw, Myanmar, el 28 de noviembre de 2017, en esta foto de archivo. Los militares de Myanmar dieron golpe de Estado el primero de febrero y detuvieron a los principales líderes políticos, entre ellos Suu Kyi. (CNS Foto/Paul Haring).

Al finalizar la oración mariana del Ángelus de este domingo ocho de febrero, el Papa Francisco rezó por el pueblo de Myanmar y pidió promover “la justicia social y la estabilidad nacional, para una convivencia armoniosa”.

“En estos días sigo con gran preocupación la evolución de la situación que se ha creado en Myanmar, un país que, desde el momento de mi visita apostólica en 2017, llevo en mi corazón con mucho cariño”, dijo el Papa.

Además, el Santo Padre añadió “en este delicado momento, deseo asegurar una vez más mi cercanía espiritual, mi oración y mi solidaridad con el pueblo de Myanmar. Y oro para que quienes tienen responsabilidad en el país se pongan con sincera voluntad al servicio del bien común, promoviendo la justicia social y la estabilidad nacional, para una convivencia armoniosa”.

Por ello, el Pontífice pidió “oremos por Myanmar” y permaneció en silencio durante su oración.

La República de la Unión de Myanmar (ex Birmania) es un país localizado en el sudeste asiático que limita con India y Bangladés al oeste, con Tailandia y Laos al este, con China al norte y con la bahía de Bengala y el mar de Andamán al sur.

El pasado primero de febrero los jefes militares dieron un golpe de estado en contra de la dirigente Aung San Suu Kyi y declararon el estado de emergencia por un año y que el país sería dirigido por el general Min Aung Hlaing.

Dos días después, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pidió “la liberación de todos los detenidos, el respeto de los derechos humanos evitando el uso de la violencia y el restablecimiento del proceso democrático”.

Según informó Vatican News, el mensaje del papa de este domingo se realiza en el día en que la Conferencia Episcopal de Myanmar realizó “un llamado a los fieles a participar en una jornada de oración por la paz” y añadió que “los obispos en sus homilías han continuado llamando al diálogo, la no violencia y al retorno de la democracia”.

Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal, el Cardenal Charles Maung Bo, manifestó el cuatro de febrero que “la democracia y la paz constituyen el único camino a seguir”.

Menores migrantes

Luego, el Santo Padre dirigió un llamado “a favor de los menores migrantes no acompañados”.

“¡Son tantos! Lamentablemente, entre los que por diversos motivos se ven obligados a abandonar su tierra natal, siempre hay decenas de niños y jóvenes solos, sin sus familias y expuestos a muchos peligros”, advirtió.

En este sentido, el Santo Padre subrayó que en los últimos días lo informaron sobre “la dramática situación de quienes se encuentran en la llamada ruta de los Balcanes” y añadió “pero hay en todas las rutas”.

“Asegurémonos de que estas criaturas frágiles e indefensas no carezcan de la atención adecuada y de canales humanitarios preferenciales”, pidió el papa.