El 27 de julio se presentaron más de 48 mil firmas ciudadanas junto al apoyo de 730 organizaciones provida para pedir el veto del protocolo del aborto en la ciudad de Buenos Aires.

Las firmas digitales reunidas en dos campañas de CitizenGO Argentina, más otras de Change.org y de la asociación AMA, tienen como objetivo exigir al jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, que vete el protocolo del aborto aprobado por la legislatura el pasado 16 de julio. 

El sector provida interpela al jefe de la ciudad de Buenos Aires, porque él mismo se ha reconocido defensor de la vida.

A modo de ejemplo, en marzo de 2018 Rodríguez Larreta expresó a Radio Con Vos: “Yo soy provida, soy de los que creen que hay que defender la vida desde la concepción”.

Los archivos con las firmas fueron recibidas por funcionarios de la sede de gobierno local y, si bien “dijeron que es difícil el veto por parte del jefe de gobierno, les recordamos las atrocidades que contempla este nuevo protocolo”, describió en su sitio web CitizenGO Argentina.

El aborto no es legal en Argentina. Sin embargo, un fallo emitido por la Corte Suprema en 2012 permitió el aborto a una menor de edad embarazada por una violación. 

El caso conocido como “fallo FAL” sentó las bases para que el Ministerio de Salud crease el protocolo del aborto, que amplía la impunidad del delito del aborto, y lo recomendara a las provincias.

El documento que aprobó la legislatura de Buenos Aires es la modificación más reciente realizada por el Gobierno de Alberto Fernández, apenas iniciado su gobierno en diciembre de 2019.

Con ese documento se permite que a partir de los 13 años se pueda pedir el aborto sin necesidad del consentimiento de los padres. Además da muerte a un ser humano sin importar su edad gestacional y amenaza la objeción de conciencia médica, entre otras.

Al respecto, CitizenGO Argentina afirmó que desde que se aprobó el fallo FAL se “están realizando abortos de manera indiscriminada” y se refleja en el número de abortos no punibles que pasaron de 91 en el 2012 a 8.388 en el 2019. 

“¡Es inaudito! ¡Un aborto por hora!”, expresó la organización.

Asimismo, CitizenGO Argentina recordó que “el aborto no resuelve los problemas de las mujeres que se enfrentan a un embarazo inesperado”. 

En ese sentido, pidió “que se les brinde respuestas que sean integrales, de fondo, que se les brinde la posibilidad de contención y ayuda que hoy se les está negando; porque sólo se les ofrece la opción de eliminar a sus propios hijos, dejándolas solas y con el dolor de una pérdida irrecuperable”.

También la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó el 27 de julio su completa adhesión a la declaración “La vida se dignifica siempre”, emitida por los Obispos de Buenos Aires el 17 de julio.

En el documento, encabezado por el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Mario Poli, los obispos argentinos explicaron que “cuando se niega el derecho más elemental -el derecho a vivir- todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo”.

“Comprendemos que la salud no se puede alcanzar descartando a otro ser humano. Por eso, para las mujeres de los barrios más humildes, el aborto es vivido como un drama existencial, personal y comunitario”, señalaron.

“Aquí se sigue una corazonada muy profunda: no es humano favorecer a un débil en contra de otro más débil aún”, agregaron los obispos.