Miembros de ministerios, servidores y grupos de oración de la parroquia Santa Cecilia, en Beaverton, comparten sus sentimientos y expresan agradecimientos al diácono Bill Richardson tras su jubilación el 19 de junio de 2022.

 

 

El diácono Bill Richardson posa junto a la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en la iglesia Santa Cecilia, en Beaverton. (Cortesía Carolina R. Valdez JMJ).

 

Ministerio de RICA

Servir en el ministerio de Rito de Iniciación Cristiana —RICA— y ayudar a tantas personas en su preparación para ser admitidos en la iglesia no hubiera sido posible sin las enseñanzas y guía espiritual del diácono Bill. Gracias por su tiempo y dedicación. Estará siempre en nuestros corazones.

Adolfo y Odilia López.

 

Grupo El Buen Samaritano

Gracias diácono Bill. Admiramos su ejemplar entrega, su servicio y humildad. Estamos inmensamente agradecidos por su valioso apoyo. Lo extrañamos y lo queremos mucho.

Pedro Mendoza

 

Ujieres de la misa los sábados

Diácono Bill, usted es una persona maravillosa, con el don de escuchar y servir a la gente. Gracias por estar siempre pendiente de las necesidades de los demás. Dios lo conserve y le restaure su salud.

Mariela Cárdenas y Sandra Mariscal

 

Voluntarios de preparación matrimonial

Gracias diácono Bill por todo su amor, cariño, dedicación y sabiduría en estos 18 años. Gracias por apoyar con sus sabios consejos a las parejas en preparación para el matrimonio, por su disposición a escuchar y apoyo a la comunidad. Dios los bendiga a usted y a su esposa Margarita.

Teresa y Jorge Mil

 

Ministerio Hijas de María

Diácono Bill, usted siempre fue para nosotros un padre espiritual, un hombre de fe entregado a su comunidad, una persona ejemplar, entregado a servir, siempre amable y dispuesto a escuchar a sus hijos espirituales. Gracias por tanto apoyo en nuestro ministerio. Estaremos orando siempre por usted.

Analondy Córdova

 

Ujieres de la misa los domingos

Diácono Bill, como ujieres de la misa los domingos, siempre lo vimos llegar a la iglesia desde hace 15 años. Gracias por su bondad e invaluable servicio para nuestra comunidad. En lo personal nunca olvidaré que usted celebró mi boda y me dijo ser una guerrera. Usted ha sido inspiración y ejemplo para todos nosotros.

Gracias por estar siempre dispuesto a escucharnos. Lo extrañamos y ahora sentimos que nos hace mucha falta. Dios los bendiga a usted y a su esposa, lo queremos mucho.

Bibiana López y Karina Miranda

 

Coordinador de monaguillos

Me siento bendecido al servir en la parroquia Santa Cecilia en el ministerio de monaguillos y trabajar de cerca con el diácono Bill Richardson. Tanto él como el padre Cary Reniva nos brindaron su apoyo en todo lo necesario para el embellecimiento de la celebración eucarística. Diácono Bill, estaremos eternamente agradecidos por su apoyo en hacer posible la participación de nuestros jóvenes monaguillos en la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá. Usted fue un pilar fundamental en nuestra comunidad. Lo extrañamos mucho y siempre estará en nuestras oraciones usted y su esposa Margarita

Mario Aguilar

 

Comité Guadalupano

Tuve el privilegio de conocer al diácono Bill desde hace más de 15 años. Trabajé con él como voluntaria en la comunidad de Santa Cecilia coordinando la fiesta de la Virgen de Guadalupe y como catequista por varios años y siempre admiré su humildad. Gracias diácono por su apoyo incondicional, por guiarnos con su sabiduría, sus consejos, por su apoyo moral y espiritual. Lo extrañamos y difícilmente volveremos a encontrar a una persona como usted. Gracias por conocer y entender las necesidades de nuestra comunidad, por su trabajo en difundir el amor de Cristo y su esfuerzo en mantenernos unidos. Gracias por su constante apoyo aun cuando las cosas se ponían difíciles. Lo extrañamos muchísimo y estaremos unidos en oración. Dios le pague en el cielo tanto amor y dedicación que dio a esta comunidad. Su legado y su huella del amor de Dios perdurarán en nuestros corazones.  

Magdalena Santiago

 

Ministerio de obras de Misericordia

Diácono Bill Richardson: nuestro agradecimiento y reconocimiento por su apoyo durante estos 17 años de ministerio, siendo parte importante en la apertura y formación de los integrantes. Le extrañamos mucho, pero esperamos verlo muy pronto compartiendo sus dones y carismas con nosotros. Gracias por ser un gran ejemplo de santidad. Usted se ganó nuestro cariño, respeto, y admiración por esa gran entrega para servir a los demás. Le seguiremos viendo en nuestras Eucaristías y abrazando con nuestras oraciones para que Dios lo premie con abundantes bendiciones por tanto bien que ha hecho por los demás.

 

Coro Emmanuel

El coro Emmanuel se siente bendecido por todo su apoyo y cariño, atención y amistad en estos últimos años de servicio. Deseamos su pronta recuperación. Lo extrañamos mucho y está en nuestros corazones.