El arzobispo Alexander Sample oficia la misa de inauguración y consagración del nuevo edificio de la iglesia Santa Elizabeth Ann Setton, en Aloha, el 5 de septiembre del 2020. (Ed Langlois/Catholic Sentinel)
El arzobispo Alexander Sample oficia la misa de inauguración y consagración del nuevo edificio de la iglesia Santa Elizabeth Ann Setton, en Aloha, el 5 de septiembre del 2020. (Ed Langlois/Catholic Sentinel)

Esperando un crecimiento récord en esa parte del condado de Washington, la gente de la iglesia Santa Elizabeth Ann Seton planeó para construir un edificio parroquial digno de una comunidad más grande y concurrida.

Además de las oficinas, el edificio de 5.000 pies cuadrados tiene una capilla y un banco de alimentos, culto y servicio colocados uno al lado del otro.

A pesar de la pandemia y la recesión, los feligreses están haciendo cumplir sus promesas para el edificio de $1.5 millones, dijo el Padre Jeff Meeuwsen, pastor de Santa Elizabeth Ann Seton.

“Este edificio significa unidad", dijo el Padre Meeuwsen.

"Tenemos una comunidad muy diversa. Hablamos varios idiomas y este será un lugar donde nos reunimos para hablar, orar y servir juntos a los pobres".

Encuestas realizadas a los feligreses hace unos años mostraron que tal edificio era una opción popular.

La oficina anterior era una estructura acabada y no totalmente segura.

“El personal ahora tiene instalaciones que realmente funcionan”, dijo Shauri Lamkin, miembro de Santa Elizabeth Ann Seton durante 25 años.

Ella predice la celebración de misas íntimas para grupos, mucho espacio para reuniones e incluso un lugar para que los coros practiquen sin interrumpir a nadie. Lamkin toca el bajo en el coro contemporáneo.

"Es una hermosa instalación", dijo Lamkin, mientras observaba la capilla.

"He visto su construcción y no había podido entrar a verla. —Es increíble ver lo que hicimos posible”.

La nueva despensa de alimentos de San Vicente de Paúl es el triple del tamaño de la anterior.

“Permite una capacidad mucho mayor y ser más eficaces", dijo Tom Gerhards, presidente de la conferencia de San Vicente de Paúl de la parroquia. “Y tenemos mucho espacio para el crecimiento”.

La despensa sirve a unos 90 hogares por mes, después de haber visto un aumento durante la pandemia de coronavirus.

Con nuevos proyectos urbanísticos de vivienda en marcha en el sur de Hillsboro, muchos de los nuevos residentes católicos estarán dentro de los límites de Santa Elizabeth Ann Seton.

La parroquia tiene algunas tierras de reserva por si algún día se necesita otro edificio o una escuela.

Carmen Orozco, administradora de la parroquia dijo que el edificio es un signo de esperanza para las nuevas generaciones.

Ese regalo para las futuras generaciones estaba en la mente del arzobispo Alexander Sample el 5 de septiembre cuando presidió la misa inaugural y de consagración del nuevo edificio.

Durante la bendición, justo antes del Día del Trabajo, el arzobispo explicó que Jesús, como carpintero, encarnaba la santa dignidad del trabajo. El arzobispo pidió bendiciones para los que construyeron la estructura y a los que trabajarán en ella.

La firma de Arquitectos Soderstrom de Portland diseñó el edificio y la empresa de construcción O’Brien & Compañía se hizo cargo del resto.

Después que el arzobispo y el padre Meeuwsen cortaran la cinta de inauguración, un grito de júbilo y alegría salió del público a pesar de las máscaras de protección facial y el distanciamiento físico.

“Realmente quiero felicitar a esta familia parroquial por lo que ha logrado”, dijo el arzobispo a la congregación después de la misa.

"Esto realmente significa un paso adelante que ustedes están dando, cavando y haciendo sacrificios para su familia parroquial, no sólo en este momento, sino para el futuro”.

Durante su homilía, el arzobispo reflexionó en las lecturas y se refirió a otro aspecto importante en la vida de la iglesia: la corrección fraternal.

Nunca juzgamos el estado del alma de otra persona porque eso le corresponde a Dios; sin embargo, Jesús nos llama a señalar el mal y el comportamiento pecaminoso, dijo el arzobispo.

Eso es difícil de hacer, pero es un acto de amor que puede ayudar a la gente a encontrar el camino hacia el florecimiento total en su humanidad, explicó.

"Estamos avanzando en la iglesia y la sociedad hacia un momento en el que vamos a tener que ser muy claros sobre estas cosas", dijo el arzobispo.

“Llegarán los días en que será cada vez más difícil sostener el ideal de vida cristiana. Mientras la sociedad avanza en un sentido, nosotros tenemos que mantenernos en el camino con Jesús”.

edl@catholicsentinel.org