La Oficina de Culto Divino de la Arquidiócesis de Portland emitió un memorándum a todos los sacerdotes en el oeste de Oregón el miércoles 18 de marzo, para responder a las preguntas frecuentes surgidas con motivo de los cambios por el brote de coronavirus.

El comunicado abarca una serie de consideraciones litúrgicas, incluyendo la celebración de bodas, funerales y Semana Santa.  

La nota dice que el arzobispo Alexander Sample comenzará a celebrar una misa en vivo en la Catedral de Santa María en el noroeste de Portland cada domingo a las 11 a.m.

El lunes 16 de marzo, el arzobispo suspendió todas las misas públicas en la arquidiócesis, una decisión que dijo que se tomó "con gran tristeza".

El memorándum informa que todos los aspirantes a católicos, que normalmente reciben los sacramentos en la Vigilia Pascual, serán admitidos oficialmente en la iglesia en un momento posterior, una vez que se permitan misas públicas regulares.

Hasta el miércoles en la tarde, el estado de Oregon reportó tener 75 casos de personas infectadas con CONVID-19 y tres personas muertas a causa del virus.

En todo el mundo ha habido 8.937 muertes relacionadas con el virus. La gobernadora Kate Brown ha limitado las reuniones de más de 25 personas en el estado, el presidente Donald Trump y el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades han recomendado que las reuniones se limiten a un máximo de 10 participantes.

La Arquidiócesis de Portland ha recomendado que las reuniones se limiten a 10 personas y ha alentado a cualquier persona que está enferma o se sienta mal a permanecer en casa.

La nota a los sacerdotes, enviada el miércoles por la tarde, reafirmó que todas las misas públicas están suspendidas.

Una misa pública se define como una con los fieles presentes y que se programa regularmente en la parroquia.

La nota se dirigió a las misas privadas o cerradas y declaró que se anima a todos los sacerdotes a celebrar una misa todos los días, aunque no en el mismo horario de las misas parroquiales programadas regularmente.

Estas Misas pueden tener servidores, lectores y sacristán, sin embargo, se debe observar el límite recomendado de 10 personas.

Ritos funerarios

Se pueden celebrar misas de exequias. "Se recomienda que sólo los miembros más cercanos de la familia asistan, dentro del número permitido de 10; en cualquier caso, sin exceder el límite de 25", se lee en la nota.

Una misa de defunción o de por los difuntos puede celebrarse más tarde. También se recomendó que la Misa no se haga pública "para que otros fieles no asistan y se exceda el límite".

Celebración de matrimonios

Las bodas pueden celebrarse dentro del límite recomendado de 10 personas, pero no se debe exceder el límite de 25.

"Es de suponer que la mayoría de las parejas querrán posponer su boda", afirma el memorándum. Se pide a las parroquias que sean flexibles en la reprogramación.

La mayoría de las parroquias mantienen sus horarios regulares de confesión, ya que normalmente no atraigan a más de 10 personas a la vez. Sin embargo, se les dijo a los sacerdotes que los servicios de penitencia podían atraer a un gran número de fieles y debían ser cancelados.

La información indica que el arzobispo Sample celebrará la Misa Crismal o de bendición de los santos óleos en la Catedral de Santa María y será transmitida en vivo. La Misa, que se celebra cada año durante la Semana Santa, incluye la bendición y distribución de los santos óleos que se utilizarán en toda la región en el próximo año para bautismos, confirmaciones, unción de los enfermos y otros ritos sagrados.

"Algunos sacerdotes serán invitados a concelebrar representando al presbiterio arquidiocesano" en la Misa Crismal o de bendición de los santos óleos, estipula el memorándum, pero "esto no estará abierta a los fieles".

Los aceites sagrados, sin embargo, se ordenarán como de costumbre y se distribuirán a cada parroquia.

Las liturgias de la Semana Santa serán celebradas en la Catedral por el arzobispo y retransmitidas en directo, indica el memorándum.

Cada parroquia debe celebrar las liturgias de Semana Santa completamente, de acuerdo con los ritos contenidos en el Misal Romano, incluso en ausencia de los fieles. "Los lectores, servidores y otros ministros necesarios pueden estar presentes, sin exceder el límite de personas

requerido", se lee en la nota. Se insta a las parroquias a transmitir en vivo las liturgias.

A todas las parroquias se les pide que mantengan sus iglesias abiertas para la oración durante al menos un período de tiempo fijo cada día. "Se alienta a los fieles a hacer visitas durante estos tiempos", señala el memorándum.

También se motiva a establecer períodos de exposición del Santísimo Sacramento, "de nuevo dentro del límite recomendado de 10 personas y observando todas las normas de distanciamiento social."

El documento señala que el Rito de Iniciación Cristiana esta organizado para ser celebrado durante la Vigilia Pascual. "Sin embargo, debido a necesidades pastorales de fuerza mayor, se puede seleccionar otro tiempo", afirma.

Dado que la realización de estos ritos durante la Vigilia Pascual en la mayoría de los casos reúne a una multitud sobre el límite de 25 personas, se pidió a los pastores reprogramar los ritos una vez que se permitan misas públicas regulares.

A los sacerdotes se les dijo que los servicios de la Comunión no estarán permitidos "dado que podría atraer multitudes tal como lo haría una misa pública".

Las visitas de comunión a las personas en confinamiento "deben suspenderse debido a los riesgos para la salud de algunos de nuestros feligreses más vulnerables", se lee en el memorándum.

Las parroquias deben establecer visitas telefónicas regulares a aquellos que están en casa "para ayudarles a mantenerse conectados en oración con la parroquia".

Se pidió a los sacerdotes que respondan generosamente a los que están gravemente enfermos y soliciten la unción y el viático (la recepción de la Comunión cuando existe un riesgo probable de muerte).

La nota establece que las instrucciones de todas las instalaciones médicas deben seguirse estrictamente.

El documento arquidiocesano indica que se anima a los fieles a hacer una comunión espiritual regularmente, mientras la participación en la Misa sea imposible.

El memorándum concluyó con una cita de Santa Teresa de Ávila, quien escribió:

"Cuando no recibes la Comunión y no asistes a la Misa, puedes hacer una comunión espiritual, que es una práctica muy beneficiosa; por ella el amor de Dios quedará impresionado en ti."

Se les solicita a los sacerdotes y a las parroquias acercarse a la Oficina de Adoración Divina con cualquier pregunta litúrgica o sacramental adicional.