Captura de pantalla de video publicado en las redes sociales muestra el pueblo de Talento en llamas.
Captura de pantalla de video publicado en las redes sociales muestra el pueblo de Talento en llamas.

Las estribaciones de la cordillera Cascade de Oregon estallaron en llamas entre el 7 y 8 de septiembre, creando cielos apocalípticos rojos y dejando un puñado de pequeñas ciudades en cenizas. Hasta la fecha hay diez personas muertas confirmadas y se teme que este número aumente.

Una inusual tormenta con vientos cálidos y ráfagas de hasta 55 millas por hora convirtió los habituales rescoldos de verano en devoradores monstruos naranja. Las borrascas también crearon nuevos incendios al derribar los postes de conducción eléctrica.

Los bosques históricamente secos alimentaban las llamas, que podían ser vistas claramente por los pasajeros de las aerolíneas que sobrevolaban por encima.

La Archidiócesis de Portland y las parroquias católicas informaron el 14 de septiembre que ninguna iglesia se ha incendiado, aunque puede haber daños ocasionados por humo y cenizas. Gran parte del oeste de Oregon ha trabajado bajo el humo espeso, con Portland teniendo la peor calidad del aire de cualquier ciudad importante en el mundo. Los oregonianos han tenido que confinarse en el interior de sus viviendas.

Algunas iglesias localizadas en las áreas afectadas como el Rogue Valley, Santiam Canyon, el este del Condado de Lane y el sur del Condado de Clackamas acogieron algunas de las familias desplazadas debido a las evacuaciones. En total, medio millón de oregonianos, o el 10% de la población, han sido evacuados o se encuentran en algún nivel de alerta de evacuación.

“Los incendios forestales en todo el estado están siendo devastadores para todos nosotros; especialmente ahora durante esta época de la pandemia y agitación social. Aplaudo a todas nuestras iglesias católicas que están brindando asistencia a los desplazados de sus viviendas. Motivo a todas las personas a socorrer a los necesitados en la mejor manera que esté a su alcance”, escribió el arzobispo en declaración publicada en las redes sociales de la arquidiócesis de Portland, el 10 de septiembre.

“Les pido que nos unamos en oración por todos los afectados y por el fin de estos desastres naturales”, implora el arzobispo en su mensaje.

Los incendios avanzaron rápido, pero la recuperación será lenta. Los Caballeros de Colón quieren ayudar en los próximos meses".

Todos estábamos preocupados por COVID-19 y ahora el golpe de los incendios forestales", dijo Ron Boyce, diputado estatal de Caballeros de Colón. "Todos los consejos y miembros deben estar preparados para ayudar a nuestras comunidades. ... Podemos superar estos obstáculos de COVID-19 y los incendios forestales si trabajamos juntos".

Los Caballeros iniciaron una campana solidaria para ayudar a los damnificados por los incendios, y sus sedes en Medford, Sublimity y Springfield, además de los condados de Clackamas y Lincoln, servirán como bodegas y sitios de distribución para los suministros donados como agua, comida, mantas de artículos de aseo personal y bolsa de dormir térmica.

Caos en Santiam

Una de las zonas más devastadas es Santiam Canyon, al este de Salem, la capital del estado. La pequeña ciudad en la montana del Lago Detroit, donde una misión católica cerró hace varios años, fue destruida al igual que la comunidad de Gates.

El diácono Geoff Schmidt, radicado en Stayton, recibió un informe de un miembro de la Misión Santa Catalina en Mill City. El hombre fue despertado a las 2 a.m. el 8 de septiembre por un bombero advirtiendo a la gente que saliera de la ciudad. El hombre dijo que los árboles y arbustos estaban en llamas mientras él salía de su vivienda.

En la mañana del 14 de septiembre, el incendio Beachie Creek parecía estar a menos de una milla de la iglesia de Santa Catalina, pero no se había propagado cerca en varios días.

