La Arquidiócesis de Portland en el estado de Oregon (Estados Unidos) señaló que el coronavirus no es un impedimento para que los fieles, que así lo deseen, reciban la Comunión en la boca, ya que el riesgo de contraer la enfermedad es “más o menos igual” que recibirla en la mano.

“Hemos consultado con dos médicos sobre este tema, uno de los cuales es un especialista en inmunología en el estado de Oregon. Ambos estuvieron de acuerdo en que, hecho adecuadamente, recibir la Comunión en la boca o en la mano tiene más o menos el mismo riesgo”, señaló el 2 de marzo la oficina de culto divino de la Arquidiócesis.

“El riesgo de tocar la lengua y pasar la saliva a otros es obviamente un peligro, sin embargo también es igualmente probable tocar la mano de otro y estar así expuesto a los gérmenes”, prosiguió.

La Arquidiócesis indicó que su declaración se publica luego que algunos fieles dijeron que se les negó la Comunión en la boca o que esta forma de comulgar “ha sido prohibida en algunas parroquias”.

“Luego de consultar con el Arzobispo, esta oficina quiere comunicar claramente que una parroquia no puede prohibir la recepción de la Santa Comunión en la boca y que ningún ministro ordinario o extraordinario puede rechazar a una persona que solicita la Santa Comunión en la boca”, precisó la Arquidiócesis.

También señaló que los ministros de la Eucaristía deben poder “distribuir la Santa Comunión sin riesgo de tocar las manos o la boca” y que “los fieles deben ser instruidos sobre cómo recibir la Comunión adecuadamente en la boca o en la mano”.

“Si algún ministro extraordinario de la Santa Comunión se siente incómodo dando la Eucaristía en la mano o en la boca entonces debería ser excusado de este ministerio”.

En Estados Unidos los casos de coronavirus ya son más de 160 en 16 estados, de los cuales 11 personas han fallecido. En Oregon, hay al menos dos casos confirmados.

La declaración de la Arquidiócesis siguió a un comunicado del 28 de febrero que ofreció algunas indicaciones respecto a la transmisión del coronavirus donde se indicó que “nuestras manos suelen transmitir el resfrío o la gripe” y por ello se debía evitar el saludo de la paz reemplazándolo “con un gesto con la cabeza y un saludo verbal”.

Asimismo se alentó a que los ministros extraordinarios de la Comunión “tomen precauciones especiales” como el lavado frecuente de las manos.

El texto añadía además que los enfermos “están excusados de asistir a la Misa del domingo” y se les recordó que pueden hacer “la comunión espiritual”.

La Arquidiócesis también exhorta a no dar la Comunión bajo la especie del vino, una práctica común en las parroquias de Estados Unidos, “para disminuir el riesgo” de contagio.

El texto citaba una declaración de la Autoridad de Salud de Oregon en la que se recordaba que en ese estado hay miles de casos de gripe, de los cuales muchos están hospitalizados, “lo que constituye una amenaza más grande para todos”.

La Arquidiócesis de Portland indicó lo que establece la instrucción Redemptionis sacramentum, publicada por la Congregación de la Doctrina de la Fe en 2004, que señala que “todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca”.

Por su parte, en la vecina Arquidiócesis de Seattle el Arzobispo Paul Etienne dio a conocer una serie de directivas distintas para afrontar el coronavirus como que “se debe retirar el agua bendita” y la Comunión solo debe recibirse en la mano y no en la boca”.

Sin embargo, ambas arquidiócesis están de acuerdo en que la Comunión debe ofrecerse solo bajo la especie del pan, que los enfermos se queden en casa, que todos tengan buenos hábitos de higiene y que “se evite el contacto de las manos durante el rezo del Padre Nuestro y el saludo de la paz”.

De otro lado, la Latin Mass Society emitió una declaración el 2 de marzo en la que recuerdan algunas prácticas de la Misa en el rito extraordinario: “El signo de la paz no se da entre los miembros de la congregación, la preciosa Sangre de Cristo no se distribuye a los fieles (en un cáliz) y no hay ministros extraordinarios de la Santa Comunión” que se recibe en estas Eucaristías tradicionalmente en la boca.

Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA