SALT LAKE CITY -- Los mensajes, bordados con hilo rojo en pañuelos blancos, narran las historias dramáticas de violencia y muerte. Estos sirven como memoriales cuyo propósito es que las personas pongan atención a aquellos quienes sufren y han sido asesinados por la guerra del narcotráfico, hacia quienes cruzan la frontera y mueren en su intento, ante las víctimas de los feminicidios y ante los desaparecidos.

En el 2011, Fuentes Rojas, un proyecto colectivo cuyo propósito original fue alzar las voces por las víctimas de la guerra entre el narcotráfico, fue originado en la Ciudad de México.

Mientras los años pasaron, Fuentes Rojas formó Bordados por La Paz con la idea de crear memoriales para las víctimas, ampliando su enfoque a las víctimas de feminicidios, desaparecidos, y a las personas que han fallecido en su intento de cruzar el desierto buscando santuario en los Estados Unidos.

El movimiento se ha expandido a todo el mundo y el 14 de abril del 2018, miembros de la Congregación de las Hermanas de la Santa Cruz en México y en los Estados Unidos decidieron comenzar a realizar bordados por la causa.

"Las hermanas de la Santa Cruz se pusieron en contacto con Valerie James, quien es una de las personas que iniciaron este esfuerzo", dijo la hermana Verónica Fajardo, una de las hermanas de la Santa Cruz y Asociados en Utah quien ha participado en la obra.

Después de la presentación de James, varias de las hermanas de México y de los Estados Unidos comenzaron a bordar piezas recordando a las fallecidas víctimas de la violencia.

Cada pieza contiene información basada en reportes policiacos acerca de cómo la persona fue asesinada en palabras que son bordadas con hilo rojo en un pañuelo blanco. La información es bordada en español.

El pañuelo fue el material seleccionado por su uso para secar las lágrimas de aquellos quienes están de luto por el asesinato de un familiar, amigo o conocido.

El 5 de mayo del 2018 las hermanas de la Santa Cruz en Utah invitaron a sus asociados, personas laicas asociadas con las hermanas de la Santa Cruz, a unirse al proyecto. El tema que seleccionaron fue "bordados por la paz y por la memoria".

Además de la hermana Verónica, el equipo de líderes está formado por las hermanas de la Santa Cruz: la hermana Catherine Kamphaus, superintendente asociada de las Escuelas Católicas de Utah y por la hermana Genevra Rolf, quien esta retirada, así como por Kandie Brinkman, Jakie Capella y Mary Beth Vogel-Ferguson.

Algunos de los asociados que participan en el proyecto son: Bertha Soto, Cate O'Hare Adams, Clara Brennan, Debby Carapezza, Edna Pitore, Emmie Gardner, Esperanza Arias, Ethel Clark, Jean Spicer, Judy Shupe, Kay Hamilton ,Marco Gutierrez , Margarita Vizcarra, Maribel Cortez y Maribel Real.

Algunas de las piezas ya están terminadas, otras están en proceso de terminar.

"Cuando las terminamos, las enviamos a James, quien las entrega a Fuentes Rojas en México", dijo la hermana Verónica.

Todos los pañuelos bordados serán exhibidos en el mes de mayo en una plaza en Coyoacán, en la ciudad de México.

Cada pieza va enumerada e incluye también el número de piezas que se han realizado hasta esa fecha.

Una de las piezas de la hermana Verónica dice: "En la localidad de El Rincón en una brecha que conduce a La Escondida se encontró el cuerpo de una persona calcinada. Tepic Nayarit, 28/Febrero/2012. 2,761/150,000".

Otra más dice: "Un comando armado ejecuta a tres hombres y hiere a una mujer y un menor de edad en un taller ubicado en la colonia Olivia Espinoza, Ciudad Juárez, Chihuahua. 16 de enero del 2011".

"Con cada bordado recordamos a estas víctimas", dijo la hermana Verónica.

Del 2012-2018, el Instituto Nacional Mexicano de Estadísticas, Geografía e Información (INEGI) reportó 139,758 homicidios intencionales, un promedio de más de 23,293 personas al año, más de 55 personas al día, o tan solo un poco más de dos personas cada hora. "Ningún otro país en el hemisferio Oeste ha visto un incremento tan grande en su índice de homicidios", dice la página de internet del INEGI.

Durante el año fiscal del 2018, 283 muertes fueron registradas por la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos, esto de acuerdo al Centro Hispano Pew. Tan solo en los últimos 10 años, cerca de 2,000 inmigrantes, entre ellos hombres, mujeres, niños y personas de la tercera edad, han muerto tratando de cruzar el desierto.

Un reporte conjunto del Instituto Nacional para las Mujeres en México y de la Agencia UN de Mujeres en el 2017 subrayó el incremento en los feminicidios de un promedio de 3.8 por cada 100,000 mujeres en 1985 a un 4.6 en el 2016. El Observatorio Nacional contra el Feminicidio publicó que del mes de enero a junio del 2017 hubo 800 feminicidios.