Todo Mill City recibió la orden de evacuar por la mañana del 8 de septiembre, al igual que la vecina Lyon, hogar de la Misión San Patricio. La iglesia allí estaba muy cerca del incendio también. Hasta ahora ambas han evitado la devastación. Los incendios de Beachie Creek y Lionshead han quemado más de 337.000 acres.

"Esperemos que esas iglesias en Mill City y Lyons sobrevivan", dijo el Padre Luan Nguyen, pastor. "En ese momento, no sabemos cuándo se volverá a celebrar la misa".

La iglesia cercana en Jordan, Nuestra Señora de Lourdes, también se encuentra vacía. La Eucaristía fue trasladada a la Iglesia inmaculada de la Concepción en medio del humo que invadía a Stayton, el 8 de septiembre.

El padre Nguyen dijo que cada día está evaluando la situación en Stayton para determinar si la misa podría celebrarse allí. Dos tercios de la población de Stayton se trasladó debido al incendio. La Inmaculada Concepción, sin embargo, no recibió orden de evacuación. Hasta el cierre de esta edición, gran parte de Stayton estaba en aviso de evacuación de Nivel 1, lo que significa que los residentes deberían estar monitoreando las noticias y preparándose para evacuar si fuera necesario, o Nivel 2, lo que significa que los residentes deben estar preparados para salir. Con los vientos cambiantes, el padre Nguyen espera que los restantes no tengan que ser evacuados. El sacerdote celebra la misa y la adoración todos los días en la iglesia de Stayton y tratará de mantener las misas de fin de semana en los horarios habituales.

"Hay algunas personas todavía en la ciudad y quieren que la iglesia permanezca abierta", dijo.

En la cercana Sublimity, la residencia para la tercera edad Marian Estates fue evacuada el 8 de septiembre a medida que las llamas se acercaban. La residente Patricia Fouts huyó con su perro a las instalaciones de la Feria del estado de Oregon en Salem. “Fue aterrador”, dijo Fouts a la Associated Press, especialmente ver el cielo tan rojo. “Me alegré de estar lejos y a salvo”.

El padre benedictino Philip Waibel había planeado pasar el 8 de septiembre por la Capilla del Santo Rosario en la zona rural de Crooked Finger, una misión donde sirve como pastor. Al mediodía de ese día, sin embargo, el área alrededor de la iglesia en Scotts Mills fue evacuada.

"Gracias al arduo trabajo de muchos en la comunidad — apagando pequeños incendios, dando aviso sobre incendios, construyendo cortafuegos con su propio equipo, así como coordinando con el Servicio Forestal de los Estados Unidos y el Departamento de Silvicultura de Oregon — La Iglesia del Santo Rosario en Crooked Finger es segura", dijo el Padre Waibel el 14 de septiembre.

El sacerdote añadió que la Eucaristía, los vasos sagrados y las vestiduras fueron evacuados de Crooked Finger a Santa María en Mount Ángel el 10 de septiembre.

El Padre Waibel espera celebrar la misa en el Santo Rosario el domingo 20 de septiembre.



El humo y la ceniza de los incendios cercanos se colaron en la parroquia principal del Padre Waibel, Santa María en el Mount Angel. La comunidad allí está en alerta de evacuación de nivel 1. A Mount Angel no han llegado los incendios, pero el Padre Waibel describió la espeluznante escena en las afueras el 9 de septiembre, como un crepúsculo brumoso con cenizas cayendo del cielo.



Los monjes benedictinos y las hermanas de Mount Angel, incluidos muchos miembros ancianos, se están preparando para evacuar si es necesario, al igual que los seminaristas del monasterio de la cima de la colina.

Pueblos consumidos por el fuego en el Sur de Oregon



Ann Brophy, asociada pastoral de la Iglesia del Sagrado Corazón en Medford observó desde el pórtico de su casa, la noche del 8 de septiembre cómo las pequeñas ciudades de Phoenix y Talent se reducían a cenizas a pocos kilómetros al sur.



"Fue aterrador", dijo Brophy, que vive en una zona donde los residentes están en alerta de listos para evacuar en cualquier momento.



