El equipo editorial de El Centinela se despide de sus lectores con la selección de algunas historias y artículos de los cuales nos sentimos orgullosos de haber publicado.

 

El 21 de julio de 2022 se anunció el cierre definitivo de los periódicos Catholic Sentinel y El Centinela a partir del primero de octubre de 2022.

 

Los periódicos son publicaciones oficiales de la Arquidiócesis de Portland, pero son propiedad de la editorial litúrgica OCP.

 

El cierre se produce como una decisión conjunta de las dos entidades, quienes citan una nueva dirección en los medios de comunicación de la iglesia y cientos de miles de dólares en ahorro de costos anuales.

 

Aunque se trata de una decisión basada en consideraciones económicas que nos entristece profundamente, estamos orgullosos de haber producido, editado y publicado una de las mejores publicaciones de la prensa católica en español en los Estados Unidos.

 

Desde su lanzamiento en noviembre de 1995, El Centinela publicó cientos de artículos cada año y su desempeño como medio de comunicación católico en español ha sido exitoso bajo cualquier indicador.

 

Llevar la Palabra de Dios en español a todos los rincones de Oregon fue el corazón de nuestra misión, al igual que dar a conocer información de interés a la comunidad en español con una tradición periodística reconocida por su veracidad, imparcialidad y excelente calidad. Un gran logro gracias al apoyo explícito de OCP y la arquidiócesis de Portland.

 

Hoy nos despedimos de nuestros lectores, de nuestra valiosa red de colaboradores en todas las parroquias, de nuestros colegas periodistas de Catholic Sentinel, Servicio católico de noticias, ACI Prensa y de nuestros compañeros de trabajo en OCP.

 

A continuación, compartimos algunos de los artículos que nos enorgullece haber escrito y publicado y queremos que estas historias hablen por nosotros.

 

Inmigración detuvo a 167 inmigrantes en Portland

 

Por Rocío Ríos

 

Una reunión se lleva a cabo en la iglesia San Andrés, nordeste de Portland, para orientar a las víctimas de la redada con el padre Charles Lienert y Alberto Moreno. (Foto El Centinela/Kim Nguyen).

 

La redada y el arresto de 167 trabajadores hispanos en una planta procesadora de alimentos localizada al norte de Portland ocurrida el 12 de junio de 2007 causó angustia y pánico en las familias al tiempo que intensificó el debate sobre inmigración en Oregon.

 

Unos 160 agentes federales sorprendieron a los trabajadores de Fresh Del Monte Produce Inc. y a tres directivos de la firma proveedora de empleados, American Staffing Resources.

 

Los familiares de los trabajadores arrestados acudieron a la iglesia San Andrés en donde recibieron orientación por parte del departamento jurídico de Caridades Católicas.

 

El arzobispo John Vlazny de la arquidiócesis de Portland emitió una declaración para mostrar cercanía con las familias y calificó la redada como “una afrenta en contra de una nación que siempre ha dado la bienvenida a quienes están en la búsqueda de mejores condiciones de vida, las cuales no pueden encontrar en su país de origen”.

 

El Rvdmo. Sr Vlazny reiteró “la urgencia de una reforma migratoria justa de las leyes de los Estados Unidos”.

 

Muralla humana para proteger a los hispanos de la Iglesia de San Pedro

 

Por Rocío Ríos

 

El miedo y la incertidumbre se calmaron al ver llegar a más de 300 personas formando una muralla humana ‘que como un escudo acordonó la calle y la entrada principal de la iglesia San Pedro, en el sudeste de Portland’

 

El miedo y la incertidumbre se calmaron al ver llegar a más de 300 personas formando una muralla humana para proteger a los hispanos, que como un escudo acordonó la calle y la entrada principal de la iglesia San Pedro, en el sudeste de Portland’.

 

Todos estaban allí para proteger a la comunidad hispana, durante la celebración de la misa en español, en respuesta al incidente ocurrido el 29 de enero cuando un pequeño grupo de diez personas aproximadamente comenzó a gritar insultos mientras los feligreses entraban a la misa en español.

 

“La comunidad, que de hecho ya vive con temor a causa del ambiente político del país, en torno al tema migratorio, se sorprendió mucho más y sintió directamente el ataque. Lo sintió en el seno propio de su familia. Su casa, el templo del Señor”, cita el artículo.

 

“Después del incidente, todo ese domingo lo pasé muy mal. Enojado. Estuve pálido y temblando”, dijo el Padre Raúl Márquez, colombiano y pastor de San Pedro durante los últimos 5 años.

 

¿Cómo iba a estar feliz al escuchar y recordar el insulto verbal?” Se preguntaba el sacerdote quien compartió su sentimiento con su comunidad de fieles.

 

El sacerdote buscó la respuesta en el Evangelio de la semana anterior, justo cuando sucedió el incidente: “Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan por mi nombre. Alegraos porque vuestro premio será grande”.

