Cortesía Causa Oregon
“Ustedes son parte fundamental de nuestras comunidades, nuestra cultura y nuestra economía”, dijo la Gobernadora Kate Brown, refiriéndose a los inmigrantes de Oregón.
Cortesía Causa Oregon
“Ustedes son parte fundamental de nuestras comunidades, nuestra cultura y nuestra economía”, dijo la Gobernadora Kate Brown, refiriéndose a los inmigrantes de Oregón.
“Seguiré luchando por mantener a Oregón como un lugar en el cual todas las personas que lo llaman su casa, se sientan bienvenidas, incluyendo los soñadores y nuestras familias inmigrantes”.
Durante la celebración del Primero de Mayo en el Capitolio de Salem, la Gobernadora de Oregón, Kate Brown, se emocionó al firmar dos proyectos de ley que beneficiarán a la comunidad inmigrante del estado.
Uno de esos dos proyectos, apoya directamente a los beneficiarios del programa DACA, lo que ella llamó como “quitar una nube de incertidumbre, y así darles tranquilidad y paz a nuestros soñadores”.
El Proyecto de Ley 1563, garantiza que los soñadores y los estudiantes sin documentación que asisten a colegios y universidades de Oregón, continúen estudiando y así puedan graduarse, sin importar su estado migratorio.
El Proyecto de Ley 411, el cual garantiza que los jóvenes DACA y todo aquel ciudadano que tenga un trabajo y que siga la ley en Oregon, puedan obtener una licencia de manejo para ir a la escuela o el trabajo.
Agradeció también a los legisladores, por su ardua labor en estos proyectos, y también dio las gracias a los representantes y senadores presentes que la acompañaron durante el evento.
La gobernadora Kate Brown, dijo: “Ustedes son parte fundamental, de nuestras comunidades, nuestra cultura y nuestra economía” refiriéndose a todos los inmigrantes del estado de Oregón.

90 días de esperanza

Después de que al finalizar el  mes de abril, un juez federal determinó que el Departamento de Seguridad Nacional no solo debería continuar aceptando solicitudes de renovación para el programa de consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), sino que también debería aceptar y procesar nuevas aplicaciones, la incertidumbre de los jóvenes DACA y de otros que quizá quisieran aplicar para este programa continúa.
El juez federal que anunció la noticia, John Bates, del Distrito de Columbia, comentó que  en el momento en que fue tomada la decisión de eliminar este programa fue de manera “arbitraria y caprichosa” ya que nunca se explicó, dice el juez, por qué este programa fue calificado como “ilegal”.
Ahora el Departamento de Seguridad Nacional, tendrá 90 días para explicar el motivo de su cancelación.
“Me siento inestable”. Comentó Diana Tuz, una joven estudiante de Portland Community College y recipiente de DACA, en la ciudad de Portland. “No es agradable despertar todos los días sabiendo que mi futuro está en el limbo”. Esta situación ha sido creada todo este tiempo porque entre la Casa Blanca y el Congreso no existe un canal de comunicación para discutir este asunto tan importante para nuestra comunidad.
Diana Tuz es una joven que como muchas otras llegó a este país desde que era una niña y ahora gracias a este programa de Acción Diferida, puede desarrollarse en la comunidad como estudiante y trabajadora.
“No voy a dejar que la incertidumbre del gobierno me impida lograr mis metas. Yo estoy segura de que con la ayuda de Dios vamos a poder lograr un cambio en esta nación”, comentó Diana la cual creció asistiendo con sus padres a la Iglesia de la Santa Cruz en el noroeste de Portland.
Ahora esta orden del juez Bates ordenó a la Administración Federal  continuar con el programa DACA y también aceptar nuevos solicitantes.
“Yo aconsejaría a los jóvenes que cumplen con los requisitos, aplicar para obtener DACA en caso de que se abran las aplicaciones, si el Congreso hace un cambio. Con DACA puedes vivir un poco más libre en la sociedad sin tener temor de ser deportado. Puedes tener permiso para trabajar y obtener una licencia de conducir y también continuar tu educación”, dijo Diana Tuz.
Ante la negativa y el rechazo de la presente administración, los jóvenes DACA, sienten temor al haber expuesto su situación migratoria y ahora perderlo todo, por las deportaciones que han ocurrido en el pasado a jóvenes DACA alrededor del país, y no solo eso, pero el no tener una certeza de que pueden llegar a conseguir su ciudadanía.  
“Tener que pagar más de $800 cada dos años sin un camino hacia la ciudadanía no es justo. Tampoco lo es darle la oportunidad de obtener este beneficio a personas que quieren triunfar y después que el gobierno les quite sus derechos”, comentó Diana.
Los jóvenes DACA siguen siendo parte positiva y activa de nuestras comunidades. Ellos solamente piden que se respete la oportunidad que recibieron, ya que son como cualquier otra persona con sentimientos, metas y ganas de salir adelante, en el único presente que ellos conocen. Y en el cual sólo tienen un objetivo final, que es obtener la ciudadanía.
“¡El futuro de los Soñadores es brillante! El Presidente y el Congreso necesita escuchar nuestras voces. Continuaremos la lucha de nuestros derechos como humanos y no nos vamos a dar por vencidos. Necesitamos un futuro estable, un camino a la ciudadanía, un milagro para nuestra comunidad. Estamos aquí para quedarnos”, finalizó Diana Tuz.
Oremos por todos los jóvenes DACA, sus familias, que llenos de esperanza por esta noticia, esperan buenas noticias y una solución positiva a esta situación, y oremos también por todos los inmigrantes indocumentados de este país.
         

 FranciscoL@ocp.org