En el día del Catequista en Argentina, inspirado en la memoria del Papa San Pío X, el Obispo de Mar del Plata, Mons. Gabriel Mestre, alentó a "viralizar la esperanza".

En el mensaje dedicado a los catequistas, el Obispo explicó que en el contexto mediático las noticias se viralizan en forma positiva o negativa.

En medio de toda la “carga dolorosa” del virus y la pandemia, los catequistas “¡somos portadores de la mejor de las noticias, Dios tiene entrañas de misericordia y somos objeto de su amor de predilección!”.

Por eso, los animó a ser “profundamente creativos en la transmisión de la fe y darle una gran vuelta a la palabra viralizar: por el poder de Cristo viralizar la esperanza. Me consta que lo han hecho en estos meses y por eso les doy las gracias con gran admiración y orgullo”, manifestó.

 

 

Si bien “no podemos arreglar todos los problemas particulares que escuchamos y acogemos como catequistas”, “sí sabemos que podemos ayudar alentándolos a abrirse a Cristo. Y eso se hace viralizando la esperanza”.

“Ante la tentación de la negatividad y la cerrazón, somos invitados a viralizar la esperanza como la luz que ilumina los lugares oscuros de la casa; en medio del miedo y la vulnerabilidad somos invitados a viralizar la esperanza anunciando a Jesús con voz potente, a pleno día y en los ámbitos donde más personas pueden recibir esta gran noticia sin obstáculos”.

Mons. Mestre invitó a todos a participar de la presentación del vicerrector del Instituto Superior de Catequesis, P. Pablo Ardiles, el sábado 22 de agosto a las 11:00 a.m a través de la página de Facebook de la Diócesis de Mar del Plata.

De otro lado, el Obispo de Lomas de Zamora, Mons. Jorge Lugones, agradeció “la calidad humana” y la cantidad de catequistas que acompañan la misión.

“Los catequistas escolares han procurado que su tarea no sea solamente la de entregar contenidos doctrinales, sino que se ha constituido en momentos de fortalecimiento de la esperanza y de acompañamiento en la dificultad”.

Así también, “ocurrió con la catequesis parroquial, en la que los catequistas y sus párrocos tuvieron que hacer uso del ingenio e improvisar mecanismos para realizar la tarea catequística”, acompañando también a las familias “en las consecuencias que esta realidad de pandemia impone”.

En ese sentido Mons. Lugones dijo que para que “la tarea catequística no sea un acto escolar más”, se deben recordar los tres pilares que son la doctrina, recreación y misión. 

“Es tiempo de desafíos, tiempo de creatividad, de confirmación en la propia vocación de catequista y de envío, porque más que nunca nuestros niños, adolescentes necesitan del anuncio esperanzador que fortalece la fe en Jesús”, concluyó.

También, el Obispo Auxiliar de San Isidro, Mons. Martín Fassi, se alegró porque la catequesis es “el ministerio de ofrecer la Palabra como fuente de vida”.

 

“En este tiempo en que estamos todos en esta misma tormenta, que es la pandemia, tratando de permanecer todos en una misma barca, en la unidad, es un tiempo donde se nos ha desafiado en la creatividad”, reconoció.

“Muchísimas gracias catequistas, a todos y a todas aquellas que fueron tratando de encontrar los recursos para hacer que la Palabra de Dios, como semilla, llegue a muchas tierras para que fructifiquen”, sostuvo Mons. Fassi.

En ese sentido, Mons. Fassi expresó que “el sacramento puede esperar, pero mientras tanto la Palabra, el primer sacramento, el gran sacramento de Jesús hecho carne, la Palabra hecha carne, es la que nos ha alentado en las comunidades todo este tiempo”.

“Gracias por todo este ministerio, este servicio de hacer que la Palabra llegue desde el corazón de Dios al corazón de la persona. Qué bueno que el catequista sea el facilitador, el mediador, el ministro que haga que se una el corazón del hombre con el corazón de la Palabra de Dios”, concluyó Mons. Fassi.

En tanto, la Diócesis de Quilmes celebrará a sus catequistas este 21 de agosto a las 7:00 p.m. con una Misa presidida por sus Obispos.

La celebración será transmitida por la página de Facebook de la Diócesis de Quilmes con participación de los catequistas a través de Zoom.