La gente reza durante una misa en 2015 frente a la Iglesia del Sagrado Corazón en Puerto Príncipe, Haití. Cinco sacerdotes, dos monjas y tres laicos fueron secuestrados en Haití el 11 de abril de 2021. (CNS/Bob Roller).
La gente reza durante una misa en 2015 frente a la Iglesia del Sagrado Corazón en Puerto Príncipe, Haití. Cinco sacerdotes, dos monjas y tres laicos fueron secuestrados en Haití el 11 de abril de 2021. (CNS/Bob Roller).

La Conferencia Episcopal de Haití confirmó que el 11 de abril, domingo de la Divina Misericordia, fueron secuestrados cinco sacerdotes, dos religiosas y tres laicos en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe.

El consagrado de la Sociedad de Sacerdotes de Saint Jacques, a la que pertenecen varios de los secuestrados, padre Stevenson Montinard, señaló que entre los rehenes hay una religiosa y un sacerdote de origen francés.

Además, indicó que estas personas se dirigían “a la parroquia de Galette Chambon, para participar en la toma de posesión del nuevo párroco”.

Los sacerdotes secuestrados son el padre Michel Michel Briand, de nacionalidad francesa; el padre Jean Nicaisse Milien, el padre Joël Thomas, el  Evens Joseph y el sacerdote de la Arquidiócesis de Cabo Haitiano y estudiante de medicina, padre Jean-Hugues Baptiste.

Las dos religiosas secuestradas son la hermana francesa de la Congregación de la Providencia de Pommeraye, Agnès Bordeau; y la hermana de la Congregación de las Hermanitas del Niño Jesús, Anne Marie Dorcelus.

La policía local informó que el rapto sería obra de la banda armada “400 Mawozo”, y señaló que los secuestradores han exigido un millón de dólares por el rescate.

En un comunicado, la Conferencia de Religiosos de Haití (CHR) lamentó con pesar y enojo la “situación inhumana que hemos atravesado durante más de una década”, donde el país ha sido blanco de secuestros extorsivos que han aumentado en los últimos meses.

“No pasa un día sin llantos y temores y, sin embargo, los llamados líderes de este país, mientras se aferran al poder, son cada vez más impotentes”, señaló.

En marzo de 2021, el Gobierno de Haití declaró por un mes el estado de emergencia en ciertos distritos de la capital Puerto Príncipe y del interior del país, para “restaurar la autoridad del Estado” en áreas controladas por pandillas.

El decreto indica que la medida fue tomada por el accionar de bandas armadas que “secuestran a personas para pedir rescate, robando y saqueando bienes públicos y privados, y enfrentando abiertamente a las fuerzas de seguridad pública”.

La violencia e inestabilidad política del país han provocado protestas en la capital y han llevado a decenas de haitianos a buscar refugio en la vecina República Dominicana.

El Obispo de Miragoâne, Mons. Pierre-André Dumas, indicó que es el momento de que “cesen estos actos inhumanos” y dijo que “la Iglesia reza y se solidariza con todas las víctimas de este acto vil”.

La Conferencia Episcopal de Francia señaló en un comunicado su “gran inquietud” por el secuestro y pidió a los culpables que liberen a los rehenes, para así no añadir “más odio donde ya reina la pobreza y la inseguridad”.