Catecúmenos, candidatos y patrocinadores posan frente al altar de la iglesia San Mateo, en Hillsboro, el 12 de julio del 2020, día en que reciben sus sacramentos para unirse completamente a la iglesia católica. (Cortesía iglesia San Mateo).
Catecúmenos, candidatos y patrocinadores posan frente al altar de la iglesia San Mateo, en Hillsboro, el 12 de julio del 2020, día en que reciben sus sacramentos para unirse completamente a la iglesia católica. (Cortesía iglesia San Mateo).
Atrás quedaron los sentimientos de impotencia y tristeza por la interrupción del plan de unirse completamente a la iglesia para los candidatos y catecúmenos del programa de formación de fe del Rito de Iniciación Católica para Adultos —RICA—debido a la pandemia del coronavirus Covid-19.

“La alegría y el gozo de recibir los sacramentos y sentir el amor de Dios y la fuerza del Espíritu Santo lo transforma todo”, dijo Rocío Rosas, feligresa de la iglesia San Mateo a El Centinela, tras recibir los sacramentos de Primera Comunión y Confirmación.

Catecúmeno(a) denomina la iglesia a la persona no bautizada que busca seguir a Cristo en su iglesia mediante la preparación y recepción de los sacramentos de iniciación; el Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión, durante la Vigilia de Pascua en cada una de sus comunidades parroquiales.

Cerca de 800 candidatos a convertirse en católicos, procedentes de 69 parroquias de la Arquidiócesis de Portland, atendieron una de las seis ceremonias del Rito de Elección y Llamado a la Conversión Continua, durante el fin de semana del sábado 29 de febrero y el domingo primero de marzo del 2020.

Los candidatos electos esperaban recibir sus sacramentos en la celebración de la Vigilia Pascual, el Sábado Santo, una de las celebraciones más importantes de la Iglesia Católica, cuando se conmemora la Resurrección de Jesucristo.

Debido a la pandemia del coronavirus, el arzobispo de Portland Alexander Sample anunció el 16 de marzo la cancelación de todas las misas públicas dentro del territorio de la Arquidiócesis de Portland en Oregon—incluyendo las de Semana Santa y Pascua.

Tan pronto se anunció la reapertura gradual de las iglesias, la iglesia de San Mateo fue una de las primeras en programar la celebración de los sacramentos para los candidatos de RICA.

El sacerdote Lucio Villalobos, pastor de la parroquia San Mateo en Hillsboro, ofició la celebración Eucarística el 12 de julio, la cual fue transmitida en línea a través de Facebook Live.

El Rev. Villalobos dijo en la homilía “¡Que hermoso es escuchar la palabra de Dios y que hermoso es el tener la facultad y la capacidad de poder escuchar, ver, tocar, sentir y respirar el aroma! “Muchas veces no valoramos ni apreciamos estos regalos que tenemos; regalos que nos ha dado el creador, el Padre Celestial que nos creó a imagen y semejanza de El. Y nos creó hombre y mujer a imagen suya".

¡Que hermoso escuchar este mensaje en este día tan especial para ustedes hoy cuando van a recibir los sacramentos!, dijo dirigiéndose a elegidos y candidatos.

Preparados para seguir a Cristo, tras su viaje espiritual de búsqueda y reflexión sobre la fe y luciendo trajes especiales, los candidatos y elegidos escucharon atentamente desde las bancas, ubicados según los criterios de seguridad de distanciamiento físico y máscara de protección facial, establecidos por la Arquidiócesis de Portland y las autoridades sanitarias.

¡La Palabra de Dios cayó en una tierra fértil, que va a dar vida, que va a crecer esa palabra y en su momento debido va a dar el fruto que Dios espera!”, continuó.

“Dios confía en que todos nosotros somos tierra fértil”, dijo reflexionando sobre la Parábola del Sembrador. “Dios confía en que su palabra caiga en el corazón de cada uno de nosotros y que dé el fruto que tiene que dar”.

“Ustedes hoy reciben estos regalos de Dios: El Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación. ¿Para qué son? Estos regalos que está recibiendo como gracia de Dios son para dar fruto, frutos en abundancia”, dijo el religioso.

“Cuando la palabra de Dios entra en nuestro corazón, viene un proceso de conversión, el corazón se va transformando y pareciendo al corazón de Cristo, un corazón donde solo hay amor, compasión, misericordia y perdón y eso es lo que nosotros necesitamos dejar crecer en nuestro corazón, para que cuando llegue el momento en que tengamos que dar, que sea en abundancia”.

“Que si tengo que pedir perdón”, continúo el presbítero, “lo voy a procesar en el corazón y no en la mente porque la mente me va a decir ¡no! y es entonces cuando aprovecha el maligno para arrebatar la semilla. Así es que empieza a trabajar cuando sentimos aparecer los celos, la envidia, el egoísmo, la rivalidad y más, indicando que a veces sin darse cuenta, los padres en casa fomentan ese tipo de sentimientos", señaló el padre.

