Tras la exigencia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para que la Iglesia Católica pida perdón por los abusos cometidos durante la conquista de América hace 500 años, Mons. Rogelio Cabrera López, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y arzobispo de Monterrey, aseguró que lo harán en el 2021.

López Obrador reiteró recientemente su exigencia al Papa Francisco para que pida perdón a nombre de la Iglesia Católica a través de una carta llevada al Vaticano por su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, el 10 de octubre.

En su carta, el Presidente de México dijo al Santo Padre que “tanto la Iglesia Católica, la Monarquía española y el Estado Mexicano debemos ofrecer una disculpa pública a los pueblos originarios que padecieron de las más oprobiosas atrocidades para saquear sus bienes y tierras y someterlos”.

La repetitiva exigencia de López Obrador ha sido recibida con crítica desde distintos ámbitos de la Iglesia Católica, entre ellos el rector de la Universidad Pontificia de México (UPM), P. Mario Ángel Flores Ramos, que advirtió de “ignorancia” o “cierta maldad” en la solicitud del mandatario

Por su parte, Mons. Miguel Ángel Alba Díaz, Obispo de la Diócesis de La Paz, en el estado de Baja California Sur, respondió a López Obrador señalando que el Gobierno de México debe pedir “perdón por hechos más recientes, que pida perdón por las leyes, por la Constitución del ‘17 y la Ley Calles, que violaron la libertad religiosa del 90% de su población, de sus propios ciudadanos, que obligaron a los cristianos a vivir en la clandestinidad”. 

“Que pida perdón por todos los que fueron asesinados sumariamente por las autoridades durante la Cristiada”, dijo el Prelado, recordando los crímenes cometidos durante la Guerra Cristera a inicios del siglo XX.

En conferencia de prensa el 15 de octubre, Mons. Cabrera López dijo que “honestamente no sé si el Papa dirá alguna palabra de esta solicitud de la carta. Lo que yo sí puedo decir como presidente de la Conferencia Episcopal que nosotros sí haremos un pronunciamiento, un comunicado a tiempo, sabiendo que la fecha para hacerlo es el año próximo, 2021, que se cumplen los 200 años de la consumación de la independencia”.

“Queremos hacerlo pero también queremos trazarnos una ruta, como siempre lo hemos hecho en favor de los pueblos originarios”, dijo el Presidente de la CEM.

Mons. Cabrera López añadió que “por supuesto que personas e instituciones debemos saber pedir perdón”, y señaló que “los pueblos originarios tienen una larga historia de sufrimiento".

"No solo fue al inicio de la conquista sino a lo largo de todos los siglos y hasta el día de hoy sigue habiendo mucha laceración a sus derechos”, dijo.

“Sin duda que hay acontecimientos dolorosos, trágicos”, indicó, como “la conquista de Tenochtitlan”, la actual Ciudad de México.

“Pero también en estos tiempos recientes en México hay asuntos que lastiman la mirada, que oscurecen el panorama.

"Ahí está el caso de Ayotzinapa. Y así podríamos enumerar muchos otros acontecimientos que han roto la comunión, la comunidad humana”, dijo, recordando la desaparición de 43 jóvenes en la localidad de Ayotzinapa en el Estado de Guerrero en 2014. 

“La Iglesia Católica en México está dispuesta siempre no solamente a pedir perdón sino a tener una memoria siempre penitencial a seguir en este camino de reconciliación”, dijo.

El Presidente de la CEM recordó que “los Papas ya lo han hecho en su momento”, pero “nos toca a nosotros también en este momento asumir esta responsabilidad”.

Para Mons. Cabrera López, “no podemos tener una mirada farisaica: los malos fueron antes y los buenos estamos ahora. No, no, todos tenemos que asumir nuestra propia responsabilidad”.

“Del Papa no sé si sea necesario que responda o no, pero la Iglesia Católica en México por supuesto que quiere siempre refrendar esa petición al pueblo y desde luego que la tenemos que hacer todas las instituciones: las instituciones de gobierno que también son herederos, aunque tomaran distancia, son herederos del pasado, como nosotros también somos herederos de un pasado que tenemos que meditar, que tenemos que interpretar y sobre todo tenemos que cambiar”, señaló.