El Papa Francisco aprobó este 28 de septiembre la división de la Arquidiócesis Primada de México, la más grande del mundo, y la creación de tres nuevas diócesis con el territorio desmembrado: Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco.

De acuerdo a un comunicado publicado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el primer Obispo de Azcapotzalco será Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca; el primer Obispo de Iztapalapa será Mons. Jesús Antonio Lerma Nolasco; y el primer Obispo de Xochimilco será Mons. Andrés Vargas Peña.

Los tres se desempeñaban hasta hoy como obispos auxiliares de la Arquidiócesis de México.

El Papa Francisco también estableció la Provincia Eclesiástica de Toluca, convirtiendo a Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos en el primer Arzobispo Metropolitano de Toluca. Las diócesis sufragáneas serán Atlacomulco, Cuernavaca y Tenancingo.

En un video mensaje, el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, expresó su alegría por la decisión del Santo Padre, pues “es una manera en que el Papa le dice a la comunidad cristiana de las alcaldías de cada una de estas nuevas diócesis, que quiere que crezcan, que se les dé sus raíces, su identidad de pueblos originarios, sus tradiciones que se han mantenido”. 

“Vamos a enriquecernos porque el pastor va a estar cerca de ustedes, van a tener su propio pastor y van a crecer como fraternidad sacerdotal los presbíteros, las comunidades religiosas y todas las comunidades parroquiales, podrán estar más acompañadas y conducirlas como el Señor las desea. Felicidades a todos”, dijo.

La propuesta de dividir la Arquidiócesis de México surgió del Cardenal Aguiar Retes, quien elevó la propuesta a la CEM, que la aprobó en noviembre de 2018, quedando a decisión final del Papa Francisco.

Con la división, el número de fieles que atiende directamente la Arquidiócesis de México se reduce de cerca de 9 a 4 millones aproximadamente.