El reverendo padre Villalobos instó a los padres de familia presentes a manifestar afirmaciones positivas a sus hijos, a elogiarlos por sus logros, a aceptar los errores, a animarlos a perseverar, a celebrar sus esfuerzos y de esta manera ayudarlos a crecer sintiéndose amados, seguros y confiados de sí mismos.

Animó a que expresen a sus hijos e hijas que son hijos e hijas amadas por Dios y creerlo con todo el corazón, porque mientras más lo creamos más hijos e hijas de Dios somos y ese amor es lo que vamos a compartir con los demás, dijo el religioso.

“La palabra de Dios es vida, es eficaz, es nuestra responsabilidad que cada uno de nosotros al recibir la palabra de Dios vaya haciendo eco y haciendo vida en nuestras vidas. Eso es lo que van a recibir ustedes, los sacramentos es esa vida de Dios que va a penetrar su corazón, transformar su vida y Dios espera que demos fruto y fruto en abundancia”.

Rocío Rosas, candidata a recibir la Primera Comunión y Confirmación admitió que fue una prueba difícil. “Un sube y baja de emociones, especialmente porque tenía planes para contraer matrimonio”.

Rocío contó a El Centinela haber sido bautizada en México cuando pequeña. Convive con su pareja hace más de diez años y son padres de una niña y un niño. “Cuando se decretó la pandemia, quedamos en el limbo, dijo, sin saber que iría a pasar”. En ese momento, me sentí triste y decepcionada, sin embargo, el padre Rito conversó conmigo y me ayudó a sentir mejor”.

“Los tiempos de Dios son perfectos, El sabe cuándo, cómo y dónde”, dijo Rocío, quien expresó sentirse agradecida con Dios por permitirle llegar a este día tan especial que había anhelado tanto.

“Ahora siento una paz inmensa en mi corazón, la certeza de estar en presencia de Dios me da la tranquilidad de esperar confiada en que pronto la situación va a mejorar”, dijo.

Rocío espera que cuando la gobernadora incremente el número de personas en la misa pueda programar la celebración de su matrimonio. 

María Isabel, joven de 21 años, inició su proceso como catecúmena para convertirse en católica y recibir los sacramentos de Bautismo, Primera Comunión y Confirmación.

“La iglesia de San Mateo ha sido mi refugio”, expresó. María Isabel dijo que conocer de Dios y fortalecer la fe cada día le ha dado sentido a su vida y la ha mantenido en pie; fuerte para salir adelante como madre soltera inmigrante con sus dos pequeños hijos.

María Isabel pertenece a la comunidad Tzutujil, de tradición Maya y aunque su primera lengua es Tzutjujil, se comunica en español fluido. María Isabel contó a El Centinela que empezó a trabajar en los campos a los ocho años y nunca pudo ir a la escuela.

Por razones de seguridad, tuvo que huir de su país hace tres años. Manifestó sentirse afortunada por las clases de catequesis pues no solo le han fortalecido su fe y confianza en Dios, sino que la han empoderado mucho, dijo, ahora está tomando clases de GED.

“Nunca me había sentido tan feliz como este día. El gozo de sentir a Dios en mi corazón lo suple todo”, dijo María Isabel emocionada. 

“Aunque el caminar por mi vida ha sido difícil y doloroso, procuro pensar positivamente y cuando siento que ya no tengo fuerzas, le doy gracias a Dios por la situación que esté pasando y le pido que me ayude a entender lo que necesito aprender".

“Me siento bendecida de estar en gracia de Dios, de saber que El está en mi vida, que cuida y protege a mis hijos. Trabajo de noche, estudio y cuido a mis niños en el día y quiero ir a la universidad”, dijo.

María Isabel narró con orgullo que el traje que vistió se lo trajo una tía de Tierra Santa para la ocasión especial de recibir sus sacramentos.

Edelmar Morales, recibió el sacramento de la Confirmación. Aunque su proceso fue interrumpido por la pandemia, Edelmar expresó que recibió la experiencia como “una oportunidad para fortalecer su fe y relación con Dios”.

“Si Dios está conmigo, quien contra mí”, dijo que es el lema que lo acompaña en su vida diaria.

“El plan de Dios está por encima de todo y fue muy agradable recibir el sacramento, aunque mi familia no pudo estar para acompañarme debido a las restricciones, sin embargo, Dios está conmigo en todo momento”, manifestó.

Lorena, también coincidió en que la espera fue una oportunidad para reforzar la fe. “Volver a la iglesia fue muy reconfortante".

De niña, asistía a la iglesia San Alejandro con mi familia, pero mi mamá se alejó de la iglesia católica y eso me afectó bastante”, dijo.

“Estoy feliz porque regresé por convencimiento, porque quiero ser católica, porque este es el lugar donde quiero estar", afirmó.

“Fue como una especie de liberación", expresó. “Siento que encontré mi lugar y vivo mi fe más profundamente que nunca”, concluyó

patriciam@ocp.org