3. 'Por las víctimas de la violencia, el racismo y la intolerancia. Para los llenos de odio, de mente cerrada y por los atrapados por el orgullo y la envidia', dice la súplica proyectada en la pared como parte de las oraciones en 'el lamento por la violencia', un servicio religioso ofrecido en la iglesia San Antonio, en Tigard, el 7 de junio de 2022. (Ed Langlois/Catholic Sentinel).
3. 'Por las víctimas de la violencia, el racismo y la intolerancia. Para los llenos de odio, de mente cerrada y por los atrapados por el orgullo y la envidia', dice la súplica proyectada en la pared como parte de las oraciones en 'el lamento por la violencia', un servicio religioso ofrecido en la iglesia San Antonio, en Tigard, el 7 de junio de 2022. (Ed Langlois/Catholic Sentinel).

PORTLAND, Oregon (CNS) — Como una respuesta a los tiroteos masivos ocurridos en todo el país, la parroquia de San Antonio en Tigard, Oregon, realizó un servicio de oración el siete de junio llamado "lamento por la violencia armada".

El evento atrajo a un pequeño grupo que espera vincular la enseñanza espiritual con la regulación de armas y convencer a los habitantes de Oregón a que apoyen medidas de seguridad más estrictas.

"La violencia armada está cobrando la vida de seres humanos inocentes", dijo Danny Rauda, ??coordinador de justicia social en San Antonio. "Realmente creo que este es un tema pro-vida".

Rauda había verificado las estadísticas y descubrió que había habido más de 30 tiroteos masivos desde la tragedia del 24 de mayo en Uvalde, Texas, en la que un tirador con dos rifles semiautomáticos AR-15 asesinó a 19 niños y dos maestros.

"Como católicos, estamos llamados a defender el bien común de nuestra nación", escribió Rauda en una reflexión impresa en el programa del servicio de oración. "Estamos llamados a defender la vida de los inocentes. Estamos llamados a defender la vida en todas las etapas, en todas las circunstancias... Estamos llamados a ser pro-vida sin excepción, sin vacilación".

Las lecturas incluyeron un pasaje de Jeremías en el que Raquel llora por sus hijos asesinados y las bienaventuranzas en las que Jesús dice: "Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados" y "Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios".

El padre John Henderson, párroco de San Antonio estaba en Washington, D.C. con alumnos de octavo grado de la escuela parroquial el día del servicio. Pero había escrito una fuerte reflexión después del tiroteo de Uvalde, y Rauda la leyó a los fieles.

"No hay duda en mi corazón de que estamos quebrantados y que no lo entendemos", escribió el padre Henderson. "Asesinato tras asesinato. ¡Los momentos de silencio no cambian nada! Hasta que reconozcamos que cada persona es sagrada, creada por Dios, única, hermosa, entonces nada cambiará".

El padre Henderson escribió que no es un líder político, sino "un sacerdote que proclama el amor de Dios y llama a la gente a abrazar radicalmente la vida".

"Necesito a Dios, no un arma", concluyó. "Necesito seguir la voluntad de Dios, no mi propia agenda".

Un coro multicultural y multigeneracional dirigió las canciones, incluso la oración de San Francisco y una letanía por los que sufren que decía en parte: "Por las víctimas de la violencia, el racismo y la intolerancia. Por los odiosos, los de mente cerrada, los que están atrapados por el orgullo y los celos".

El coro terminó el servicio con "Aleluya es nuestra canción", un himno que dice en parte: "Qué esperanza tenemos, incluso en la noche más larga, porque la luz vencerá".

Después del servicio, Rauda distribuyó peticiones para incluir una iniciativa de votantes en la boleta electoral de noviembre en Oregón que requeriría una verificación de antecedentes, capacitación en seguridad y una tarifa para obtener un permiso para adquirir armas de fuego.

La iniciativa, patrocinada por un comité interreligioso llamado Lift Every Voice Oregon (Levanta cada voz en Oregon), también prohibiría los cargadores de alta capacidad que se usan a menudo en tiroteos masivos y obligaría a la policía estatal a mantener una base de datos de nuevos permisos de armas de fuego.

Rauda citó al papa Francisco, quien condenó la venta de armas no regulada y quien en 2013 dijo que la oración que no conduce a la acción por el bien de los demás es "infructuosa e incompleta".