El Papa Francisco entrega su bendición durante una audiencia con representantes del Fondo de Solidaridad Global en el Vaticano el 25 de mayo de 2022. El Papa pidió esfuerzos para integrar a los migrantes cuando lleguen a sus nuevos países. (Foto CNS/Vatican Media).
El Papa Francisco entrega su bendición durante una audiencia con representantes del Fondo de Solidaridad Global en el Vaticano el 25 de mayo de 2022. El Papa pidió esfuerzos para integrar a los migrantes cuando lleguen a sus nuevos países. (Foto CNS/Vatican Media).

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Los inmigrantes no buscan limosna en sus nuevos países, sino que esperan encontrar hermanos y hermanas que puedan ayudarlos a integrarse y contribuir a la sociedad, dijo el papa Francisco.

Trabajar con los migrantes "no es un trabajo de caridad", darles un poco de ayuda y luego "dejarlos allí", dijo el papa.

"No. Es tomarlos e integrarlos con educación, con colocación laboral, con todas estas cosas", dijo el papa el 25 de mayo durante una reunión con representantes del Fondo de Solidaridad Global.

El fondo es una red de fundaciones católicas y de otro tipo, líderes empresariales y representantes empresariales que trabajan juntos y, especialmente con las órdenes religiosas católicas de mujeres y hombres, para promover proyectos destinados a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

El cardenal Silvano Tomasi preside el consejo asesor del fondo de solidaridad.

En el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el 24 de mayo, el Fondo de Solidaridad Global y Unilever, la multinacional con sede en Londres, anunciaron un proyecto conjunto para brindar empleo a migrantes y refugiados en Colombia acercándolos a empresas, brindándoles capacitación o ayudándolos para que abran sus propios negocios.

Sin tales esfuerzos para integrar a los inmigrantes, se vuelven como una "piedra en el zapato" en lugar de ser miembros activos de la comunidad, dijo el papa en un discurso completamente improvisado ante el grupo.

El papa Francisco también insistió en que las personas reconozcan que la mayoría son hijos o nietos de migrantes.

"Una vez alguien de Estados Unidos me dijo: 'Pero no, no somos migrantes, ya estamos arraigados aquí'". Y el papa dijo que respondió:

"No pierdan la memoria: ustedes son un pueblo de inmigrantes, inmigrantes irlandeses e inmigrantes italianos. Los irlandeses les trajeron whisky y los italianos les trajeron la mafia".

Y, dijo, no se puede ignorar cuánto necesita Europa a los inmigrantes como trabajadores y contribuyentes.

"Hay un invierno demográfico, donde no hay niños, donde el futuro es cada vez más estrecho. Que venga esa buena gente, ¡pero hay que integrarla! Integrarla".

El papa Francisco también encomió a los miembros del Fondo de Solidaridad Global por su compromiso con las personas en los márgenes, "ir a las periferias, ir a las personas que no cuentan, los descartados de la sociedad, porque vivimos en una cultura del descarte, que descarta a la gente: ir allí es exactamente lo que hizo Jesús".

"Sigan adelante. Ensúciense las manos. Tomen riesgos", les dijo el papa.