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"En vez de apresurar a la muerte, les pedimos a todos que acepten los momentos difíciles pero preciosos al final de la vida, porque muchas veces es en estos momentos en los cuales llegamos a entender qué es lo más importante en la vida,

" Rvdmo.Sr. Alexander Sample, arzobispo de la arquidiócesis de Portland

Oregon no requerirá que las personas sean residentes del estado para tener acceso a la ley que permite a las personas con enfermedades terminales recibir medicamentos letales, después de que una demanda impugnó el requisito como inconstitucional, informó la agencia de noticias AP.

 

El reportaje cita que, en acuerdo realizado en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, en Portland, el 28 de marzo del 2022, la Autoridad de Salud de Oregon y la Junta Médica de Oregon resolvieron dejar de hacer cumplir el requisito de residencia y pedirle a la Legislatura que lo elimine de la ley.

 

Los defensores manifestaron que usarían el acuerdo para presionar a los otros ocho estados y a Washington, D.C., con leyes de suicidio médicamente asistido para que también eliminen sus requisitos de residencia.

 

“Este requisito era discriminatorio y profundamente injusto para los pacientes moribundos en el momento más crítico de su vida", dijo Kevin Díaz, abogado de Compassion & Choices, el grupo de defensa nacional que demandó el requisito de Oregon.

 

Laura Echevarría, portavoz de National Right to Life, que se opone a tales leyes, advirtió que, sin un requisito de residencia, Oregon corría el riesgo de convertirse en la “capital del turismo de suicidio asistido” de la nación.

 

El abogado Díaz expresó que eso era poco probable, dadas las salvaguardas en la ley, como el requisito de que los médicos determinen si los pacientes son mentalmente capaces; que es extremadamente difícil para las personas con enfermedades terminales hacer viajes prolongados a otro estado; y que muchas personas quieren morir en presencia de seres queridos cerca de casa, no en todo el país.

 

Compassion & Choices demandó en nombre del Dr. Nicholas Gideonse, médico de medicina familiar de Portland y profesor adjunto de medicina familiar en OHSU. Gideonse, partidario desde hace mucho tiempo de las leyes de asistencia médica para morir, se había visto impedido de emitir prescripciones terminales para pacientes que viven al otro lado del río Columbia en el estado de Washington.

 

“Cualquier restricción en la asistencia médica para morir que no sirva para un propósito médico específico es difícil”, manifestó Gideonse.  “Mi práctica no está restringida de ninguna otra forma para los residentes de Oregon, ya sea ayudando a pacientes dando a luz a bebés o cualquier otra atención que brinde”.

 

El argumento de la demanda se basó en que el requisito de residencia viola la cláusula de comercio de la Constitución de los Estados Unidos, que otorga al Congreso el derecho de regular el comercio interestatal, y la cláusula de privilegio e inmunidad, que prohíbe a los estados discriminar a los ciudadanos de otros estados a favor de sus propios ciudadanos.

 

Promulgada en 1997, la primera ley de Oregon en la nación permite que las personas con enfermedades terminales que se considera que tienen menos de seis meses de vida terminen con sus vidas tomando voluntariamente medicamentos letales recetados por un médico para ese propósito.

 

Unas 2.159 personas han muerto después de ingerir medicamentos terminales bajo esta ley desde que entró en vigor, según datos publicados el 28 de febrero por la Autoridad de Salud de Oregón.

 

Grupos defensores del derecho a la vida condenaron el fin de la regla de residencia de Oregon para el suicidio asistido por un médico, informó Catholic Sentinel.

 

El Comité Nacional del Derecho a la Vida denunció el 30 de marzo la decisión de Oregon de eliminar los requisitos de residencia que formaban parte de su ley de suicidio asistido por un médico, informó la agencia Servicio Católico de Noticias.

 

La agencia manifestó que la Asociación Médica Católica con sede en Filadelfia también condenó la medida.

 

Eliminar el requisito de residencia de la llamada Ley de Muerte con Dignidad de Oregon socava aún más la dignidad y la santidad de la vida”, dijo el presidente de la Asociación Médica Católica, el Dr. Craig Treptow, en declaración del 4 de abril.

 

El Rvdmo. Sr. Alexander Sample, emitió una declaración pastoral en respuesta a la decisión jurídica.

 

“El suicidio asistido crea confusión sobre el propósito de la vida y la muerte”, manifestó el arzobispo. “Sugiere que una vida puede perder su propósito y que la muerte no tiene sentido”, agrega.

 

“Terminar con una vida antes de tiempo no es la respuesta a la muerte”, escribió.

 

El arzobispo Sample instó a que “En vez de apresurar la muerte, les pedimos a todos que acepten los momentos difíciles pero preciosos al final de la vida, porque muchas veces es en estos momentos en los cuales llegamos a entender qué es lo más importante en la vida”.