Una feligresa de la iglesia Sagrado Corazón que vive en Phoenix perdió su casa móvil a causa de las llamas poco después de recopilar fotografías de su esposo que murió hace dos años.



Brophy dijo que es posible que muchos más feligreses denuncien encontrarse de repente sin hogar.



Brophy observó desde su pórtico el rugido de los aviones contra incendios mientras sobrevolaban los incendios rociando retardante de fuego.



Rogue Valley Manor, una residencia para adultos mayores y donde viven muchos feligreses, fue evacuada.



Las parroquias Sagrado Corazón en Medford, así como Pastor del Valle en Central Point y Santa Ana en Grants Pass, ofrecieron albergue para las personas forzadas a evacuar. Los gimnasios parroquiales y los estacionamientos estaban llenándose.



El incendio que se llevó a Talent y Phoenix comenzó varios kilómetros al norte de donde se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de la Montaña en Ashland, por lo que la iglesia no está amenazada en la actualidad.



El Padre Bill Holtzinger, pastor de la iglesia Santa Ana en Grants Pass y vicario de la región, ha estado en contacto con los sacerdotes locales. Todos se reportaron sin novedad al 8 de septiembre. Ninguna de las propiedades de la iglesia había sido dañada ni se encontraba bajo inminente amenaza.



"Eso, por supuesto, puede cambiar en momentos", dijo el padre Holtzinger. "Estamos en un tiempo tenso. Por favor, oren por toda la gente del sur de Oregon. Las tragedias de Talent y Phoenix podrían repetirse a medida que aparecen pequeños incendios y se convierten en grandes incendios".



El padre Holtzinger conoció a algunos evacuados en el estacionamiento de la tienda de comestibles local y los invitó a quedarse en la iglesia en su lugar.



El 9 de septiembre, un nuevo incendio se acercaba a Shady Cove, hogar de la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima. La arquidiócesis informó que la parroquia había sido evacuada.

Evacuaciones en el área de Portland 

A primera hora de la tarde, el 9 de septiembre, la mitad del condado de Clackamas, justo al sureste de Portland, estaba bajo la orden de "evacuar ya" de nivel 3.

Al menos cinco incendios habían quemado un total de 42.500 acres, con el más grande, el Incendio Riverside, avanzando 17 millas en un día.

En la tarde del 9 de septiembre, Estacada continuaba en nivel 3 de evacuación con el incendio Faraday llameante distante a menos de media milla.

Temprano ese día, Tammy Pagano, asociada pastoral de la Parroquia de San Miguel Arcángel en Sandy, estaba preocupada por Estacada, entonces en el nivel 2 de evacuación, porque su madre vive allí.

“Estamos lidiando persona por persona” dijo Pagano, agregando que parece que los incendios son la última catástrofe. “Todo sigue acumulándose”.

Ella ha estado orando por la protección de los bomberos, por las personas amenazadas por los incendios y por las personas con familiares a los que no pueden llegar. “La oración es poderosa”, dijo.

Pagano encontró razones para estar agradecida en medio del humo. "Es devastador pero reconfortante ver a la gente ayudar a extraños, para ayudarlos a salir", dijo.

Para la tarde del 9 de septiembre, toda Estacada estaba dentro de una zona de nivel 3, y el teléfono de Pagano en St. Michael se fue al buzón de mensajes.

En septiembre 14, Estacada aún permanecía bien, en nivel 3 de evacuación con el incendio Faraday distante menos de media milla.

Loretta Payne, miembro de la Parroquia de St. Philip Benizi en Oregon City, vive en la cercana Beavercreek, también en el condado de Clackamas. Ella informó que estaba tan cubierto de humo alrededor de su casa que no podía ver la casa de su vecino.

Payne dijo que ha estado rezando fielmente una novena de 52 días a la Santísima Virgen María. “Estamos rezando a Dios para ayudar a los bomberos, por la lluvia del cielo y por la salvación de las almas”, dijo. "Tenemos que estar de rodillas, pidiendo perdón”.

Al noroeste de Portland, en el condado de Washington, 2.000 acres estaban en llamas la mañana del 9 de septiembre, con bomberos luchando contra el incendio Powerline, cerca del lago Henry Hagg.

