El arzobispo Alexander Sample escucha a María y Ramón Rivera quienes perdieron su vivienda por el incendio Almeda en Phoenix, OR. El arzobispo viajó al sur de Oregon para expresar su amor y solidaridad a las familias hispanas damnificadas por el incendio. (Patricia Montana/El Centinela).
El arzobispo Alexander Sample escucha a María y Ramón Rivera quienes perdieron su vivienda por el incendio Almeda en Phoenix, OR. El arzobispo viajó al sur de Oregon para expresar su amor y solidaridad a las familias hispanas damnificadas por el incendio. (Patricia Montana/El Centinela).

El arzobispo Alexander Sample arribó a Central Point en el sur de Oregon el sábado 19 de septiembre para expresar cercanía y solidaridad a los feligreses afectados por los incendios Almeda y South Obenchain en la región.

El 8 de septiembre, el incendio Almeda se originó en Ashland y debido a los vientos fuertes se desplazo rápidamente hacia Talent, Phoenix y Medford, dejando a su paso tres personas muertas y un camino de destrucción con miles de viviendas calcinadas, negocios destruidos y miles de personas desplazadas, según informaron las autoridades locales.

“La cifra de estructuras destruidas por el incendio de Almeda continúa en aumento, con más de 2.800 viviendas confirmadas hasta ahora, informó el viernes 18 por la tarde el sheriff del condado de Jackson, Nate Sickler, reportaron los medios locales.

“Por el incendio South Obenchain, que continúa activo entre Butte Falls y Shady Cove, en el norte del condado de Jackson, el conteo de viviendas destruidas actualmente se sitúa en 153”, informó Sickler.

El domingo 20 de septiembre, el arzobispo Sample presidió la celebración de misas en las iglesias Sagrado Corazón en Medford, Pastor del Valle en Central Point y Nuestra Señora de la Montaña en Ashland.

El arzobispo Sample se dirigió a los feligreses interpretado al español por el sacerdote Fredy Bonilla, párroco de la iglesia Pastor del Valle y expresó su amor y solidaridad a las familias hispanas damnificadas por el incendio.

Al pronunciar su homilía, el arzobispo dijo, “quiero que sepan la gran tristeza que hay en mi corazón por el sufrimiento de ustedes, pero también mi corazón está lleno de amor por ustedes”.

“Sé que muchos de ustedes en la comunidad están sufriendo terriblemente por la devastación causada por los incendios”, indicó.

“Desde el comienzo de la Eucaristía los he mirado a los ojos y puedo percibir el dolor y sufrimiento de cada uno de ustedes”, agregó.

"Estoy aquí para compartir y acompañarlos en este momento de gran sufrimiento", prosiguió.

"Les expreso no sólo mi solidaridad, sino como pastor de esta iglesia local y de la arquidiócesis, traigo conmigo el amor, las oraciones, la preocupación y el apoyo de todos sus hermanos y hermanas en Cristo, de toda la iglesia de Oregon”, manifestó.

“Ustedes no están solos. Están completamente acompañados y recibiendo el apoyo de toda la iglesia”, afirmó.

Al reflexionar sobre las Lecturas del día y el Evangelio de San Mateo 20, 1-16 sobre el dueño de la viña y los obreros, el arzobispo dijo que éstas nos ayudan a comprender cómo cuestionamos el amor y la presencia de Dios en nuestras vidas. 

“Y nos preguntamos si Dios es justo o no. Nos preguntamos si los trabajadores que trabajaron una larga jornada soportando el sol y el calor todo el día fueron tratados con la misma justicia que los que llegaron a trabajar a la viña en último momento", señaló.

"Ellos expresan que el mayordomo que representa a nuestro Señor ha sido injusto", dijo.

Tal vez ustedes pueden relacionarse con este evangelio y preguntarse ¿por qué en estos momentos Dios es tan injusto conmigo o con nosotros? ¿Por qué nosotros estamos sufriendo esta tragedia tan fuerte?”, continuó.

“Nos podemos también relacionar con el profeta Job. Job era un hombre bueno y justo y aún así Dios permitió que Satanás le causara grandes sufrimientos”, dijo.

“El profeta Job también se preguntó ¿por qué tanto sufrimiento viene a mí? y ese es probablemente el sentimiento de muchos de ustedes ahora mismo”, reflexionó el arzobispo.

“Pero nuestro Dios es un Dios misericordioso y El nos muestra su amor y misericordia aún en medio de estos desastres, porque nosotros no vemos como Dios ve”, dijo.

“Y lo vemos en la primera lectura del libro del profeta Isaías”, dijo el arzobispo al leer en español: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos no son mis caminos, dice el Señor. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos, más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. (Isaías 55, 8-9).

“No podemos comprender el porqué del sufrimiento”, admitió.

“Pero este sufrimiento no viene de Dios”, dijo. “Dios no es el autor del mal porque El es solo amor y misericordia”, explicó el arzobispo.

“En la historia de la humanidad y en nuestros antepasados el sufrimiento y el mal han estado presentes”, explicó.

“Dios permite el sufrimiento y el mal por una sola razón: para lograr un bien aún mayor”, dijo el arzobispo y “el ejemplo más sublime de esto es el sufrimiento y la muerte de Jesús”, señalando la imagen de Cristo en la cruz.

“Fue terrible, pero condujo a la salvación y a la vida eterna para todos nosotros los creyentes", añadió.

“A través del sufrimiento Dios ha dado la luz al mundo y nos liberó del pecado”, explicó.

Por lo tanto, cada vez que duden acerca del amor de Dios, observen la cruz”, advirtió.

“Dios nos ama infinitamente y para siempre. Está contigo ahora más cerca que nunca. Y así como no abandonó a su hijo, sino que lo resucitó a una nueva vida, El no te abandonará”, indicó.

El arzobispo dijo a las víctimas de los incendios que no sólo sus compañeros católicos están rezando, sino que están enviando fondos.

Al finalizar la misa en la iglesia del Sagrado Corazón, el arzobispo Sample entregó al sacerdote Ken, pastor de la iglesia, un cheque por 10 mil dólares, donados por la iglesia de la Santísima Trinidad de Beaverton, para ayudar a los feligreses víctimas de los incendios.

Cifras no oficiales calculan que aproximadamente 150 familias feligreses de la iglesia El Sagrado Corazón, en Medford, perdieron su viviendas como consecuencia del incendio Almeda que arrasó a Talent y Phoenix, en el sur de Oregon.  

El arzobispo Sample dedicó tiempo para saludar y escuchar a algunas de las familias después de misa, quienes le compartieron sus historias de dolor y sufrimiento. 

El arzobispo manifestó que ha pedido a las organizaciones eclesiásticas nacionales que ayuden a la región ante los devastadores incendios.

La arquidiócesis de Portland estableció un fondo de ayuda para recaudar donaciones y apoyar a los damnificados de los incendios con vivienda y comida al igual que para ayudar a iglesias y escuelas que han resultado afectadas severamente.

Las donaciones pueden hacerse llegar a Carmen Gaston, directora de desarrollo en la arquidiócesis, 2838 E Burnside, Portland, OR. 97214.