Adrián, de nueve años y sus dos hermanos adolescentes estaban solos en casa. Mamá había viajado a México por la muerte de su abuelo y papá estaba trabajando.

En una carrera contra el tiempo, los tres hermanos tuvieron que desalojar su vivienda en Phoenix, al sur de Oregon, el 8 de septiembre ante la inminente llegada del incendio Almeda que a su paso dejó tres personas muertas, arrasó con cerca de 3000 viviendas y quemó más 3200 acres, según información de las autoridades locales.

“¿Mamá, vas a volver a dejarme solo?, es la insistente pregunta de Adrián, contó Sonia Méndez, la madre de Adrián, a El Centinela. El temor persistente asociado con los incendios no es único de Adrián por los incendios que devastaron cerca de un millón de acres en Oregon, diezmaron poblaciones y desplazaron a miles de sus residentes.

Los profesionales de la salud mental afirman que el miedo y la incertidumbre derivada de enfrentar un suceso que ponga en peligro la vida es uno de los eventos más serios que una persona puede soportar y podría causar un impacto psicológico prolongado.

La huella en la salud mental y el comportamiento pueden detectarse en el corto y largo plazo, razón por la cual los especialistas de la salud consideran importante reconocer y atender a tiempo las repercusiones por la exposición a eventos traumáticos.

“Me siento estar sobreviviendo cada día”, describió Sonia Méndez. “El impacto ha sido muy fuerte”, añadió. “Intenté varias veces escribir una tarjeta de agradecimiento por las tantas manifestaciones de solidaridad recibidas”, dijo. “Sin embargo, no podía expresarme y menos mencionar la palabra hogar”, contó a El Centinela, un mes y medio después de ocurrido el incendio que destruyó su vivienda.

“Las dificultades por las que está pasando nuestra comunidad son muchas, pero el impacto más fuerte es en la estabilidad emocional de grandes y chicos” manifestó la hermana Imelda Mercado, directora del Ministerio Hispano de la iglesia Sagrado Corazón, en Medford.

“Si tenemos paz y sosiego, ese magnífico regalo que solo Dios nos puede dar, lo demás, poco o mucho, lo irán recibiendo y van a salir adelante”, continuó, pero “la salud es primordial, hay que ponerle atención”, dijo, “es mejor prevenir que lamentar”, agregó.

“He escuchado a muchas familias y dicen sentirse en el limbo”, dijo el padre Fredy Bonilla, de la iglesia Pastor del Valle, en Central Point. “Se sienten perdidos en un laberinto de información e incertidumbre en donde la ayuda no es inmediata”.

“Nuestra prioridad ahorita es la salud mental y ayudar a nuestra comunidad a sobrepasar esta experiencia”, dijo Dagoberto Morales, director de la organización Únete.

“Recibimos donaciones de algunas organizaciones y las hemos destinado a contratar terapeutas de la región para apoyar a nuestra gente. Hay mucha desesperación, por el Covid-19 y ahora los estragos que enfrentan por los efectos de los incendios”, agregó.

El escenario podría ser peor aún, cuando en medio de la pandemia del Coronavirus, el número de personas que buscan terapia se incrementa cada día y el déficit de profesionales bilingües, culturalmente competentes en Oregon es limitado.

La psicóloga Ruth Zúñiga, PhD, directora del doctorado en psicología con énfasis en sabiduría hispana de Pacific University manifestó que los eventos traumáticos como los desastres naturales, la pandemia o un incendio podrían derivar en perturbaciones psicológicas como ansiedad, estrés, depresión, somatización o uso abusivo de alcohol son eventos traumáticos causantes de estrés, miedo, ansiedad y desesperanza.

La profesional explicó que estudios e investigaciones científicas demuestran que al experimentar un hecho impactante o peligroso se afecta la salud mental y entre un 30% a 40% de las personas podrían desarrollar trastorno de estrés postraumático hasta un problema mental clínico.

