Servicio Católico de Noticias
Ante esta dificil situación, el Cardenal Brenes aseguró que siguen adelante “con la fuerza que nos da el Señor”.
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Ante esta dificil situación, el Cardenal Brenes aseguró que siguen adelante “con la fuerza que nos da el Señor”.

MANUAGUA (ACI).- El Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes, agradeció a los obispos de Costa Rica que están ayudando a los nicaragüenses que huyen por la grave crisis que sufre su país.

En declaraciones a la prensa, el Cardenal agradeció este domingo 19 especialmente al Arzobispo de San José, Mons. José Rafael Quiroz, que “le ha pedido a las parroquias que allí donde llegue un nicaragüense, le abran las puertas”.

Nicaragua se encuentra en una grave crisis social y política desde el mes de abril como consecuencia del colapso social ocasionado por el autoritarismo del presidente Daniel Ortega.

Miles de nicaragüenses se han manifestado contra Ortega, protestas que han sido reprimidas con violencia por grupos cercanos al Gobierno. Incluso varias iglesias, obispos y sacerdotes han sido atacados por paramilitares afines al mandatario.

El Cardenal Brenes dijo que la solidaridad hacia los inmigrantes nicaragüenses son “gestos muy hermosos”. “Lo mismo han hecho otros obispos, como el de Ciudad Quesada que ha creado algunos centros de refugio y clínicas. Creo que las diócesis de Tilarán y Limón también. Tenemos que agradecerles a esos hermanos obispos”, expresó.

Asimismo, el Arzobispo de Managua dijo que ante la realidad del país, en los últimos días ha estado en una campaña con sus “sacerdotes para tomar en cuenta que todas estas situaciones en la crisis generan tensiones y estas tensiones generan odio”.

“Hace unos tres domingos leíamos en la carta a los Efesios que Cristo ha venido a romper los muros del odio. Tenemos que trabajar en eso porque a veces hay situaciones muy radicales en uno y otro bando que crean mucho odio y eso es lamentable: porque un odio en el corazón enferma espiritual y físicamente”.

Por ello el Cardenal alentó a “sanar el corazón, porque del corazón enfermo pueden salir  sentimientos y acciones feas”.

“Cada noche ofrezco la primera decena del Rosario la ofrezco por el pueblo de Nicaragua para que sane nuestros corazones”, resaltó.

En sus declaraciones el Purpurado también pidió a las organizaciones que observan a Nicaragua, ponerse de acuerdo en la cifra de fallecidos. Además reiteró la disposición del Episcopado para mediar en el diálogo nacional, actualmente estancado.

“Cuando las partes nos digan que estén listas para dialogar, ahí estaremos”, concluyó.