Las mujeres levantan sus manos en señal de protesta durante una manifestación en Puebla, México, el 22 de febrero del2020, contra la violencia y feminicidios. La Conferencia Episcopal de Mexico  expresó su indignación sobre la serie de asesinatos de mujeres y niñas.  (CNS foto/Gustavo Graf, Reuters)
Las mujeres levantan sus manos en señal de protesta durante una manifestación en Puebla, México, el 22 de febrero del2020, contra la violencia y feminicidios. La Conferencia Episcopal de Mexico expresó su indignación sobre la serie de asesinatos de mujeres y niñas. (CNS foto/Gustavo Graf, Reuters)

CIUDAD DE MÉXICO (CNS) — Los obispos de México han pedido acción después de una ola de matanzas de mujeres y jovencitas —crímenes conocidos como feminicidio — que han provocado ira y protestas, pero también han resaltado la cultura machista del país y problemas profundamente arraigados como la impunidad.

En una declaración del 23 de febrero, los obispos dijeron que los crímenes "a causa de su brutalidad nos han dejado perplejos y nos han llenado de dolor y tristeza. A sus papás, familiares, maestros y compañeros, nuestro consuelo y fortaleza, nuestra cercanía y aliento".

"Frente a esta realidad, los obispos de México levantan sus voces para dar palabras al dolor y a todos los afectados por él...Deseamos situarnos desde un lugar de fe, ofrecer nuestra presencia en palabras, diálogo y reuniones para abrirnos a la compasión".

El feminicidio ha ocurrido con impunidad en México por décadas, pero salió al frente otra vez con el asesinato el 9 de febrero de una mujer de México, Ingrid Escamilla. Fue asesinada por su esposo y su cuerpo fue desollado y desmembrado.

El asesinato de una niña de 7 años llamada Fátima, quien fue raptada a la puerta de su escuela por una persona extraña y más tarde se encontró su cuerpo abusado  y asesinado, añadió al enfurecimiento.

Los oficiales eclesiales pidieron acción, pero también educación y fortalecimiento de las familias.

"Esta realidad nos hace confrontar una auténtica emergencia educativa, porque hemos perdido las referencias básicas de la convivencia: la verdad, la bondad y la belleza", dijeron los obispos.

"Reconocemos la necesidad de una base educativa que involucre la vida familiar", dijo la declaración de los obispos. "Somos agentes sociales, y todos nosotros tenemos una responsabilidad en la misión de forjar una cultura de esperanza y paz”. 

Algunos colectivos feministas han protestado en la Ciudad de México, llegando a cubrir monumentos y el Palacio Nacional de grafiti. Se ha convocado una huelga nacional llamada "un día sin mujeres" para el 9 de marzo. Algunas universidades católicas han dado permiso a las estudiantes mujeres y al personal a participar en la protesta.

Pero el tema del feminicidio se ha politizado.

El presidente Andrés López Obrador y sus partidarios han descrito las protestas como un intento de desacreditar a su administración.

Hablando el 20 de febrero, el presidente propuso "la regeneración moral" y "la lucha por una sociedad mejor" como soluciones.

También advirtió de que hay "conservadores" pasando por feministas y mostrando convenientemente una repentina preocupación por los temas de la mujer.

Según los analistas, sus predecesores y muchos gobernadores de estado de todos los colores políticos han preferido rebajar el tema del feminicidio, en un intento de evitar que se extiendan noticias poco favorecedoras a sus intereses.