La diócesis de Matagalpa pidió seguir orando por su obispo, Mons. Rolando Álvarez, los sacerdotes y los laicos que fueron secuestrados por la dictadura de Nicaragua, liderada por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

En una publicación de Facebook del 26 de septiembre, la diócesis de Matagalpa pidió seguir “orando por nuestro Pastor, Monseñor Rolando José Álvarez Lagos, sacerdotes y laicos que junto a él estaban en la Curia Episcopal de Matagalpa, hasta la madrugada del 19 de agosto”.

“Monseñor Álvarez, en su labor pastoral en la diócesis de Matagalpa, donde tomó posesión el 2 de abril del 2011, ha optado como opción preferencial por los pobres, por los enfermos, por los jóvenes, por los que sufren adversidades y por los campesinos, a quienes ha manifestado su cercanía a través de la oración y visita pastorales”, indica la publicación.

“Oramos por él”, concluye.

Mons. Rolando Álvarez estuvo retenido en su casa por la policía orteguista desde comienzos de agosto.

El viernes 19 de agosto fue secuestrado y llevado a Managua, donde permanece en prisión domiciliaria.

Según explicaron medios locales, ya habría una acusación fiscal pero se desconocen los cargos presentados en su contra.

El 15 de septiembre el Parlamento Europeo aprobó por 538 votos a favor y 16 en contra, una resolución en la que exige la inmediata liberación del obispo.

El día de su captura, también fueron detenidos otros sacerdotes y seminaristas que están actualmente en la cárcel de torturas El Chipote.

Ellos son el padre Ramiro Tijerino, padre José Luis Diaz, el padre Sadiel Eugarrios y el padre Raúl González; y los seminaristas Darvin Leyva y Melquín Sequeira; además del camarógrafo Sergio Cárdenas, todos de la Diócesis de Matagalpa.



Otro sacerdote que está en El Chipote es el padre Oscar Benavidez, de la diócesis de Siuna.