En medio de la pandemia

En medio de la creciente pandemia de coronavirus y un número récord de nuevos casos en muchos estados, la última encuesta de seguimiento de la salud de la KFF (Kaiser Family Foundation) encuentra que la mayoría de los adultos estadounidenses sienten que los peores efectos de la pandemia están por venir.

Siete de cada diez califican la respuesta del gobierno federal a la pandemia como pobre.

La encuesta también indica que el costo emocional de la pandemia se incrementa cada vez más.

La mayoría de los adultos estadounidenses (53%) consultados manifestaron que la preocupación y el estrés relacionados con el coronavirus han tenido un impacto negativo en su salud mental, en comparación con el 39% en mayo.

Los padres, en particular los padres de familia hispanos, afroamericanos y aquellos con ingresos más bajos, tienen preocupaciones tanto por la escuela a distancia como por el hecho de estar las escuelas cerradas.

Cuando se trata de reabrir, las mayorías se preocupan de que su hijo, sus familiares o maestros puedan enfermarse del virus, y la mayoría también se preocupan por la capacidad de las escuelas y los estudiantes para cumplir con el distanciamiento físico y otras orientaciones de salud pública.

Alrededor de dos tercios de los padres de familias hispanas, afroamericanas y de bajos ingresos están preocupados porque sus hijos se atrasen social y emocionalmente (67%) académicamente (65%). Más de la mitad se preocupan perder ingresos al no poder ir a trabajar (51%) o no poder prestar suficiente atención a sus hijos si están trabajando en casa (47%).

La incapacidad de acceder a otros servicios que las escuelas proporcionan es una preocupación para algunos padres: el 40% se preocupa por que sus hijos no obtengan los servicios sociales necesarios si las escuelas permanecen cerradas, el 31% se estresan por no tener acceso a la tecnología necesaria para el aprendizaje en línea y el 24% se angustian por que sus hijos tengan suficiente comida para comer en casa.

Muchas de estas preocupaciones, tanto por los riesgos de reapertura de la escuela como por la pérdida de aprendizaje y servicios sociales, son mucho mayores entre los padres de color y entre los padres con ingresos más bajos que entre los padres blancos y de mayores ingresos.

La reacción emocional ante un desastre ¿Qué sucede?

La incertidumbre ante el peligro por la ocurrencia de una catástrofe pone al cerebro en máxima alerta y hace que se activen todos los sistemas de defensa. El instinto de conservación genera conductas y respuestas para maximizar la supervivencia. Por eso, “es natural que la persona se sienta en estado de shock, de pánico y angustia que no solamente dura en el momento del evento, sino que puede permanecer por más tiempo”, dijo Zúñiga.

La profesional explicó que las personas enfrentan diferentes fases de reacción; la negación es la segunda fase, es decir la no aceptación del hecho, incluso puede haber momentos de disociación, es decir, no tener conciencia plena de la realidad”, explicó.

“También, la persona puede experimentar momentos de frustración, explotar emocionalmente con ira y luego sentimientos de desilusión, tristeza, desesperanza, de pérdida de fe y sentir que la vida no tiene sentido, agregó.

La atención de la salud mental cobra gran importancia. Conocer qué hacer con las emociones, es decir, enfrentar adecuadamente la situación, es un proceso y reto que hay que asumir, explicó Zúñiga.

“Es crucial brindar ayuda, especialmente en la fase de desilusión, entre más pronto se reciba la ayuda psicológica, menor es la consecuencia”, indicó.

Síntomas y señales de alarma

“En la mayoría de los casos las personas tienen una gran capacidad de adaptación”, dijo Zúñiga.

“Nuestra cultura nos aporta un conjunto de características que nos convierte en personas con una gran capacidad de resiliencia para enfrentar y superar los innumerables obstáculos y situaciones difíciles que en nuestra condición de inmigrantes enfrentamos”, sin embargo, “es importante poner atención a la presencia de síntomas que pudieran no ser normales y la frecuencia con que se presentan, por si es necesario buscar atención medica y profesional de la salud mental”, dijo.

