Maura White, directora ejecutiva, da la bienvenida a una mujer al Centro de Educación Materno Infantil en 2015. El arzobispo Alexander Sample convoca a las parroquias y feligreses para unir esfuerzos con dichos centros y encontrar otras formas de apoyar a las madres necesitadas. (Ed Langlois/Catholic Sentinel).
Maura White, directora ejecutiva, da la bienvenida a una mujer al Centro de Educación Materno Infantil en 2015. El arzobispo Alexander Sample convoca a las parroquias y feligreses para unir esfuerzos con dichos centros y encontrar otras formas de apoyar a las madres necesitadas. (Ed Langlois/Catholic Sentinel).

A medida que las iglesias inician su reapertura con restricciones, en medio de la pandemia del Coronavirus, el arzobispo Alexander Sample abriga la esperanza de que las parroquias de Oregon y feligreses voluntarios se unan al esfuerzo nacional con la campaña “Camina con las madres necesitadas, un año de servicio”, una iniciativa para apoyar a las mujeres en gestación que enfrentan dificultades.

“Animo a todas las iglesias y católicos de Oregon a participar en esta noble causa, especialmente en inventariar recursos de ayuda para mujeres en embarazo”, escribió el arzobispo en un mensaje enviado a las parroquias el 3 de marzo.

“Muchas mujeres con embarazos difíciles o inesperados, enfrentan inmensos desafíos —incluyendo la falta de recursos económicos y la ausencia de una red de apoyo que reafirme el valor de la vida y la dignidad humana. Estas mujeres se encuentran entre aquellos en las periferias, a quienes el Papa nos pide servir con predilección. Las iglesias católicas de Oregon deben ser lugares que las mujeres embarazadas identifiquen como un lugar donde encontrar ayuda”, señala el arzobispo Sample.

En su mensaje, el arzobispo explica que esta iniciativa es una oportunidad de trabajo en equipo para las parroquias en unir esfuerzos con quienes trabajan en proyectos Provida y de justicia social.

“La protección de la vida y la dignidad humana es un principio fundamental de la doctrina social católica. Debemos ser el corazón misericordioso de Jesús, voz de esperanza y justicia en un mundo donde con demasiada frecuencia se subestima a los no nacidos, los pobres y los vulnerables”, escribió el arzobispo.

El objetivo del programa es que las parroquias puedan identificar los recursos de asistencia disponibles para las mujeres embarazadas y familias necesitadas, conocer de cerca las necesidades y planificar una respuesta basada en las necesidades y poder brindar la ayuda con mayor efectividad.

Durante la pandemia, “cuando más del 20% de la fuerza laboral se encuentra desempleada o subempleada, cuando los padres de familia luchan por equilibrar su vida trabajando desde casa, con las exigencias familiares y la educación a distancia, cada embarazo es un desafío”, escribió Matt Cato, director de la oficina de Vida, Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Portland y quien será la persona coordinadora del programa.

“Imagina el futuro cuando cualquier mujer en embarazo pueda acudir a su iglesia local y encontrar allí la red de apoyo que ella y su bebé por nacer necesitan”, señaló Catto.

Solicitamos la colaboración de todas las iglesias en unirse a Camina con las madres necesitadas, escribió Catto.

“No se trata de duplicar esfuerzos, sino que cada iglesia establezca relaciones con su comunidad y se convierta en un lugar de acogida para las madres necesitadas”, afirmó.

El programa cuenta con su propio sito web www.caminaconmadres.com. , el cual ofrece recursos para las parroquias, herramientas y plantillas, materiales educativos y más.

La campaña está vigente desde el 25 de marzo, fecha que marca el 25º aniversario de Evangelium vitae, (El Evangelio de la Vida), la encíclica redactada por San Juan Pablo II, publicada el 25 de marzo de 1995, que trata sobre el valor y carácter inviolable de la vida humana. 

El arzobispo Josep Naumann, de Kansas City en Kansas y presidente del Comité de Actividades Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, lanzó la campaña en la reunión anual plenaria de obispos en noviembre del 2019.

En su invitación a los obispos, el arzobispo Naumann compartió que más de 150 mil madres de bajos recursos dan a luz en hospitales católicos cada año y decenas de miles de embarazadas y madres que crían hijos cada año reciben ayuda por medio de los programas de Caridades Católicas y otras agencias de apoyo.

Además, miles de centros de atención a embarazadas son atendidos por muchos católicos voluntarios. 

Sin embargo, el arzobispo destacó que aún existen "carencias" y "aunque muchos recursos para las mujeres embarazadas se coordinan debidamente en los ámbitos regional y diocesano, es más fácil acercarse a las madres que padecen necesidades en cada localidad", afirmó el arzobispo Naumann.

patriciam@ocp.org