 

Juan Mayoral, feligrés de la parroquia expresó que “Ha habido un racismo sutil desde que estoy aquí”. “Lo que ha sucedido es que la postura del presidente Trump sobre la inmigración ha permitido que las personas se sientan libres de acosarnos”.

 

 

El papa Francisco llega por primera vez a EE. UU.

 

Listo para saludar al Sumo Pontífice estaba encabezando el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, su esposa Michelle y sus dos hijas Sasha y Malía, mientras el papa descendía del avión que llegó con las banderas de EE. UU. y El Vaticano.



El Papa Francisco llegó a los Estados Unidos en la tarde 22 de septiembre del 2015 para comenzar su primer viaje apostólico como Pontífice. Su avión, un avión de pasajeros de Alitalia, aterrizó en la Base Conjunta Andrews, cerca de Washington a las 3:51 pm, nueve minutos antes de lo previsto.

 

 La visita del papa recorrerá las ciudades de Washington D.C., Nueva York y Filadelfia.

 

Solidaridad y esperanza en medio del desastre

 

Por Patricia Montana

 

 

 

 

Tras los incendios que asolaron el Sur de Oregon el 8 de septiembre del 2020 y diseminaron la desolación en las comunidades hispanas residentes en Phoenix y Talent, una ola de solidaridad espontánea surgió en diferentes lugares y conmovió a propios y extraños.

 

“Tenemos la responsabilidad moral de apoyar a nuestra gente”, dijo la hermana Imelda Mercado, coordinadora del ministerio hispano en la parroquia Sagrado Corazón, en Medford.  

 

“La pandemia y el desastre por los incendios ha sumido a nuestras familias en un estado de gran vulnerabilidad”, afirmó.

 

Un año atrás, el primer caso de Covid-19 en Oregon

 

Por Patricia Montana

 

Héctor Calderón sonríe al abandonar el hospital de Kaiser Permanente, el cuatro de mayo del 2020, donde permaneció dos meses y medio hospitalizado por Covid-19. Héctor Calderón es considerado el caso cero de Covid-19 en el estado de Oregon. (Cortesía Maricela Calderón).

 
Oficialmente ha pasado un año de conocerse el primer caso positivo de COVID-19 en Oregon. Héctor Calderón fue la primera persona identificada en Oregon en contagiarse con COVID-19 en la escuela primaria de Lake Oswego donde presta sus servicios.

 En entrevista exclusiva para El Centinela, Calderón dijo sentirse bendecido con una segunda oportunidad en la vida después de su dura batalla contra el coronavirus.

 

Un año después del incendio Almeda

Sobrevivientes luchan contra el impacto económico y en la salud mental

 

por Patricia Montana

 

Lupita Suárez, afectada por el incendio Almeda, toca la guitarra y dirige el coro en español de la iglesia Nuestra Señora de la Montaña, en Ashland. La acompañan Yolanda Alegría, Sara Díaz y Maria Luisa Alvarez también feligresas y miembros del coro. (Cortesía Lupita Suárez).

 

Un año después del devastador incendio Almeda, cientos de familias hispanas de Talent y otras ciudades del condado de Jackson continúan en la lucha por recobrar la estabilidad emocional y encontrar un lugar para vivir.

 

Entre estas familias se encuentra Lupita Suárez, feligresa y directora voluntaria del coro en español de la iglesia Nuestra Señora de la Montaña, en Ashland.

 

El 8 de septiembre del 2020, los residentes de las poblaciones de Talent y Phoenix, en el sur de Oregon, sobrevivieron a uno de los incendios más destructivos y sin precedentes en la historia del estado.

 

La devastadora tragedia agravó los desafíos y condiciones difíciles ya existentes para las familias hispanas debido a la pandemia de Covid-19

 

“Fue aterrador”, dijo Lupita entre lágrimas. “Las emociones vienen y van y todavía lo recuerdo como si hubiera sido ayer”, agregó.

 

Preservar la fe en la tradición

Día de Fieles Difuntos, Día de Muertos y concurso de catrinas en San Enrique, en Gresham

 

En la celebración del Día de los Muertos hubo oportunidad para evangelizar acerca de la realidad de la muerte y la esperanza cristiana; también para enseñar y compartir la fe y tradiciones culturales con jóvenes y niños.

 

Mientras la pandemia de Covid-19 sobrepasa los cinco millones de personas fallecidas por la enfermedad en el mundo, rememorar a los difuntos brindó alivio y consuelo a algunos de los fieles que aún lloran la partida de sus seres queridos.

 

Guadalupe Ojeda acomoda en el Altar de Muertos las fotos de sus padres, dos hermanos fallecidos este año y su tía quien murió recientemente víctima de Covid-19. El altar fue construido por feligreses de la parroquia San Enrique (St. Henry), en Gresham para conmemorar el Día de los Fieles Difuntos, el 2 de noviembre de 2021. (Foto Patricia Montana/El Centinela).

 

patriciam@ocp.org