MANAGUA (ZENIT).- A siete meses de la crisis social en Nicaragua, la Iglesia “trabaja en silencio para alcanzar esa paz, reconciliándonos unos con los otros, y pidiendo al Señor que nos dé la gracia de poder reconocer nuestras debilidades y nuestros errores y avanzar”, dijo Mons. Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, Nicaragua.

El Cardenal anunció que es “necesario” aportar un granito de arena para alcanzar la paz en el país, en su encuentro con los periodistas de ayer, 18 de noviembre de 2018 –según indica ‘Vatican News’–.

El Cardenal expresó su tristeza y dolor por las detenciones arbitrarias: “Es triste que alguien sea llevado a prisión sea de la condición que sea, esto causa dolor en una familia. Ojalá que se detengan estas retenciones. Es necesario el diálogo, es siempre una apertura poder dialogar”, informa ‘Vatican News’.

Como dijo el Papa, –recordó Mons. Brenes– la paz es la única vía para solucionar los conflictos. Y se demostró esperanzador de que llegará el diálogo. “Nosotros los nicaragüenses hemos tenidos experiencias de tensiones, pero al final se han sentado a las mesas de negociaciones. Todo Nicaragua está en diálogo”.

Así, ha relatado que había un pequeño grupo que estaba en la mesa del Diálogo, como lo eran dos de los líderes campesinos arrestados, pero en el fondo “todos estamos en diálogo”, señaló. “El diálogo no se puede concentrar solamente en personas, sino que todo el pueblo tiene que estar en diálogo y promoviéndolo”.

En este contexto, la vicaría de Pastoral ha iniciado una iniciativa. Cada semana se hará una intención con este objetivo. El Cardenal nicaragüense dijo que en esta semana se han dedicado a “esas familias que han perdido un ser querido en estos meses”.