Expertos en liturgia y teología profundizaron y consideraron que uno de los desafíos planteados por el Nuevo Directorio para la Catequesis es la “fe adulta”. 

El 20 de agosto, el conversatorio titulado “Nuevo Directorio para la Catequesis: Desde una mirada teológica y local”, reunió al sacerdote Luciano Meddi, docente ordinario de Catequesis Misionera de la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma, Italia; Mons. Cristián Roncagliolo, Obispo Auxiliar de Santiago; y el padre Guillermo Rosas, doctor en Sagrada Escritura y docente de Liturgia en la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Chile.

El decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), Fernando Berríos, expresó que la propuesta del documento es "vital", "en momentos que no son fáciles para la Iglesia”, “precisamente por la misión evangelizadora de la transmisión de la fe”.

Lo anterior significa “poder ayudar a madurar la fe inicial y educar al discípulo por medio de un conocimiento más profundo y sistemático de la persona y del mensaje de Dios”, agregó. 

A su turno, el docente ordinario de la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma, Italia, padre Luciano Meddi, expresó que el Nuevo Directorio quiere responder a “una falta de fe adulta”. Por lo tanto, “ha reequilibrado las dos dimensiones que componen la expresión catequesis misionera: el anuncio y la respuesta de la fe”.

En ese sentido, el nuevo Directorio explica que el problema del “primer anuncio es que debe ser interiorizado y no solo propuesto superficialmente como una noticia”, es decir “llegar al corazón de las personas”, ser “kerigmático”, “centrado en el misterio de la fe”, entre otras características.

En tanto, para acompañar “la respuesta de la fe de la persona, de los grupos humanos, de la comunidad cristiana” se debe asumir un “estilo catecumenal”, que va más allá de los cuatro pasos de iniciación cristiana.

“La catequesis tiene que ser una experiencia de la vida cristiana”, aseguró el P. Meddi.

En tanto, el padre Guillermo Rosas, doctor en Sagrada Escritura y docente de Liturgia en la facultad de Teología de la Universidad Católica de Chile, recordó que el nuevo Directorio “destaca la triada de catequesis, liturgia y caridad, como dimensiones esenciales de la vida cristiana”.

“Deben considerarse interconectadas” porque se hacen fundamentales para “guiar a las personas” a una fructífera celebración de la fe y a una “maduración en ella”, describió el padre Rosas.

Los expertos agregaron que otro de los desafíos expuestos por el nuevo Directorio es la tecnología y la cultura digital. 

En ese contexto, la experiencia, el testimonio vivo de parte de los catequistas, la centralidad de Cristo son “claves para reencantar a los jóvenes” dijo el sacerdote Rosas.

En tanto, el presbítero Meddi explicó que es necesario “profundizar el lenguaje”, es decir considerar a los destinatarios. 

También, el Obispo Auxiliar de Santiago agregó que hay que invitar hacia la Verdad. 

“En todos los tiempos y culturas, las personas quieren busca la verdad, conocer razones”.  En ese sentido, “presentar la fe como un camino, es una oportunidad evangelizadora”, “es un proceso vital, que implica comprenderlo como itinerario permanente de diálogo común y encuentro permanente”, reflexionó.

El nuevo Directorio para la Catequesis fue presentado a fines de junio por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización.

El primer Directorio General para la Catequesis se publicó en 1971 para responder a la falta de evangelización, mientras que el segundo Directorio General para la Catequesis fue publicado en 1997 para responder a la falta de pertenencia eclesial de los bautizados.