El sacerdote Cary Reniva bendice las cenizas para ser distribuidas con los feligreses. El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, una de las temporadas más importantes de la iglesia católica. (Patricia Montana/El Centinela)
El sacerdote Cary Reniva bendice las cenizas para ser distribuidas con los feligreses. El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, una de las temporadas más importantes de la iglesia católica. (Patricia Montana/El Centinela)

El 26 de febrero se celebró la fiesta del Miércoles de Ceniza, día que marcó el inicio de la Cuaresma. El sacerdote Cary Reniva, pastor de la iglesia Santa Cecilia, al predicar su homilía, invitó a los fieles en este tiempo de Cuaresma a “dejar atrás todo lo que nos distrae y volver a Nuestro Señor con todo el corazón”.

Ni el frío ni la lluvia ahuyentaron a los fieles en la oscura noche del miércoles 26 de febrero, en la que cientos de fieles protegidos por la fe, acudieron a la celebración de la Santa Misa y a recibir la imposición de la ceniza en la iglesia Santa Cecilia, en Beaverton.

Al menos 600 personas se hicieron presentes a las 8:00 de la noche del 26 de febrero, día que inicia una de las temporadas más importantes de la iglesia católica, un periodo de 40 días hasta el Triduo Pascual, que invita a los fieles a prepararse para acompañar a Cristo en su camino al Calvario y a la nueva vida de Cristo Resucitado.

Al iniciar la Cuaresma 2020, el Papa en su homilía del Miércoles de Ceniza dijo que “La Cuaresma es el tiempo adecuado para dejar espacio a la Palabra de Dios, es el tiempo para apagar la televisión y abrir la Biblia. Es el tiempo para desconectarse del teléfono celular y conectarse al Evangelio”, afirmó. El Santo Padre continúa diciendo que “Jesús, llamándonos al desierto, nos invita a escuchar lo que importa” a lo esencial, ya que la Cuaresma “es el tiempo para renunciar a palabras inútiles” así como también a los “rumores y chismes” para “hablarle de tú al Señor”.

En este mismo sentido, el sacerdote Reniva llamó la atención de los feligreses al comenzar su homilía diciendo: ¿Has notado a alguna familia, sentados juntos, que en lugar de estar hablando el uno al otro, pasan la mayor parte del tiempo mirando sus teléfonos? ¿Ha pasado esto a su propia familia, a veces incluso cuando están juntos cenando en casa?, dijo, levantando la mirada en un intento por hacer contacto visual con los asistentes.

“Es muy fácil dejar de prestar atención a lo que es más importante en la vida, a pesar de que esté en frente de nosotros”, se lamentó el religioso. “A veces esto sucede de manera gradual, debido al descuido de las cosas más importantes. A veces también sucede por elección intencional”, añadió.

“Este desafiante pero hermoso tiempo de Cuaresma que iniciamos hoy con la celebración del Miércoles de Ceniza, es un regalo de la iglesia para todos nosotros, para arrepentirse y creer en el Evangelio, es un momento para volver a Nuestro Señor”, dijo.

“Al igual que la familia con los teléfonos, tenemos la más importante de las prioridades disponibles para nosotros eternamente en Nuestro Señor, que siempre está ahí, siempre listo para nuestro amor y atención y, sin embargo, a menudo estamos tan distraídos y alejados de El debido a las cosas inferiores”, indicó.

“El Señor no nos obliga a pasar tiempo con El, pero nos llama suavemente a El cada día, con la ayuda de las prácticas penitenciales que escuchamos en la primera lectura del profeta Joel, las prácticas penitenciales de la oración, el ayuno y el diezmo, podemos dejar atrás lo que nos lleva a distraernos y volver a El con todo el corazón”, reiteró. 

“Recuerde, enfatizó el sacerdote, como Nuestro Señor explica en el evangelio, oramos, ayunamos y damos limosna no para ser notados, no para ser ensalzados en la opinión de los demás sino para estar más cerca de nuestro Padre Celestial que conoce nuestro corazón”.

Pedir la gracia de dejar atrás lo que destroza nuestra relación con Dios

En su homilía, el sacerdote Reniva instó a los fieles a, en este tiempo de Cuaresma, “pedir la gracia para dejar atrás y ser perdonado por los pecados que destrozan nuestra relación con Dios y con los demás.

“Pide también la gracia de ayunar de las cosas que nos distraen, que nos impiden centrarnos en la relación con Dios al igual que los teléfonos en la mesa de la cena”, agregó.

Pide la gracia de servir generosamente a las necesidades de los demás, mientras que las cenizas de esta noche se bendicen, recuerda las palabras “arrepiéntete y cree en el Evangelio” y “Recuerda que polvo eres y al polvo volverás”, dijo. 

Las cenizas, de acuerdo con las instrucciones del misal romano, se obtienen de las palmas o ramos del Domingo de Ramos del año anterior. 

Estos ramos son quemados hasta obtener un fino polvo y en Estados Unidos son mezclados con agua bendita o aceite de crisma para crear una pasta, informó la agencia de noticias ACI Prensa en un articulo reciente. 

Volver a Nuestro Señor con todo nuestro corazón

Al finalizar su homilía, el sacerdote dijo “Esto es en última instancia un tiempo de alegría, porque así nos enfrentamos a nuestra propia mortalidad y el tiempo de estar en este mundo, estamos preparándonos para la venida de nuestro Señor y ser fortalecidos en nuestra relación con EL. 

El se convirtió en uno de nosotros, murió por nosotros y resucitó de entre los muertos. Es muy fácil olvidar estos grandes hechos de nuestra salvación en nuestra vida día a día.

A  través de nuestra participación fiel en este tiempo de la misericordia, que podamos dejar atrás lo que nos satisface y volver a Dios con todo nuestro corazón”, concluyó.