El cardenal peruano Pedro Barreto Jimeno de Huancayo es fotografiado en la sede de los jesuitas en Roma el 22 de septiembre de 2021. A mediados de abril, después de que el cardenal criticara al gobierno, el primer ministro de Perú lo llamó una persona "miserable". (Foto CNS/Junno Arocho Esteves)
El cardenal peruano Pedro Barreto Jimeno de Huancayo es fotografiado en la sede de los jesuitas en Roma el 22 de septiembre de 2021. A mediados de abril, después de que el cardenal criticara al gobierno, el primer ministro de Perú lo llamó una persona "miserable". (Foto CNS/Junno Arocho Esteves)

LIMA, Perú (CNS) — Los obispos católicos de Perú publicaron una plegaria de dos páginas a los líderes del país, instándolos a abordar la actual crisis política con "mayor responsabilidad" y tomar "medidas radicales" para combatir la corrupción.

"Nuestra débil democracia no soporta más la inestabilidad" escribieron. "Es imprescindible que tanto el poder Ejecutivo como el Poder Legislativo, convoquen a personas idóneas e intachables en las diversas instituciones del Estado".

Se deben dejar de lado los intereses especiales, dijeron, "para establecer una agenda de prioridades que responda a las necesidades básicas de la población, especialmente de los más pobres", y que garantice una gobernabilidad estable.

El mensaje del 21 de abril se dio un día después de que el primer ministro del país se refiriera al cardenal Pedro Barreto Jimeno de Huancayo como una persona "miserable", luego de que el cardenal hablara públicamente sobre una reunión que había tenido con el presidente Pedro Castillo.

Castillo, maestro de una escuela primaria rural y líder sindical de maestros, quien no tiene experiencia en el gobierno, ganó la presidencia en 2021 solo unos meses después de que un enfrentamiento entre los poderes del ejecutivo y legislativo hizo que el país tuviera tres presidentes en 10 días.

El presidente ha estado luchando contra la oposición en el Congreso, así como contra las acusaciones de corrupción y críticas por colocar a sus compinches políticos en los principales puestos del gobierno.

El aumento de los precios del combustible y los alimentos y la escasez de fertilizantes, exacerbados por la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania, han provocado huelgas y bloqueos de carreteras por parte de los trabajadores del transporte y los agricultores en las últimas semanas.

Las protestas también cerraron varias minas de cobre en un país donde la minería es una fuente clave de ingresos, y una huelga por parte de un controlador de tráfico aéreo congestionó los aeropuertos y provocó cancelaciones de vuelos durante la Semana Santa, una época pico de viajes.

El cardenal Barreto se reunió con Castillo el 14 de abril por invitación del presidente para discutir la crisis política en curso. Después de la reunión, el cardenal dijo a los periodistas que esperaba que el presidente hiciera un "cambio radical" en su gobierno, incluida la formación de un nuevo gabinete menos conectado con el partido Perú Libre. Tal reorganización, que daría paso al quinto gabinete en menos de un año, probablemente significaría la destitución del primer ministro Aníbal Torres, quien se desempeña como jefe de gabinete.

Los comentarios del cardenal Barreto generaron críticas del líder del partido Perú Libre de Castillo, quien cuestionó la participación de la iglesia en la política, así como de Torres, quien luego dijo que su referencia al cardenal como una "persona miserable", cuando aparentemente se había olvidado del nombre del prelado, había sido malinterpretado.

En su mensaje, los obispos dijeron que los "ciudadanos más pobres y vulnerables son los que sufren con mayor impacto las consecuencias de esta inestabilidad política", y añadieron que las medidas para crear empleo y dinamizar la economía se han quedado cortas.

Los obispos pidieron a los líderes políticos del país asumir "con mayor responsabilidad la actual coyuntura: deponiendo egoísmos, consensuando las reformas políticas que sean necesarias para sacar adelante el país; y, estableciendo medidas radicales contra la corrupción".

Aunque no se refirieron directamente a la cantidad de cargos gubernamentales de alto nivel ocupados por miembros del partido Perú Libre, los obispos escribieron que, de acuerdo con la Constitución peruana, el presidente "nos representa a todos por igual, no a un grupo, no a intereses subalternos y menos a cuotas político-partidarias, que solo resquebrajan nuestra débil institucionalidad".

El trabajo del presidente, agregaron, es "trabajar por el bienestar general del pueblo peruano".

En una frase subrayada y con signos de exclamación, los obispos dijeron al presidente y a los miembros del Congreso: asuman su responsabilidad para la cual han sido elegidos".

La democracia, dijeron, debe llevar a las personas a buscar el bien común, la libertad de expresión, la separación de poderes y el respeto a la dignidad humana. En declaraciones anteriores a los periodistas, el Cardenal Barreto dijo que la responsabilidad no es solo del presidente y el Congreso, sino de todos los peruanos.