Los trabajadores reparan una línea eléctrica en San Salvador, El Salvador, el 4 de noviembre de 2020, dañada por un árbol que cayó como consecuencia de los fuertes vientos causados por la tormenta tropical Eta. (CNS Foto/ José Cabezas, Reuters).
Los trabajadores reparan una línea eléctrica en San Salvador, El Salvador, el 4 de noviembre de 2020, dañada por un árbol que cayó como consecuencia de los fuertes vientos causados por la tormenta tropical Eta. (CNS Foto/ José Cabezas, Reuters).

CIUDAD DE MÉXICO — Cáritas, la agencia de acción caritativa de la iglesia, ha estado respondiendo al huracán Eta, el cual causó estragos en Nicaragua el 3 de noviembre e incrementó el riesgo de provocar devastadoras inundaciones y destrucción a su paso por Centroamérica.

El huracán Eta tocó tierra en la Costa de Mosquitos, al noreste de Nicaragua, cerca del municipio de Puerto Cabezas, donde fuertes vientos arrancaron los techos de los edificios.

El padre Francisco Chavarría, director de Cáritas en Nicaragua, manifestó a la agencia Servicio Católico de Noticias que la organización está trabajando con las parroquias a lo largo del Río Coco, el cual demarca la frontera con Honduras y donde habitan los pueblos indígenas Mayangna y Miskito.

Cáritas Nicaragua estuvo trabajando con el apoyo de Trócaire —la agencia para el desarrollo internacional de la Iglesia Católica de Irlanda— y Catholic Relief Services, la agencia de ayuda y desarrollo internacional de los obispos de EE.UU.

El obispo auxiliar Silvio José Báez de Managua, Nicaragua, acudió a su cuenta en Twitter el 2 de noviembre para orar por el pueblo nicaragüense ante la inminente llegada del huracán Eta.

Por lo menos 19 capillas se han estado utilizando como albergues, así como un seminario y un convento carmelita —según un documento de planificación de Cáritas.

El huracán Eta se fortaleció a categoría 4 con vientos sostenidos de 110 millas por hora, mientras se iba desplazando lentamente a lo largo de la costa de Nicaragua. Tocó tierra como una tormenta de categoría 2 —según reportes.

Representantes de Cáritas afirman que los huracanes son comunes en Centroamérica, pero una tormenta tan fuerte no había azotado la región desde que el huracán Mitch generó una precipitación sin precedentes en Centroamérica en 1998, dejando 9000 muertos y causando un daño enorme en propiedades e infraestructura.

En Honduras, se han reportado inundaciones en el sector norte del país como efecto de una depresión tropical previa a la pronta llegada del huracán Eta.

Las parroquias, las cuales formaron equipos para responder a la pandemia del coronavirus, estaban listas para actuar nuevamente —según el padre Germán Calix, director de Cáritas Honduras.

Las lluvias este año —dijo— llegaron después de cuatro años de sequía y ayudaron a los agricultores, pero más precipitación podría causar deslizamientos de tierra y otros desastres.

Para hacer una donación a Cáritas de Nicaragua y ayudar al pueblo afectado por el huracán Eta, visite la siguiente página de Cáritas en Facebook.