El arzobispo de la Arquidiócesis de Portland, Rvdmo Sr. Alexander Sample, anunció en un video mensaje en la tarde del martes, la reapertura gradual de las iglesias del Oeste de Oregon, con restricción limitada a un máximo de 25 feligreses en cada misa, a partir del 9 de mayo del 2020.

“Hemos decidido comenzar a reabrir nuestras iglesias nuevamente para la celebración de la Santa Misa y la recepción de la sagrada Comunión en la misa. El proceso de reapertura comenzara a partir del fin de semana del 9 y 10 de mayo con la misa de vigilia el sábado 9, con aquellas iglesias que se encuentren listas para celebrar la Misa este fin de semana”, dijo el arzobispo.

"Las iglesias católicas de la Arquidiócesis de Portland y la Arquidiócesis de Baker fueron cerradas teniendo que cancelar la celebración de las misas desde el 17 de marzo debido a la pandemia del coronavirus COVID-19.

El líder religioso solicitó a los feligreses que tengan “gran comprensión y paciencia durante este periodo de transición al regresar a cierto nivel de normalidad de la vida de nuestra iglesia”, añadió.

"El hecho es que no todas las parroquias están listas para reabrir la iglesia para la celebración de la misa al mismo tiempo y pensé en esperar a que todas estuvieran listas para hacerlo, pero no quiero detener a las parroquias que debido a su tamaño o tienen más personal para ayudar en la organización, se encuentran listas”, dijo.

El arzobispo reiteró su solicitud de paciencia y comprensión a los feligreses debido a que el proceso de reapertura se llevará a cabo en forma gradual y no todas las iglesias estarán listas para reabrir sus puertas a partir de ahora, debido a las restricciones del estado vigentes y las recomendaciones de los funcionarios del departamento de salud.

"La celebración de la misa permitirá la asistencia de 25 personas por cada misa.

Es posible que algunas iglesias no van a poder reabrir sus puertas a partir de ahora, debido a las restricciones de las autoridades del estado, el cual estará limitado a 25 personas por ahora. 

El arzobispo animó a los sacerdotes a considerar la celebración de más misas e implementar un sistema que les permita brindar la oportunidad para que más personas puedan asistir semanal o mensualmente, especialmente en las parroquias más grandes.

“El proceso de reapertura implicará la implementación de procedimientos de seguridad cuando se asista a la iglesia, como el distanciamiento físico y otros protocolos que se aplicarán para garantizar la seguridad de todos”, dijo.

Antes de decretarse el cierre de las iglesias en marzo 17, la Arquidiócesis tomó otras medidas que aún se encuentran vigentes como evitar el saludo de paz con la mano y recibir la comunión con la mano.

El líder religioso advirtió que la arquidiócesis está tomando todas las precauciones y medidas cuidadosamente para reabrir las iglesias de una manera responsable, sin embargo, no es posible eliminar por completo todos los riesgos de acuerdo con las circunstancias actuales”, señaló.

El arzobispo recomendó a la población vulnerable y las personas inmunodeprimidas, es decir, con sistemas inmunológicos debilitados, a quedarse en casa por seguridad, al tiempo que reiteró que la dispensa por la obligación de asistir a misa los domingos continúa vigente.

El arzobispo manifestó que “las restricciones en cuanto al número de personas se flexibilizarán a medida que el gobierno y las autoridades de salud autoricen”, dijo.



El arzobispo Sample se mostró feliz y emocionado por la buena noticia porque “he estado escuchando su anhelo de estar presentes en la Santa Misa y recibir la sagrada Eucaristía y esta decisión es una respuesta a su clamor", concluyó.