BEAVERTON.- Vestidos de blanco y sosteniendo sus escapularios y medallas milagrosas, hombres, mujeres y niños de todas las edades se unieron para participar de la Misa de consagración a la Inmaculada Concepción de María, en la parroquia Santa Cecilia en Beaverton, el pasado 8 de diciembre.

Durante la Misa, los participantes formaron una fila por el pasillo central de la Iglesia y solemnemente se acercaron para depositar las rosas ante la estatua de Nuestra Señora. Luego, el grupo se reunió ante el altar para leer su promesa de consagración y recibir una bendición de su pastor, el Padre Cary Reniva.

Los participantes estuvieron preparando sus corazones, antes de hacer su consagración ante la Virgen María. Pasaron 33 días estudiando la vida de María, como parte del proceso en preparación para la hermosa ceremonia de consagración. La comunidad hispana en la parroquia ha venido realizando esta ceremonia desde agosto de 2016. Desde entonces, alrededor de 300 feligreses se han consagrado a María.

“La consagración realmente se trata de profundizar nuestra relación con Jesús a través de nuestra Madre bendita”, dijo el Padre Reniva. “Nuestra Madre es la persona más cercana a Jesús”.

Esta fue la principal razón que dieron los participantes para consagrarse.


Pedro Mendoza eligió consagrarse para mostrar su amor por Nuestra Señora porque “Ella nos lleva a Jesús, su hijo”.

María es el medio más importante para comunicarse con Dios, agregó Guadalupe Martínez, quien recibió la consagración con sus hijas de 14 años Lizbeth y Lizzeth Martínez Martínez.

“Pensé que sería algo agradable de experimentar y que sería divertido”, dijo Lizbeth a El Centinela.

“Me gusta mucho María”, dijo Lizzeth. “Ella es realmente genial”.

La consagración brinda la oportunidad de examinar el papel de María.

“Es una maravillosa oportunidad, para meditar sobre la importancia de la Virgen María en sus propias vidas, así como en la vida de la Iglesia”, dijo el diácono Bill Richardson. “Como resultado, ellos le consagran sus vidas y le muestran que quieren que Ella sea la puerta de entrada hacia su Hijo Jesús, tanto en su propia vida, como en la de toda la comunidad”.

Carolina Valdez organizó este programa de consagración en la parroquia en 2016. Ella se consagró durante el Año de la Divina Misericordia y luego participó en la ceremonia de consagración en Santa Cecilia el mes siguiente, durante la fiesta de la Asunción de María.

“Es una vocación”, dijo Valdez. “Nuestra Señora nos pide que nos consagremos a su Corazón Inmaculado y así, a Jesús a través de Ella”.

“La consagración de personas ha sido una gran bendición para esta comunidad”, dijo Magdalena Santiago, quien encabeza el Comité Guadalupano en Santa Cecilia.

“Ha sido clave, pues ha unido a diferentes líderes y ministerios de la parroquia”.

“La respuesta ha sido increíble”, dijo el Padre Reniva, agregando que esta es la ocasión en la que más personas de han consagrado. Hasta ahora son 300 las personas que lo han hecho. “Todos estamos llamados a ser santos y esta, creo yo, es la forma más rápida y fácil de lograrlo”, dijo Carolina Valdez. “Ella nos lleva a Jesús y Jesús nos lleva al Padre”.


sarahw@catholicsentinel.org