En video publicado el 19 de agosto de 2020, por la Diócesis de Saltillo, México, el obispo Raúl Vera López denuncia airadamente la falta de progreso en la masacre de San Fernando de 2010, diciendo: "Lo más sorprendente del gobierno mexicano es la política de no hacer nada". (CNS/YouTube captura de pantalla).
En video publicado el 19 de agosto de 2020, por la Diócesis de Saltillo, México, el obispo Raúl Vera López denuncia airadamente la falta de progreso en la masacre de San Fernando de 2010, diciendo: "Lo más sorprendente del gobierno mexicano es la política de no hacer nada". (CNS/YouTube captura de pantalla).

El próximo lunes 24 de agosto se cumplirán 10 años del asesinato de 72 migrantes en la localidad de San Fernando, Estado Mexicano de Tamaulipas. El Papa Francisco, al finalizar el rezo del Ángelus este domingo en el Vaticano, recordó esa trágica efeméride y aseguró que “el Señor nos pedirá cuentas de todos los migrantes caídos”.

Los 72 migrantes, 58 hombres y 14 mujeres, procedían de Honduras, El Salvador, Guatemala, Ecuador, Brasil e India, y se encontraban en tránsito en México en su ruta hacia Estados Unidos.

El grupo fue interceptado por miembros del cártel de los Zetas. Tras exigirles dinero o involucrarse en las actividades delictivas del cártel, algo a lo que se negaron los migrantes, el grupo fue recluido en una bodega.

Allí, según relató el único sobreviviente de la matanza, fueron maniatados y encapuchados. A continuación, los ejecutaron de una ráfaga y luego los remataron uno a uno.

El Pontífice subrayó que “eran personas de diferentes países que buscaban una vida mejor. Expreso mi solidaridad a las familias de las víctimas que todavía hoy invocan justicia y verdad sobre lo sucedido. El Señor nos pedirá cuentas de todos los migrantes caídos en los viajes de la esperanza. Han sido víctimas de la cultura del descarte”.

Líderes religiosos de Mexico hacen llamado enérgico 

En un mensaje de Mons. Raúl Vera López O.P., obispo de Diócesis de Saltillo, difundido en las redes sociales con ocasión de los10 años de la Masacre de San Fernando, exigió enérgicamente la acción del gobierno y administrar justicia para las víctimas y para las familias de las víctimas quienes han sufrido incertidumbre sobre el destino de sus seres queridos por una década.