Emily Alexandra González recibe la Sagrada Eucaristía de manos del sacerdote Cary Reniva, párroco de la iglesia Santa Cecilia, en Beaverton, en la misa de la Vigilia Pascual, el 16 de abril de 2022. (Foto Juan Pablo Navarro).
Emily Alexandra González recibe la Sagrada Eucaristía de manos del sacerdote Cary Reniva, párroco de la iglesia Santa Cecilia, en Beaverton, en la misa de la Vigilia Pascual, el 16 de abril de 2022. (Foto Juan Pablo Navarro).

Emily Alexandra González, una joven cristiana evangélica, se convirtió en nueva católica en la iglesia Santa Cecilia, en Beaverton, al recibir los sacramentos de Comunión y Confirmación en la misa de la Vigilia Pascual oficiada por el sacerdote Cary Reniva, el 16 de abril de 2022.

 

Desde niña, Emily comprendió que cuando la adversidad llega a su vida, Dios es su único y verdadero consuelo.

 

Criada en una familia cristiana evangélica, Emily tenía 13 años cuando sus padres se divorciaron y su padre ganó la custodia de los tres hijos de la familia, de los cuales ella es la mayor.

 

En medio de sus sentimientos de dolor y tristeza por la traumática experiencia y a pesar de su corta edad, Emily sintió en sus hombros el rol de madre con la responsabilidad de apoyar a su padre y cuidar de sus dos pequeños hermanos.

 

“Me sentí con una carga muy grande y en lo único que pensé fue en encomendarme a la Virgen”, narró Emily a El Centinela.

 

“Nací en México y allí desarrollé un gran amor y devoción por la Virgen de Guadalupe”, continuó. “Veo a la Virgen como una madre y admiro su ejemplo como madre de Jesús, su amor y fe tan grande en Dios”.

 

Con fe y oración, Emily aprendió a sobreponerse a las adversidades y a acercarse más a Dios. Al cumplir los 18 años, recibió el Bautismo en la iglesia cristiana evangélica.

 

Cuando Emily sintió que estaba logrando algo de estabilidad, una nueva prueba vino a su vida en forma de conflicto con la segunda esposa de su padre.

 

Forzada a desalojar la casa paterna, Emily enfrentó otro de los momentos más duros de su vida. “Llorando, empecé a conducir sin tener idea qué hacer o a dónde ir”, dijo.

 

Una vez más las pruebas moldeaban el carácter piadoso de Emily. “Nuevamente mi fe en Dios fue fortalecida” dijo Emily, “supliqué a mi madre, la madre de Dios que es nuestra madre, su protección e intercesión”.

 

Emily explicó que vio la respuesta de Dios casi de inmediato a través de las personas que fueron apareciendo en su vida. “Dios estaba dándome la fuerza para comenzar de nuevo”, dijo.

 

En casa de María Candelaria Cabrera, feligresa de Santa Cecilia, y madre de Edwin, su novio y ahora prometido, Emily encontró amor y refugio.

 

María y Edwin la invitaron a misa en Santa Cecilia el siguiente domingo. “Ese domingo sentí un miedo terrible y no sabía la razón”.

 

Ese día también conocí a Carolina Valdez, feligresa y líder de la parroquia, quien se convertiría en mi madrina. Ella me dijo: “Has llegado a la iglesia que estabas buscando”, y esas palabras tuvieron mucho poder. “Me ayudaron a sentir confiada y confirmar que Dios estaba en control de mi vida”, afirmó.

 

Carolina Valdez a su vez dijo que sintió un gozo inmenso al conocer a Emily. “Sentí el poder del Espíritu Santo para actuar como instrumento de Dios y cumplir con mi promesa de ganar almas para Cristo”, dijo. “El Espíritu Santo me guió en dirigir la conversación hacia el tema espiritual”, añadió.

 

En agosto de 2021 Emily participó en el Retiro de Desierto para mujeres y explicó que allí confirmó el llamado de Cristo a su conversión a la iglesia católica. “Fue una oportunidad de tanto aprendizaje. No sabía como confesarme, ni ofrecer el dolor y entregar todo a Dios”, dijo.

 

“Doy gracias a Dios por todo este proceso que ha sido de gran bendición y aprendizaje”, dijo. “Lo más grandioso de todo es confirmar que Dios vive en mí y ha estado conmigo siempre. En sus manos he puesto mi vida, mi futuro con mi prometido y la vida de mis padres y mis hermanos”, concluyó.

 

patriciam@ocp.org