Los estudiantes esperan para abordar el autobús al final de la jornada de clases. El 3 de septiembre de 2019, los estudiantes iniciaron un nuevo año escolar. (Patricia Montana/El Centinela)
Los estudiantes esperan para abordar el autobús al final de la jornada de clases. El 3 de septiembre de 2019, los estudiantes iniciaron un nuevo año escolar. (Patricia Montana/El Centinela)

Septiembre llegó y es el tiempo de regresar a clases. El verano y las vacaciones son parte de la historia y los estudiantes tienen que reincorporarse al colegio. Esto puede ser un desafío tanto para padres como para hijos. El Centinela consultó con algunos directores, maestros y padres católicos acerca de cómo asegurar un buen comienzo del año escolar.

“Aquí en el Colegio Católico San Lucas (St. Luke Catholic School) enseñamos, modelamos y seguimos un modelo de aprendizaje y enseñanza de expectativas al que llamamos CASAS. CASAS es un acróstico con un significado especial para cada letra de acuerdo con el idioma inglés y significa: Embajadores de Cristo para servir e intelectuales en servicio”, afirmó Angie González Smith, rectora del colegio.

“Nuestro lema es Fe en Acción. Realmente creemos que todos los estudiantes merecen tener una educación católica que debe ser prioridad y no permitir que el dinero sea la razón por la cual los padres eligen la educación pública”, añadió.

“La bendición más importante que provee la educación católica es la habilidad para los jóvenes de orar juntos. Nosotros podemos enseñarles la fe en casa y también podemos orar juntos e ir a misa como familia, pero lo que no podemos hacer es proveer oportunidades diarias para nuestros hijos de vivir y experimentar la fe con compañeros de su edad. Eso solamente se puede lograr al brindar a nuestros niños una educación católica y todos los niños lo merecen”, agregó la señora Smith.

            La directora explicó a El Centinela que un 60% aproximadamente de los estudiantes matriculados en el colegio es hispano.

Por su parte El Colegio San Antonio de Tigard, también expresó a través de la subdirectora, Sra. Sally Plasker la política de puertas abiertas para todos. Nuestro objetivo es proveer una dinámica cultural que incluya todos los aspectos relacionados con la cultura de nuestra comunidad del colegio y de la ciudad de Tigard.

Consideramos que la cultura es muy importante para todos los grupos sociales. Es lo que define quienes somos, nos da sentido de pertenencia, identidad y estabilidad en el mundo diverso en que vivimos. Por esta razón, este año empezamos el programa ‘conexión entre culturas’ y la profesora de segundo grado Jasmine Bush es su directora. Nuestro compromiso es educar a la comunidad en todas las formas en que las familias pueden establecer o involucrarse en el diálogo intercultural.

Nuestra entidad es un colegio de excelencia académica católica y creemos en nuestros valores católicos y los reforzamos cada día con nuestra comunidad estudiantil.

Tenemos personal bilingüe para apoyar en la comunicación cuando se requiera. El diácono Espinoza nos ayuda a establecer conexiones con las familias, la profesora de español Sra. Stoain enseña español a los niños desde kínder hasta octavo.

Somos afortunados de tener al profesor Isaac Camacho quien posee una gran experiencia en el desarrollo emocional de los jóvenes y sabe guiar a los estudiantes motivándolos y empoderándolos a lograr sus metas académicas.

La comunicación es clave para el entendimiento mutuo y motivamos a los padres a no dudar en venir a nosotros y expresarnos sus inquietudes. Aquí en San Anthony estamos siempre listos para apoyarles y recibirlos con las puertas abiertas.

La señora Plasker, subdirectora de San Anthony afirmó que un 15% de los estudiantes matriculados este año escolar son hispanos.

“Reforzar los valores de la fe católica empezando por la casa; si ayudamos a formar a nuestros hijos a crear valores sólidos que les ayuden a si mismos y en su relación con los demás, por ejemplo, el respeto, la responsabilidad, el aceptar y ayudar a los demás; eso es lo que los va a llevar al éxito no solo en los estudios sino también en la vida, afirmó Rosalba, madre de dos y feligrés de la parroquia de la Resurrección de West Linn, OR.

“En mi familia consideramos la educación una llave para lograr el éxito. Nuestros hijos asisten a una escuela pública en Beaverton y lo que más les inculcamos es valorar la educación y tener amor por la educación. Pensamos que si pones tu corazón en lo que haces siempre vas a dar lo mejor de ti” afirmó Horacio Pérez, un feligrés de la parroquia de Santa Cecilia.