Las arquidiócesis de Portland y Seattle, junto con las diócesis de Baker y Boise invitan a la comunidad católica y a las personas con discapacidades y sus familias, a participar en el retiro regional virtual que se ofrecerá los días primero y 15 de agosto respectivamente. (Cortesía Kelsey Bell)
Las arquidiócesis de Portland y Seattle, junto con las diócesis de Baker y Boise invitan a la comunidad católica y a las personas con discapacidades y sus familias, a participar en el retiro regional virtual que se ofrecerá los días primero y 15 de agosto respectivamente. (Cortesía Kelsey Bell)

Las arquidiócesis de Portland y Seattle, junto con las diócesis de Baker y Boise invitan a la comunidad católica y a las personas con discapacidades y sus familias, a participar en el retiro regional virtual que se ofrecerá los días primero y 15 de agosto respectivamente.

Bajo el título ‘Familias creciendo juntas”, el retiro es un espacio de encuentro para orar y compartir, especialmente para las personas y familias en situación de discapacidad, informó a El Centinela Kelsey Bell, coordinadora del programa en la arquidiócesis de Portland.

El confinamiento en casa debido a las medidas decretadas por la pandemia del coronavirus es una prueba especialmente difícil para los niños con discapacidades y sus familias que intentan apoyarlos en casa, ahora que las escuelas y programas con servicios especializados están cerrados.

La época que estamos viviendo en aislamiento es difícil y todos necesitamos una comunidad de apoyo. Con “Familias creciendo juntas”, queremos ser una fuente de esperanza para las familias, brindar un espacio que genere lazos de amistad y donde las familias puedan compartir su testimonio de fe y vida en Cristo, crecer espiritualmente, aprender de las experiencias comunes y apoyarse mutuamente, en medio de la crisis y retos de la pandemia, manifestó Kelsey.

Queremos reafirmar que la iglesia está acompañándolos, que se reconozca a las familias y que cada individuo con sus capacidades especiales se sienta acogido e incluido como miembro de la iglesia y que el programa crezca para poder llegar a muchas personas porque sabemos que hay una necesidad grande, incluso con personas en condiciones de salud en riesgo, añadió.

Kelsey explicó que las necesidades individuales y la forma en que las familias enfrentan los retos que se les presentan, pueden ser fuente de aprendizaje para otros.

Para obtener más información y registrarse, visite la página web de la arquidiócesis, pulsando AQUI