Imagen de Venerable Conchita (Cortesía Peter Arteaga- Seminario Mount Angel)
Imagen de Venerable Conchita (Cortesía Peter Arteaga- Seminario Mount Angel)

El sábado 14 de septiembre a las 11:30 a.m. se celebró en la Iglesia de la Abadía de Mount Ángel, ubicada en Saint Benedict Oregon, una misa de Acción de Gracias por la beatificación de la venerable Concepción Cabrera de Armida (San Luis Potosí, México, 8 de diciembre de 1862—México, D.F., 3 de marzo de 1937)— beatificada el 4 de mayo de 2019 en la ciudad de México, informó Peter Arteaga, Coordinador del Evento en el Seminario Mount Ángel.

El Reverendísimo Arzobispo Gustavo García, misionero del Espíritu Santo y arzobispo de la diócesis de San Antonio, presidió la solemne ceremonia Eucarística. La celebración también contó con la presencia del Arzobispo de Portland Alexander Sample, Reverendo John Vlazny, arzobispo emérito de Portland, el Reverendo Eusebio Elizondo, obispo auxiliar de Seattle y vicario para el Ministerio Hispano y cientos de fieles que se congregaron para dar gracias a Dios por Conchita, quien con su vida de amor a Dios y al prójimo dio a conocer al mundo el mensaje de Cristo.

Los arreglos musicales para la Misa fueron compuestos especialmente para la ocasión por la artista Myrna Keough, directora de Liturgia y Música en el Seminario de Mount Ángel y utilizados por primera vez en esta liturgia especial.

"Pueblo de Dios, muy amados de Dios, gracias por permitirnos celebrar aquí la fiesta de la Cruz del Señor y renovar así nuestra ofrenda de cada uno de nosotros para la gloria de Dios, el bien de la iglesia y la salvación del mundo" manifestó el arzobispo García al iniciar la ceremonia.

"La cruz fue la base de la espiritualidad de Conchita", explicó García en la homilía. "La cruz de Cristo es esperanza para cada uno, para la humanidad. Hay algo exquisito en el sufrimiento, especialmente cuando el sufrimiento es una expresión de amor, cuando el sufrimiento es absorbido por el amor. Somos discípulos de la Cruz de Cristo" expresó. 

"La invitación es a rendirnos personalmente, comunitariamente por amor. Conchita recibió la Cruz de Jesús y ella manifestó que la mayor alegría aquí en la tierra es sufrir por Dios con amor" declaró el prelado.

"El llamado es a amar como Dios nos ama; caminemos como enamorados de Dios y de la humanidad" exhortó a la audiencia el arzobispo. 

Siga el siguiente enlace AQUI  para ver la celebración Litúrgica.