En el condado de Yamhill, el diácono José Montoya ha estado sopesando sobre cómo evacuar a los 21 hermanos trapistas de la Abadía Trapista de Nuestra Señora de Guadalupe cerca de Lafayette, en caso de que fuera necesario. El plan sería por precaución de seguridad.

El diácono Montoya, gerente de la planta física de la Abadía, piensa que los hermanos estarán a salvo.

La abadía ha estado sin energía eléctrica desde el lunes por la noche y el diácono Montoya había estado ocupado con generadores, uno de los cuales alimenta la bomba de agua.

Admite sentirse intranquilo por lo que podría pasar. "Es espeluznante, este cielo naranja", dijo. "Tienes el miedo de no saber si el humo se volverá demasiado espeso, y si el fuego llegará hasta aquí. No podemos hacer nada al respecto, sino orar.

Ross Sears, gerente de la granja Blanchet en Carlton, al igual que el diácono Montoya, pensó que la granja, un refugio para los hombres en recuperación, se salvaría. El incendio más cercano es el de Bald Peak en el condado de Yamhill, lo que forzó la evacuación de la comunidad de Cherry Grove.

La ceniza cae como nieve en el Condado de Lane 

Hasta el 9 de septiembre, el incendio Holiday Farm, al este de Springfield en el Valle del Río McKenzie, había devorado 105.000 acres, incluyendo porciones del Bosque Nacional del Willamette. Hasta el momento de finalizar este artículo la contención era 0%.

"Está nevando cenizas a un ritmo increíblemente alto", dijo Petty Ries, gerente de negocios de St. Alice Parish en Springfield. "Si caminas desde la oficina parroquial hasta tu auto, tendrás una colección considerable en tu camisa".

El 8 de septiembre el cielo era de color naranja brillante. "Fue surrealista", dijo Ries, añadiendo estar agradecida que el fuego haya permanecido hasta ahora a varios kilómetros de la ciudad.

Pero al menos 15 familias parroquiales en las afueras de Springfield han tenido que evacuar; una familia de St. Alice ha estado viviendo en su casa rodante en el estacionamiento de la iglesia. Ries aún no ha escuchado de nadie que haya perdido su vivienda.

En un mensaje de correo electrónico a los feligreses, el Padre Mark Bentz, pastor de Santa Alicia, animó a las personas forzadas a evacuar a poner una imagen de la Divina Misericordia o de la Santísima Virgen en su puerta.

Pat Vondermehden, asociada pastoral de la Parroquia de San Pablo en la ciudad vecina Eugene, dijo que algunos de sus feligreses han tenido que evacuar sus viviendas. "Hay muchas oraciones en este momento", dijo.

Las escuelas O'Hara y St. Paul en Eugene habían planeado dar la bienvenida a pequeños contingentes de los estudiantes más jóvenes para el primer día de clases el 8 de septiembre. Debido a los incendios han retrasado la fecha de inicio en persona al menos hasta el 11 de septiembre.

PeaceHealth Medical Group cerró tres clínicas en el área el miércoles y pidió a los pacientes reprogramar las citas.

Jerry Ragan, director de desarrollo de Catholic Community Services del condado de Lane en Springfield, dijo que, en sus 39 años en el área, nunca ha visto incendios y el aire tan contaminado.

Informó que la oficina de Servicios Comunitarios Católicos, que proporciona una serie de servicios de emergencia, permanecerá abierta.

"Estamos en medio de una elección muy competida, tenemos problemas de justicia social que necesitan atención, hay una pandemia que está cobrando vidas todos los días”, dijo Ragan. “Luego, enfrentar esta escena apocalíptica —la gente se siente cansada. Pero al mismo tiempo, esto arma de valor a la gente y les ayuda a darse cuenta de cuánto son capaces y la importancia de trabajar juntos".

— Ed Langlois, Kristen Hannum, Katie Scott, Sarah Wolf

—traducido y editado por Patricia Montana/El Centinela