El dibujo arquitectónico muestra el exterior de un nuevo centro en Salem donde cerca de 100 niños podrán asistir al jardín infantil y sus padres podrán aprender a manejar el stress, planeación financiera y otras herramientas para ayudar a sus familias a tener éxito.(Cortesía de Catholic Community Services)
El dibujo arquitectónico muestra el exterior de un nuevo centro en Salem donde cerca de 100 niños podrán asistir al jardín infantil y sus padres podrán aprender a manejar el stress, planeación financiera y otras herramientas para ayudar a sus familias a tener éxito.(Cortesía de Catholic Community Services)

SALEM — Los maestros lo saben. Desde su inicio, la educación está llena de obstáculos porque los niños de edad preescolar no tienen suficiente preparación académica, social y emocional para asistir a la escuela. Las serias interrupciones en los salones de clases se están convirtiendo en una crisis. Catholic Community Services (Servicios Comunitarios Católicos) está organizando una coalición para resolver este problema en el medio del Valle Willanette y la costa central de Oregón.

La agencia de la iglesia recibió una donación de 1 millón de dólares para construir lo que se ha denominado como un centro de servicios familiares y centro de desarrollo infantil. La estructura en la calle Portland, antigua sede de la Sociedad de San Vicente de Paul, será un solo local convenientemente localizado, donde los niños y las familias podrán inscribirse en preescolar, obtener servicios sociales y reunirse con consejeros y proveedores de servicios de salud.

Cada día, el centro recibirá hasta 100 niños de 3 a 4 años de edad que estén atrasados en desarrollo académico o social. Mientras los niños juegan y aprenden, mamá y papá pueden tomar clases de paternidad, reducción de estrés y planeamiento financiero. Los padres también pueden ver a un consejero para examinar los traumas de sus propias infancias.

Trabajadores que hablan Inglés y Español estarán disponibles con servicios de interpretación planeados para otros idiomas.

Muchos niños provenientes de familias de bajos recursos enfrentan desventajas en la escuela porque sufren los efectos de traumas y una vida familiar inestable, dijo Jim Seymour, Director Ejecutivo de Catholic Community Services (Servicios Comunitarios Católicos). El nuevo centro se desarrolló especialmente para ellos. Citando un lema de trabajo comunitario en Oregón, Seymour dijo que el proyecto creará familias más resistentes. Se espere que el centro inicie labores parciales al final de este verano, y operaciones completas al inicio del 2020. 

Problemas Escolares

La idea surgió después de que las personas que asistían a reuniones comunitarias dijeron que la prioridad es preparar a los pequeños para la vida escolar.

En Febrero, Oregon Education Association (la Asociación para la Educación de Oregón) publicó una encuesta y un reporte que muestra que un tercio de los maestros con frecuencia temen por la seguridad de los estudiantes en los salones de clase, sin mencionar el efecto que esto tiene en la enseñanza. El diagnóstico preescolar anual del estado mostró que al principio de este año, los profesores de colegios públicos calificaron el auto-control de sus estudiantes jóvenes con 70 por ciento, lo que equivale a una D. En la parte académica, los niños de edad preescolar en Oregón fueron calificados con un 69 por ciento en habilidad matemática y un desalentador 42 por ciento en lectura.

Las deficiencias han demostrado ser difíciles de superar. Las familias necesitadas se desaniman porque para conseguir ayuda para sus hijos deben ir a diferentes agencias, usualmente utilizando el transporte público.

Para las familias que acudan al nuevo centro, Seymour espera ofrecer conexiones sociales positivas, ayuda tangible y un aumento en el “conocimiento, habilidades y virtudes necesarias para tener éxito en la vida”. “Queremos que cada padre sea el mejor maestro para sus hijos, que les enseñen a tener una buena relación con otros niños y a tratar la autoridad. Queremos niños que lleguen al colegio con estas capacidades”. Socios en el proyecto incluyen las escuelas públicas de Salem-Keiser, el Distrito de Servicio Escolar de Willamette, Marion & Polk Early Learning Hub (Centro de Aprendizaje Temprano, Marion & Polk), Servicios de Salud mental del Condado de Marion y el Departamento de Servicios Humanos de Oregón. 

Patrocinio Único

El donante de 1 millón fue Larry Tokarski, constructor local e inversionista que por mucho tiempo ha apoyado el trabajo de Catholic Community Service (Servicios Comunitarios Católicos). “Destiné una donación de liderazgo a este proyecto para reconocer la larga historia de los Servicios Comunitarios Católicos como líderes que unen a la comunidad para suplir las necesidades de los niños y las familias que enfrentan dificultades”, dijo Tokaraski. “Este centro cimentará el camino para un nuevo nivel de servicios que cambiará las posibilidades para los niños más vulnerables de nuestra sociedad”.

La donación de Tokarski es solo una parte de los 3.5 millones necesarios para construir el centro. Además de la campaña tradicional para conseguir capital en la que los donantes hacen contribuciones, Catholic Community Services está vendiendo acciones en el proyecto. Catholic Community Services Life Fund (El Fondo de Servicios Comunitarios Católicos para una Vida Digna) permite que los inversores de edad más avanzada reciban un ingreso de por vida al mismo tiempo que ayudan a las familias. El Obispo Auxiliar Kenneth Steiner está comprando cinco acciones.

Aquellos que compren las acciones de $10.000 deben tener 60 años o más. La tasa de retorno empezará en el 6 por ciento e incrementará con el tiempo. Cuando los accionistas mueren, sus acciones regresan a Catholic Community Services.

Habrá oportunidad para que católicos individuales participen como familias anfitrionas, las cuales cuidan a los niños mientras los padres lidian con una crisis. Otros feligreses pueden convertirse en mentores para padres o tutores de los más los pequeños.

Donde el amor se aprende

Catholic Community Services ya administra los hogares del Padre Taaffe para niñas y mujeres embarazadas y opera el albergue St. Joseph en Mount Angel. También construyó los apartamentos St. Monica en Keizer, los cuales son el hogar de 10 familias de bajos recursos.

Claramente, Seymour piensa mucho en la vida familiar. Él no describe su infancia como una época segura o estable. Necesitó  trabajo y bendiciones para conseguir el éxito. El quiere hacerles la vida más fácil a los niños de hoy en día.

En el 2015, Seymour asistió a World Meeting of Families (Reunión Mundial de Familias) en Philadelphia y escuchó al Papa Francisco exaltar la vida de familia como una maravilla de la Creación de Dios y el   sitio donde los humanos aprenden a amar.

“Sentí que si necesitamos hacer algo es fortalecer las familias”, dijo Seymour. “El Papa me ayudó a entender que sin importar que tanto conflicto exista en una familia, siempre existe la redención”.