Lo primero es autoevaluarse: ¿cómo me siento? ¿con pánico, miedo, desanimado(a), triste o con apatía?

Lo segundo es identificar el nivel del impacto de los síntomas en el funcionamiento del día a día y la forma de pensar, sentir o comportarse: ¿me afecta en el desarrolla de mis labores diarias? ¿me impide concentrarme?

La psicóloga explicó que las afecciones de la salud mental pueden mostrar diferentes síntomas.

Señaló que hay algunas signos de alarma a los que se debe prestar atención, por ejemplo, los cambios en los patrones del sueño o la alimentación, el aislamiento, la ansiedad excesiva, pensamientos suicidas, el deseo de hacerse daño a sí mismo(a), agresión y reacciones violentas contra otros, tristeza o llanto permanente.

A veces las personas consideran que los síntomas o señales son normales y no buscan ayuda ni tratamiento por desconocimiento o por vergüenza.

¿Cómo auto ayudarse y ayudar a otros?

La psicóloga Zúñiga señaló que todas las personas poseen la capacidad para encontrar recursos y estrategias de auto superación y adaptación, al tiempo que puede utilizarlos en ayudar a los demás.

“Los valores culturales, la fe en Dios, el amor por la familia, la perseverancia, entre otros son algunas de las características heredadas que nos ayudan a salir adelante”, indicó.

Acudir a experiencia pasadas es otra forma de autoayuda: recordar las fortalezas y estrategias que le ayudaron para salir adelante.

Desarrollar empatía, valorar los sentimientos, escuchar y aceptar las diferentes formas en que cada persona expresa los sentimientos y comprender que cada persona enfrenta el trauma de una manera diferente. Los hispanos somos de los seres humanos más perseverantes, pero al mismo tiempo pacientes y compasivos”, manifestó.

Recursos de atención para salud mental

 

En Oregon existen recursos disponibles para la atención a la salud mental. Oregon 211, es una línea gratuita de información para acceso a una amplia gama de servicios sociales y de salud, abierta las 24 horas, 7 días de la semana.

 

La Autoridad de Salud de Oregon suministra información en español y facilita la información mediante el servicio de intérpretes en español. Puede acceder a la información disponible en línea en su sitio web https://govstatus.egov.com/OR-OHA-COVID-19 

 

Unidos + fuertes es una campaña del departamento de salud de Oregon que provee información y recursos educativos para responder a la pandemia del coronavirus y refiere a otros recursos y organizaciones. Puede obtener más información visitando su sitio web en la dirección https://www.safestrongoregon.org/?lang=Spanish

 

La Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (Substances Abuse Mental Health Services Administration), SAMHSA, por sus siglas en inglés, es una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, brinda servicios e información disponible en español en su sitio web.

 

Puede obtener más información llamando a la línea 1-800-985-5990 y oprime "2" o envíe un texto con el mensaje “HABLANOS” al 66746

 

Puede acceder al sitio web en la siguiente dirección:

https://www.samhsa.gov/disaster-distress-helpline/espanol

 

El Centro de Consejería Intercultural de Caridades Católicas ofrece disponibilidad de citas para consulta de ayuda psicológica para adultos, jóvenes y niños. Debido a la pandemia las citas se ofrecen a través de llamadas o video llamadas. Puede agendar una cita llamando al teléfono (503) 238-5196. 

 

Para obtener mas información, visite el sitio web https://www.catholiccharitiesoregon.org/services/counseling-services/icc/ 

El programa Levantar del Centro de Consejería Católico del Noroeste (The Northwest Catholic Counseling Center) ofrece el servicio con terapeutas profesionales bilingües y competentes culturalmente. Para más información, puede acceder a su sitio web en la siguiente dirección 

https://www.nwcounseling.org/espanol/

 

Telemedicina Gratuita/ Servicios bilingües en español e inglés

Clínica de psicología y salud integral (Pacific Psychology & Comprehensive Health Clinic)

Teléfonos: (503) 352-2400 Ext. 8135. / (503) 352-7333 Ext.8135